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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Habrá más frutas en el mercado

La Isla impulsa esos cultivos para  garantizar las demandas nacional, local y del turismo, el suministro estable a la industria, y rescatar especies exóticas

El plan de producción de frutas en Cuba para el actual año es de 600 000 toneladas, cifra superior a la alcanzada en 2014, aunque apenas llega a la tercera parte de las necesidades nacionales, situación que  debe mejorar  en los tiempos venideros, pues  el país impulsa el fomento de estos cultivos.

Enhorabuena, porque en la Isla  esos productos agrícolas se encuentran entre los más solicitados en el mercado,  donde no solamente escasean y hay poca variedad, también no siempre tienen cálida, frescura y el precio adecuados, lo cual origina el malestar de los consumidores.

Las causas de la realidad son varias y conocidas, porque se han divulgado: terrenos de frutales  empleados en otros cultivos;  falta  o deterioro de los  envases; maltratos al acopiar y recoger los frutos; tardanza o no recogida de estos en el lugar de la cosecha, lo que  provocaba  su pérdida.

La eliminación de esas  deficiencias hay que tenerla en cuenta para el éxito de la reanimación del Movimiento Productivo de Cooperativas  de  Frutales,  surgido en 2009,  buena  iniciativa, que se corresponde con los Lineamientos del VI Congreso del Partido Comunista de Cuba, en función de estimular la disminución de importaciones de alimentos que puedan ser producidos en el país.

Entre sus propósitos están garantizar las demandas nacional, local y del turismo,  el suministro estable a la industria, y rescatar especies exóticas,  entre otros.

En los últimos ocho meses, un centenar de nuevas entidades  se incorporaron a este grupo, el cual tiene ahora 200 integrantes y prevé plantar hasta el cierre de 2016 un total de 2 458 hectáreas, sobre todo de guayaba, mango, papaya, piña y aguacate, además de otras especies, que incluyen anonáceas, mandarina y limón mediante viveros tecnificados.

El Estado contempla un amplio plan de inversiones, encaminado a mejorar los sistemas de riego, tecnologías de procesamiento de frutas y electrificación.

También se fortalecen los vínculos con los centros de investigación, que incrementan las acciones de capacitación de los fruticultores, pues estos tienen que superarse en todo lo concerniente a las cosechas para obtener frutos de mejor calidad.

En este esfuerzo están involucrados los ministerios de la Agricultura (Minagri) y de Economía y  Planificación (MEP), el Programa Nacional de Agricultura Urbana y   Suburbana, la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (Anap), el  Instituto Nacional de Investigaciones Fundamentales en Agricultura Tropical (Inifat), entre otros organismos e instituciones.

Intercambio de experiencias

Medio centenar de  productores de la región occidental y central  participaron, este fin de semana, en un encuentro en  Jagüey Grande para analizar formas de obtener  más y mejores cosechas. Con igual objetivo, en  los últimos días de mayo se reunieron en Ciego de Ávila, los de las zonas centro-oriental y oriental.

Adel Izquierdo, vicetitular ministro primero de Economía y Planificación, quien estuvo presente en los dos encuentros, consideró que hay condiciones para que este movimiento sea un éxito y se hará todo para que así sea.

Se cuenta precisó con la sabiduría campesina, lo cual resulta útil para una mejor comprensión de las indicaciones, así como de los favores que brinda la aplicación de la ciencia y la técnica y que en nuestro caso está sustentado en no pocos centros científicos y de investigación.

Representante del INIFAT disertaron sobre  la calidad e inocuidad de las frutas, las buenas prácticas agrícolas, y las regulaciones y normas de sanidad, mientras productores que aplican con éxito el policultivo expusieron sus conocimientos sobre esa práctica, que consiste en  cultivar varias especies  a la vez en un mismo terreno.

Por su parte, el doctor Adolfo Rodríguez Nodal, Jefe del Programa Nacional de la Agricultura Urbana y Suburbana, comentó sobre los secretos y principios básicos que no deben pasar por alto los productores de frutales, entre los que reiteró el intercalamiento de las especies, la poda y la aplicación de productos orgánicos.

Los integrantes del Programa potencian la presencia de maracuyá, el melocotón y el canistel y para cumplir con ese propósito fueron seleccionadas las locaciones que reúnen las condiciones óptimas para su generalización.

