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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Inversión extranjera, una apuesta por la prosperidad

Hasta la fecha se cuenta con capitales de más de 25 países, destacando los provenientes de naciones europeas

Como parte de la renovación del modelo económico cubano, la inversión extranjera en el país se orienta a la diversificación y ampliación de los mercados de exportación, el acceso a tecnologías de avanzada, la sustitución de importaciones, la obtención de financiamiento externo y la creación de nuevas fuentes de empleo.

Y se enfoca además a la captación de métodos gerenciales y la vinculación de la misma con el desarrollo de encadenamientos productivos, así como al cambio de la matriz energética nacional mediante el aprovechamiento de fuentes renovables de energía.

En entrevista con Déborah Rivas, directora general de Inversión Extranjera, del Ministerio del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera (Mincex), conocimos de cómo marcha la implementación de la Ley no. 118, de 29 de marzo de 2014, en vigor desde el 28 de junio del mismo año.

-Luego de tres años de contar con una renovada Ley para la Inversión Extranjera en Cuba (la 118), ¿qué es lo más sobresaliente de su cumplimiento y cuáles resultados se pueden destacar en cuanto a proyectos y negocios aprobados?

-Comienzan a evidenciarse algunos avances en la captación de inversión extranjera en el país, toda vez que se han logrado cerrar un número de proyectos con capital extranjero, tanto dentro de la Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM) como fuera de esta, en sectores estratégicos de nuestra economía como son las energías renovables, el turismo, la construcción, la minería, la producción petrolera y la industria ligera.

“Se ha logrado también concluir negociaciones en proyectos vinculados al reciclaje, la producción de materiales de construcción, el sector bancario financiero, y las industrias alimentaria y azucarera que esperamos se aprueben próximamente.

“Consideramos que debemos continuar insistiendo en concretar mayor cantidad de negocios en el sector agroalimentario y en aquellos que tributen al desarrollo de las infraestructuras del país.

“Es importante destacar que venimos cumpliendo uno de los Lineamientos aprobados en el VI y VII Congreso del PCC dirigido a lograr la diversificación de los inversionistas extranjeros en Cuba. Hasta la fecha tenemos capitales de más de 25 países, destacando los inversores de naciones europeas”.

-Podría evaluar el estado actual y las perspectivas de la implementación de la Ley 118, y en ese sentido, ¿qué retos enfrenta hoy el país en esa materia?

-El mayor reto continúa siendo lograr que a todos los niveles se tome conciencia de la decisión de utilizar la inversión extranjera como un elemento activo y fundamental para el crecimiento y desarrollo de los sectores definidos como estratégicos de nuestra economía.

“En la Introducción de la Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista se expresa con sentido crítico que ‘no ha sido posible avanzar al ritmo necesario ni realizar todas las transformaciones requeridas. Asimismo, se agudizaron problemas estructurales propios de la condición de economía subdesarrollada, que requieren de programas integrales, cuyos efectos son necesariamente graduales’.

“No parece objetivo pensar en esos programas integrales sin tener en cuenta la inversión extranjera, dado que la propia conceptualización la reconoce como una de las fuentes fundamentales para los presupuestos de estos programas, a la vez que tributa directamente a lograr exportaciones, sustituir importaciones, atraer métodos gerenciales modernos, nuevas tecnologías, generar empleos y lograr encadenamientos productivos.

“Dejar atrás el entronizado concepto de etapas anteriores de que es un ‘mal necesario’, sigue siendo un gran reto. Debemos transformarlo en propiciar la búsqueda de alianzas con socios foráneos y de forma priorizada crear el ambiente favorable para atraer las inversiones.

“No puedo dejar de mencionar que el principal obstáculo para lograr este desafío es el bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba, entramado de normas y regulaciones extraterritoriales que conforman esa hostil política que solo el Congreso de ese país puede eliminar y que influye en los inversionistas foráneos.

“En todo caso, seguiremos avanzando con nuevos proyectos con capital extranjero y serán los empresarios estadounidenses los que perderán las oportunidades de hacer negocios con empresas cubanas para el beneficio mutuo”.

-¿Cómo debe influir en la concreción de negocios provechosos para el país la realización del II Foro de Inversiones durante Fihav 2017?

-Consideramos que este es un espacio de amplia utilidad para el contacto directo entre empresarios cubanos y extranjeros, donde se explican los intereses y proyectos de ambas partes, se obtiene información de primera mano de las entidades que se relacionan y facilitamos, a través del Foro, un primer acercamiento.

“La experiencia de la primera edición efectuada en Fihav 2016 fue satisfactoria y ha dado sus primeros resultados concretos, por lo que decidimos retomarla y enriquecerla en este año”.

-En esta nueva versión de la Cartera de Oportunidades de Cuba, que se presentará oficialmente en el contexto de Fihav, ¿cuántos proyectos se incluyen y a cuáles sectores de la economía corresponden?

