Proceso inversionista, llamado a ser motor del desarrollo cubano
Especialistas del la Isla ofrecieron por la televisión pormenores sobre la política de reciente aprobación en el país para reglamentar y controlar este programa en todo el territorio nacional
Dotado ahora de un marco legal más integrador y atemperado a las condiciones actuales, el proceso inversionista en Cuba está llamado a convertirse en el verdadero motor impulsor del desarrollo nacional, significaron en La Habana funcionarios cubanos.
En el espacio televisivo Mesa Redonda, directivos del Ministerio de Economía y Planificación (MEP) y del Instituto de Planificación Física (IPF) ofrecieron detalles sobre la política de reciente aprobación en el país para reglamentar y controlar el proceso inversionista en todo el territorio nacional.
Con el nuevo reglamento establecido Decreto 327 y sus 14 normas complementarias, la Isla inició el camino hacia una descentralización gradual de la facultad de invertir, y la resolución de múltiples deficiencias que por décadas signaron a las inversiones nacionales, resaltó Oscar Acuña, viceministro de Economía y Planificación.
Explicó que los esfuerzos inversionistas ejecutados hasta la fecha no contribuyeron a los propósitos de desarrollo del país, debido entre otros factores a la alta dispersión jurídica existente en la actividad, complejos y dilatados procesos de consulta y aprobación de los proyectos, y el uso ineficiente del contrato.
Estos problemas conllevaron a frecuentes incumplimientos en los planes inversionistas en sectores de sensible impacto social como la construcción de viviendas para la población, e incluso, actos de corrupción, apuntó el viceministro.
Por tales motivos, en 2013 el Consejo de Ministros aprobó una nueva política cuyo marco legal fue publicado en enero de 2015, y que está compuesta por 39 principios, entre los cuales destaca ponderar a la figura del inversionista como principal actor del proceso.
Además, las normativas definen por primera vez plazos de tiempo para que los órganos consultores y rectores de la actividad emitan sus consideraciones y aprueben la puesta en marcha de las inversiones, y de no cumplir esos términos, su silencio será interpretado como un sí al proyecto, informó Anelis Marichal, directiva del IPF.
Otra de las novedades resulta la Ventanilla Única, sistema diseñado para facilitar y agilizar los trámites correspondientes, sobre todo de aquellos proyectos dirigidos a la construcción y montaje de obras; mecanismo que será rectorado por el Instituto a través de sus direcciones municipales y provinciales.
Sobre el contrato en este nuevo escenario, Johana Odriozola, directora jurídica del MEP, lo consideró como un elemento vital para regular, con calidad y eficiencia, las relaciones entre los sujetos vinculados a la inversión, y evitar improvisaciones que conlleven a cuantiosas pérdidas económicas con posterioridad.
Señaló como elemento novedoso la licitación, proceso mediante el cual se pretende lograr una selección más transparente de la figura ya sea jurídica o natural-, más capacitada y eficiente para diseñar, ejecutar y dirigir el proyecto.
Para alcanzar éxitos en la implementación de las nuevas medidas, la política concibe también un programa permanente de capacitación destinado a las seis figuras aprobadas, y que en el caso de los inversionistas avalará su ejercicio en el territorio.
Con este Decreto y sus normas complementarias, Cuba da otro paso a favor del reordenamiento jurídico de todas sus actividades económicas y sociales, clave en la correcta implementación de los actuales y futuros cambios. (AIN)
Atractivos de la ZEDM
La Zona Especial de Desarrollo de Mariel (ZEDM) constituye el mayor atractivo de Cuba a la inversión extranjera y su más actual apuesta para fomentar su avance económico, sustituir importaciones, aumentar exportaciones, crear empleos y acceder a modernas tecnologías.
Ubicada a solo 45 kilómetros de la ciudad de La Habana y en el centro del comercio del Caribe y las Américas, cuenta con 11 sectores principales, entre los cuales se incluye el agrícola, la industria azucarera, la farmacéutica y biotecnológica, la agroalimentaria, la energía y minas, el turismo y el transporte.
Su terminal de contenedores, construida con financiamiento de Brasil está caracterizada como la instalación más compleja de los recientes años en la Isla, la más moderna del Caribe y entre la más adelantada de América Latina.
La ZEDM despierta un creciente interés entre empresarios extranjeros y suman ya varios los países, como España, Rusia, Italia, China y Brasil, en establecerse en dicha zona.