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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Confirma Cupet perspectivas de la industria petrolera cubana

Funcionarios del Grupo Empresarial informaron sobre las nuevas oportunidades que ofrece el sector a la inversión extranjera y las potencialidades del Bloque 9 en la zona de Motembo, en contrato de producción con la compañía MEO Australia Limited

En la estrategia de Cuba por lograr en el menor plazo posible su sostenibilidad energética, se prevén junto a los esfuerzos nacionales, incorporar las nuevas oportunidades  y perspectivas que ofrece la inversión extranjera en  la industria petrolera para incrementar su avance a partir de varias líneas primordiales.

Según informó a la prensa el director adjunto de CubaPetróleo (Cupet), Roberto Suárez Sotolongo, los propósitos esenciales en la concertación de negocios con capital foráneo en esa rama se vinculan a proyectos relacionados con la búsqueda de petróleo no convencional, la perforación costa afuera y la recuperación mejorada de crudo.

Señaló en ese sentido a la exploración y producción en los 59 bloques que conforman la Zona Económica Exclusiva del Golfo de México, y a los 45 localizados en tierra y aguas someras, entre las actividades requeridas de inversión externa, en particular la explotación de la Franja Norte de Crudos Pesados y zonas cercanas a esta, en función de acrecentar la producción de gas natural, petróleo y sus derivados (se incorpora hoy la zona norte centro oriental).

Precisó que la industria cubana del petróleo requiere hoy de la inversión extranjera para lograr su avance teniendo en cuenta lo costosos y riesgosos que resultan los proyectos en esa esfera por sus exigencias tecnológicas y de financiamiento, mayormente.

También se refirió a otras actividades que se relacionan en la carpeta de posibilidades de inversión como los servicios técnicos para las operaciones petroleras, el suministro de tecnologías, equipamiento y recursos para esa rama, además de servicios financieros, de ingeniería, gestión, entre otros.

Calificó de favorables las negociaciones en marcha con compañías y firmas internacionales, las cuales están en diferentes fases y redundarán en un mejor aprovechamiento de las potencialidades en la exploración y producción del crudo.

Recordó que el primer contrato en el sector se firmó en 1990 con Total para el bloque III al sur de Varadero y en los últimos años se han suscrito 42 Acuerdos de Producción Compartida (APC), amparados en  la Primera Ley de Inversión Extranjera aprobada en 1995 y en la más reciente de 2014, cuyos términos flexibilizan y hacen más atractivos los negocios.

La Oficina Nacional de Recursos Minerales (ONRM) es la autoridad oficial que certifica a los potenciales inversores y cada contrato es aprobado y protegido por resolución del Gobierno cubano.

Tales Acuerdos pueden tener una vigencia de entre 25 y 35 años, no pagan impuesto sobre utilidades en los primeros 8 (solo se paga un impuesto sobre la utilidad neta anual a la administración tributaria nacional del 15 al 22,5 %) ni se aportan tributos regionales o municipales, o por la repatriación de las utilidades o la producción.

Subrayó que la recuperación de los costos en esos proyectos tiene en cuenta el precio y los  volúmenes de hidrocarburos y CUPET retiene derecho de compra en primera opción, además de priorizar la preparación y empleo del personal nacional.

En cuanto a las proyecciones hasta 2030, indicó que se prevé terminar la ampliación de la refinería de Cienfuegos (Fase I), modernizar las capacidades de refinación existentes en el país e introducir la utilización del gas natural licuado en la matriz energética nacional.

Otras perspectivas significativas son la elevación de la calidad de los combustibles nacionales a estándares mundiales, así como incrementar la capacidad de almacenamiento de productos en el país y optimizar los costos de las operaciones logísticas.

Osvaldo López Corzo, jefe del Proyecto de Exploración en la Zona Económica Exclusiva (ZEE) de Cuba en el Golfo de México, precisó que en los últimos 14 años Cuba ha extraído más de 245 millones de barriles en la llamada Franja Norte de Crudo Pesado, entre La Habana y Matanzas, donde se concentra alrededor de 97 % de la producción petrolera cubana (en ese sitio un buen pozo puede brindar más de  2 000 barriles diarios).

