Opciones

Semanario Económico y Financiero de Cuba

Reconoce Cuba contribución académica de la OMPI

La Oficina Cubana de la Propiedad Industrial (OCPI) y la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) rubricaron recientemente un memorando para fortalecer la cooperación en pos de promover capacidades nacionales y consolidar la enseñanza y cultura en esa materia

Destacar en su XX aniversario la contribución  de la Academia de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual ( OMPI) en la formación del capital humano y la creación de capacidades y competencias de los principales actores del país en esa esfera, fue el propósito de una ceremonia recién efectuada en La Habana.

El Paraninfo de la Academia de Ciencias de Cuba sirvió de escenario a la celebración, en la cual se otorgó el premio Moneda de la Propiedad Industrial al director ejecutivo de la OMPI, Sherif Saadallah y al funcionario de esa institución, José Joaquín Álvarez Salazar, en reconocimiento a sus aportes en la calificación de expertos en esa rama.

El galardón entregado por la Oficina Cubana de la Propiedad Industrial (OCPI), se suma a la distinción ofrecida a ese organismo internacional por el Ministerio cubano de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma) representado por su vicetitular, América Santos Rivera,  en consideración a la participación de la Academia de la OMPI en la capacitación de los recursos humanos de esta isla antillana en materia de Propiedad Intelectual.

En el acto tuvo lugar la rúbrica de un memorando de entendimiento entre la Oficina Cubana de la Propiedad Industrial  (OCPI) y la OMPI con el fin de fortalecer la cooperación entre las dos organizaciones en cuanto a la formación técnica y profesional.

En conversación con el semanario Opciones, el director ejecutivo de la OMPI, Sherif Saadallah, afirmó que han colaborado con los países en desarrollo para incrementar sus capacidades y la calificación de los equipos de trabajo en esta actividad donde el área de la enseñanza y la educación en general son vitales para el buen funcionamiento de un programa moderno e innovador de Propiedad Intelectual.

“Se requiere de personas bien preparadas y capacitadas para enfrentar los cambios vertiginosos en el ámbito científico y tecnológico hoy en día, actualmente mantenemos cooperación en diferentes espacios con Cuba como en la formación de especialistas, y también contamos con muchos expertos y profesionales de esta nación caribeña para que, mediante la OCPI, transmitan sus conocimientos y prácticas  como parte de los diferentes programas de la OMPI en la región”, aseveró.

Llamó a trabajar más estrechamente en el área de la educación, sobre todo a distancia, y subrayó que este acuerdo con la OCPI permitirá incrementar la cantidad de personas que acceden a esos cursos y, al unísono, gracias a la participación de la OCPI,  se incorporarán nuevos saberes y se tendrán en cuenta también las leyes y coyuntura cubanas en esta temática.

Sherif Saadallah hizo un reconocimiento a la OCPI, al país y sus universidades, por lo que ha significado en Cuba una estrategia coherente de ciencia y tecnología, pues aquí se cuenta con muchos centros especializados y de investigación avanzados en disímiles ramas y siempre han tenido las puertas abiertas para transmitir y compartir sus experiencias con otras naciones menos aventajadas en esta actividad.

“Los cubanos a la vez que se interesan en aprender y adquirir conocimientos, están igualmente prestos a colaborar con otros países; muchas veces trabajamos con sus expertos dispuestos a asistir a distintos sitios para impulsar áreas donde esta Isla cuenta con una ventaja muy grande”, acotó.

La directora general de la OCPI, María de los Ángeles Sánchez Torres, exaltó en la ceremonia la contribución durante estas dos décadas de la Academia de la OMPI en la formación del capital humano y en la creación de capacidades y competencias de
quienes conforman el Sistema nacional de Propiedad Intelectual de Cuba.

Recordó que el desarrollo institucional de la propiedad industrial en la Mayor de las Antillas ha estado estrechamente vinculado al progreso de la ciencia y la tecnología fundamentalmente a partir de 1994, fecha en que la OCPI pasa a ser una entidad adscrita al Citma.

Señaló que el 24 de octubre de 2014 el Consejo de Ministros aprobó la política sobre el Sistema de Propiedad Industrial, la cual se inserta en el contexto de las políticas públicas para su implementación.

“Para el logro de este objetivo, hemos contado con el apoyo de la Academia de la OMPI, centro de excelencia en el ámbito de la enseñanza y la formación en esta materia para los estados miembros de la organización y en particular para los países en desarrollo, en transición y los menos adelantados”, subrayó.

 El programa de formación de la Academia de la OMPI está dirigido fundamentalmente a quienes se encargan de la elaboración de políticas y a funcionarios gubernamentales, inventores y creadores, directores de empresas y profesionales de la rama, así como a estudiantes y profesores dedicados al estudio en esa esfera.

Cuenta con cursos a distancia, presenciales, y colabora con los planes de postgrado en instituciones académicas pertenecientes a diferentes estados miembros, en los cuales   contribuye al fortalecimiento de capacidades en esa actividad, fundamental para la administración y gestión de la Propiedad Intelectual en el país.

Ejemplificó con Cuba donde unas 380 personas han sido beneficiarias de los cursos a distancia entre los años 2013 y 2017, de estas 193 en cursos avanzados y 187 en cursos generales, provenientes de instituciones académicas, de la propia OCPI, así como empresarios y representantes del sector privado.

Indicó que el país se ha beneficiado de la formación académica en materia de Propiedad Intelectual desde fechas muy tempranas, lo cual promueve la creación de capacidades nacionales que han permitido a la OCPI contar con un programa nacional de enseñanza, como órgano rector de ese sistema nacional.

“Esta ocasión sirve para estrechar los nexos de colaboración entre la Academia de la OMPI y la OCPI, enlazados con el fin común de consolidar la enseñanza y la cultura en esta rama, teniendo en cuenta la relevancia y repercusión que por derecho propio ha adquirido esa materia como actividad consustancial a las políticas nacionales en desarrollo”, puntualizó Sánchez Torres.