-Se incluyen más de 450 proyectos en los sectores estratégicos de la economía: en el agroalimentario, la industria azucarera, incluyendo energías renovables con biomasa cañera, el turismo, la construcción y en la ZEDM.

“Además, en la Cartera de Oportunidades 2017-2018 se presenta información sobre la actualización de la política de la rama hidráulica, importante por su impacto en las infraestructuras del país; la ampliación de la estrategia del sector bancario financiero con la incorporación de la actividad del seguro; y se dan a conocer las políticas específicas de la esfera cultural con dos propuestas de negocios”.

-¿Con qué nivel de preparación cuenta el empresariado cubano para asumir esta nueva etapa de promoción de la inversión extranjera en la Isla?

-Este es un asunto al que hemos prestado especial atención, desde el Gobierno, los organismos patrocinadores y las entidades cubanas. Si bien se han incrementado los cursos, talleres y entrenamientos a empresarios de todos los sectores, todavía estamos lejos de contar con grupos negociadores multidisciplinarios debidamente preparados para enfrentar estas alianzas estratégicas con compañías extranjeras.

“No voy a abundar sobre las debilidades que tienen nuestras entidades para enfrentar este tipo de negociaciones, pero como aspecto positivo consideramos que hay mayor conciencia sobre este problema y se trabaja para darle solución.

“Por otro lado, debemos continuar prestando atención a la facilitación de las inversiones en el país, en lo que debemos seguir insistiendo con todos los actores del proceso, no solo con los empresarios: agilidad en los trámites, licencias, permisos, total atención y seguimiento permanente a las negociaciones, y las respuestas con prontitud a cualquier consulta o interés.

“La concreción de nuevos planes este año denota avances, pero todavía las dilaciones en los procesos negociadores por motivos diversos y la falta de determinados proyectos en la Cartera de Oportunidades en algunos de los sectores definidos como estratégicos, indica que no hemos alcanzado todos los objetivos propuestos”.

-¿Podría mencionar algunos de los proyectos ya materializados con capital foráneo y en qué ramas está más adelantado este proceso?

-Se han constituido negocios dentro y fuera de la ZEDM en este año 2017. De vital relevancia son los seis que producirán energía a partir de fuentes renovables, en estos casos, eólica y fotovoltaica.

“Pudiera señalar que si bien no se ha alcanzado el ritmo requerido en los proyectos de generación de electricidad a partir de la biomasa cañera, la fuente más importante con que cuenta hoy el país, se logró un avance este año en el cierre de negocios en esta rama.

“En el turismo se autorizaron dos empresas mixtas en este período que propiciarán nuevos desarrollos inmobiliarios vinculados al sector, el más dinámico y el que promueve uno de los mayores encadenamientos productivos en el país.

“También se constituyeron otros dos proyectos de importancia en el sector de la construcción y varios en la industria ligera.

“Continuamos insatisfechos con el avance de las negociaciones y podemos hacer todavía mucho más para concretar proyectos en los sectores priorizados para el crecimiento y desarrollo de nuestra economía. Hay oportunidades de negocios para el capital foráneo y hay intereses de posibles inversionistas extranjeros, por lo que consideramos que las perspectivas son positivas”.

-¿Cuáles son hoy los sectores priorizados y en qué esferas o ramas muestran las firmas extranjeras mayor interés para invertir en la Mayor de las Antillas?

-Los sectores priorizados son los definidos en las Bases del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta el 2030, (cada uno con las particularidades definidas en las políticas sectoriales aprobadas): Construcciones, Electroenergético, Telecomunicaciones; Logística integrada de transporte, almacenamiento y comercio eficiente.

“Además, Logística integrada de redes e instalaciones hidráulicas y sanitarias, Turismo, los servicios técnicos profesionales de todo tipo, el sector productor de alimentos; Industria farmacéutica, biotecnológica y producciones biomédicas, Agroindustria azucarera y sus derivados, con énfasis en la reconversión energética y la Industria Ligera.

“Las compañías extranjeras han mostrado interés en todos los sectores, pero pudiera resaltar que la producción de electricidad con fuentes renovables de energía ha sido de los de mayor atractivo”.

-De acuerdo con los principios de políticas para los negocios de inversión extranjera con cooperativas de producción agropecuaria, ¿cuántos de estos ya se han materializado y cómo marcha ese proceso?

-El principio abarca dos modalidades de asociación, de forma directa e indirecta, lo importante es generar encadenamientos productivos y en estos las cooperativas agropecuarias juegan un rol fundamental.

“Por vía indirecta se ha avanzado en varios proyectos, ejemplo de esto es el cultivo de tabaco rubio en Pinar del Río con la participación de cooperativas y la empresa mixta Brascuba S.A.

“Al mismo tiempo, muchas cooperativas agropecuarias venden sus productos y servicios a diferentes instalaciones turísticas a lo largo de todo el país, lo que es otra muestra de las asociaciones indirectas con negocios de capital extranjero, pues algunos de esos hoteles son de empresas mixtas y la mayoría son administrados por cadenas internacionales”.