 En los patios se ampliarán las siembras del limón criollo, naranja agria y mandarina, con posturas procedentes de viveros de empresas citrícolas y firmó que en las labores se emplean posturas de alto valor productivo, con énfasis en el mango, aguacate, mamey y guayaba.

Para este año el propósito es elevar a 53 las variedades a plantar en las diferentes formas productivas con destaque para el coco, mamey colorado, anón manteca, papaya, guanábana, níspero y piña.

La orientación es que cada municipio del país, con las condiciones imprescindibles, establezca al menos una cooperativa dedicada a las plantaciones de árboles frutales, abra dos establecimientos para el expendio de jugos naturales y ponga a funcionar una minindustria, para conservar una parte de las cosechas.

Ciego de Ávila, en la avanzada

Esta provincia tiene gran auge en los frutales, con unas 9 000 hectáreas plantadas mediante un proyecto iniciado en 2008. El programa prevé duplicar esa cifra en 2020 y lo lideran la piña y el mango, el cultivo de este último ocupa unas 3 000 hectáreas.

En los primeros cuatro meses de este año, los agricultores estatales  logran rendimientos de 88 toneladas de piña por hectárea de la variedad MD-2 .  El nivel productivo es uno de los más altos desde el 2010 a la fecha cuando se introdujo  por vez primera, esa especie importada de Costa Rica y la más apetecida en el mundo por su tamaño, dulzura y textura, según  especialistas.

El propósito es completar 2 500 hectáreas  en 2020, lo cual permitirá incrementar los contratos comerciales en el exterior, los mercados internos y la industria.  De enero a mayo se exportaron más de 550 toneladas a España, Francia e Italia.

También aumentan las plantaciones de la variedad Española Roja con técnicas similares a la MD-2 para elevar los rendimientos de la primera, que superan las 20 toneladas por hectárea.

  La provincia acopió 30 000 toneladas de piña en 1991, y de esa fecha al 2007 prácticamente desapareció aquí la reina de las frutas, hasta obtenerse recogidas de unas 5 000 toneladas anuales en este quinquenio entre labriegos estatales y privados.    

Casi  2 000 hectáreas están dedicada  a guayaba y en su procesamiento la Empresa Agroindustrial Ceballos logró el año anterior ingresos  económicos por más de 200 millones de pesos, entre CUP y CUC .

Tales resultados se debieron a la elaboración y venta en todas las provincias y el mercado de frontera de cinco millones de barras de dulce con ese fruto, además de jugos y minidosis, todos con calidad superior.

Camagüey sobresale en el policultivo

La tecnología de policultivo en frutales avanza en varias cooperativas de la provincia de Camagüey, y a un año de empezar a aplicarse suman 300 las hectáreas sembradas, algunas ya en producción.

Ese método de explotación agrícola que permite un rendimiento tres veces superior a la forma tradicional cobra auge en el territorio.

El proyecto fomenta en una misma superficie variedades de ciclo largo, como mango, aguacate y mamey, otras del medio como guayaba y fruta bomba, y del corto, en el que están viandas, hortalizas y granos.

La tecnología del policultivo consiste en que en las llamadas "calles", espacio entre las hileras del cultivo permanente, se plantan los demás para aprovechar fertilizantes, medios biológicos, laboreo para el acondicionamiento de lecho de siembra y agua de irrigación.

El programa se aplica en seis cooperativas, y  en los próximos meses se incorporarán otras siete.

Jagüey Grande, buen aporte de cítricos y mango

Este municipio matancero exhibe un número notable de fincas inmersas en el movimiento de frutales. El área total dedicada a  esos cultivos excede las 9 500 hectáreas y existe la marcada aspiración de completar las 13 000 hectáreas para el año 2020. De ese volumen la mayor extensión está ocupada por plantaciones de mango.

Su Empresa Agroindustrial Victoria de Girón, que tributa fundamentalmente para el turismo, debe  cumplir sin contratiempos el plan anual fijado en 63 000 toneladas de agrios, y la recolección de mango que este año debe aportar unas 11 000 toneladas. 

(S.E. Fuentes: Periódico Granma y Agencia Cubana de Noticias)