También están en activo pequeños depósitos en Ciego de Ávila y Sancti Spíritus, algunos en explotación hace más de 60 años.

Hoy en día Cuba extrae entre 3,5 y 4 millones de metros cúbicos de petróleo por año, volumen que se utiliza en su totalidad para generar electricidad, y satisface aproximadamente la mitad de la demanda energética nacional (un 48 %).

En ese sentido la tendencia es seguir apostando por el desarrollo de fuentes alternativas de generación, lo cual significa ahorro de combustibles y un mayor aporte a la protección del medio ambiente. Se trata, por ejemplo de emplear cada vez más gas y menos crudo para obtener electricidad por ser esta una fuente más limpia y viable en general (casi el 15 % de la generación eléctrica del país es con gas natural).

Motembo, la nota de la discordia

Ante recientes publicaciones sobre el contrato de Acuerdo de Producción Compartida (APC) entre Cupet y  MEO Australia Limited, para la exploración del Bloque 9 ubicado en la costa norte centro en los límites de Matanzas y Villa Clara, de la zona de Motembo, autoridades del Grupo Empresarial CubaPetróleo informaron a la prensa sobre la actualidad del proceso de identificación de su potencial.  

Desde el 29 de julio algunos medios internacionales digitales han difundido sin fundamento alguno, el descubrimiento de crudo ligero en ese sitio y  han distorsionado la nota de prensa originalmente publicada por la compañía australiana, al tergiversar el informe presentado a sus accionistas en el cual MEO indicaba solamente las potenciales reservas de esa zona petrolífera, a partir de los resultados de los trabajos preliminares realizados en esa área desde el reprocesamiento de la información disponible.

Aunque la nota de MEO cumplía con los estándares metodológicos de la actividad para la estimación de potenciales reservas y la terminología aceptada para este proceder, algunos medios digitales utilizaron incluso gráficos e imágenes originales del documento, así como frases fuera de contexto de entrevistas realizadas a directivos de MEO.

 Suárez Sotolongo, director adjunto de CUPET, explicó que ninguno de los principales medios especializados en el sector, ni las principales agencias de prensa del mundo hicieron alusión a la referida nota en los términos empleados por el órgano de prensa que distorsionó el acontecimiento.

El funcionario abundó en lo explícitó que resulta la nota de MEO al citar un fragmento en el que se expresa claramente: "Se requiere de exploración de evaluación y análisis para determinar la existencia de cantidades significativas de hidrocarburos potencialmente con movilidad."

Y cuando el texto de MEO se refiere a la declaración de precaución sobre los recursos prospectivos, aduce que " las cantidades estimadas de petróleo que pueden ser potencialmente recuperadas con la aplicación de futuros proyectos de desarrollo están relacionadas con acumulaciones aún no descubiertas. Esos estimados tienen asociados tanto riesgos de descubrimiento como riesgos de desarrollo".

Las propias autoridades de MEO esclarecen que aún falta mucho por hacer para probar las magnitudes y calidad de los recursos de la zona para lo cual cuentan con diferentes etapas de trabajo, entre estudios sísmicos y perforaciones, lo cual requiere de evaluación, exploración y análisis.

Cupet y MEO Australia Limited suscribieron en septiembre de 2015 el contrato de producción compartida que consta de dos sub-períodos de exploración de dos años cada uno.

El primer sub-período de exploración culmina en noviembre del 2017 e incluye la revisión y reprocesamiento de 100 kilómetros de sísmica 2D existente, evaluación de datos de pozos en el área, adquisición de muestras geoquímicas y la realización de 200 kilómetros de sísmica 2D nueva.

MEO es una empresa pequeña que cotiza en la bolsa de valores de Melbourne, Australia (ASX: MEO), para la que realiza reportes de operaciones. Aparte del Bloque 9 en Cuba, MEO tiene un proyecto offshore en su país y otro en Nueva Zelanda.