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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Crece el arroz al sur del Jíbaro

Los resultados confirman en esta empresa de la provincia de Sancti Spíritus la validez del programa nacional arrocero, revitalizado en los últimos años mediante inversiones millonarias

Parafraseando aquel eslogan comercial que se hizo popular en Cuba a mediados del siglo pasado, el arroz ¡sí que crece! , pero hoy en tierras fértiles de la Empresa Agroindustrial del Grano Sur del Jibaro, de Sancti Spíritus, considerada actualmente la más productiva y eficiente del país.

Los resultados confirman aquí la validez del programa nacional arrocero, revitalizado en los últimos años mediante inversiones millonarias, que ha contribuido a la recuperación y extensión de la producción del cereal en los principales polos agrícolas del país, a la vez que mejoraron y ensancharon la capacidad del proceso industrial.

Para el director de la entidad espirituana, Orlando Linares Morell, tal avance es fruto, en primer lugar, del riguroso ajuste de un plan de siembra escalonada, correcta distribución por todas las formas productivas, apropiada preparación de la tierra y empleo de semillas certificadas en más de 60 % de las áreas cultivadas; “este último aspecto, subrayó, desde hacía años no lográbamos”.

Destacó que mediante un efectivo programa se contó con un buen servicio de la aviación agrícola en las atenciones al cultivo, a la vez que aprovecharon en tiempo el paquete tecnológico en todas las áreas sembradas, gestión que tuvo el respaldo, dijo, de un fuerte proceso inversionista por un monto superior a quince millones de pesos.

Tal apoyo, añadió, posibilitó en 2013, mayor crecimiento arrocero, 29 % en relación con el año anterior (unas 13 000 toneladas de arroz consumo más), ascenso que sumó una mejor organización del proceso de contratación y compra del cereal a cooperativistas y campesinos, quienes recibieron capacitación sobre las nuevas técnicas de siembra, variedades, esquemas de fertilización y otros temas.

Recordó que su empresa brinda desde el año 2012, una importante preparación al sector cooperativo y campesino para que conozcan y dominen las avanzadas tecnologías incorporadas al cultivo y cosecha del arroz en la provincia, premisa que contribuirá a mejorar aún más los resultados en el actual y próximos años.

Linares Morell expuso que el 90 % del arroz se cosecha en este municipio La Sierpe (el menos poblado de Sancti Spíritus y entre los más jóvenes del país, surgido en 1976), cultivo donde participan mediante contratos unos mil campesinos organizados en seis Cooperativas de Créditos y Servicios (CCS), otras siete Unidades Básicas de Producción Cooperativas (UBPC) y una granja estatal.

Explicó que el programa de desarrollo de su empresa hasta el 2016, tiene como meta producir 70 000 toneladas de arroz consumo, “no obstante, argumentó, si logramos disponer del agua necesaria y contar con los servicios óptimo de la aviación agrícola -aspectos que limitan hoy nuestros trabajo-, aspiramos llegar a esa cifra el año próximo e igualar así el record histórico del Sur del Jibaro de 1988”.

Mediodía en la arrocera

El incesante ajetreo de las cosechadoras en medio de un infinitivo mar de reverberante espigas de arroz, desafían el sol intenso que a pleno mediodía elevan considerablemente las temperaturas de los campos al Sur del Jibaro. Sus operadores parecen ignorar tal entorno aferrados al timón de las maquina en jornadas que ahora se prolongan hasta doce horas.

La disposición laboriosa de estos hombres corrobora el afán y confianza del colectivo. Eddy Santiago Gómez Roja, directivo de la empresa, afirma con optimismo que cumplirán el plan y destaca el apreciable apoyo de las modernas combinadas, “todas de alta productividad y climatizadas para humanizar y preservar la salud de sus operadores”.

Señaló que las inversiones de los últimos años han contribuido a mejorar y ampliar aquí la flota de equipos tanto para la preparación de las tierras con buena calidad, como realizar cosechas en tiempos óptimos del cereal. Ese esfuerzo avistó además los sistemas de riego para disminuir el consumo de agua, renglón que aprovechan de manera eficiente.

Hoy, sumando los planes de Frío -de noviembre a febrero-, y Primavera -de marzo a julio-, la empresa espirituana debe sembrar más de 31 000 hectáreas. Ya rebasaron la primera etapa, y prevén además producir 67 000 toneladas de arroz húmedo.

Según Gómez Roja se puede cumplir los planes. “Ya logramos, recalcó, buenos rendimientos en la cosecha, con 4,72 tonelada por hectárea, superior a los 4,56 previstos en Frío y esperamos cerrar con 4,60 o 4,62 ton/ha”.

Considera que estos resultados nacen de la unión de su empresa con la base productiva. “No somos nadie sin esa fuerza, afirmó, a la cual damos constante atención; nos reunimos con los campesinos y buscamos soluciones a los problemas; igual lo hacemos con la aviación, el riego de agua, y demás factores de la producción”.

A su juicio, también resultó favorable el aumento del pago del arroz al campesino, la mejoría de los servicios que se les brinda para preparar sus tierras y realizar las cosechas en tiempo, la adecuada recepción del arroz en los secaderos, junto con el incremento salarial de todos los que participan en la producción.

 Servicio integral

Tras rebasar la amplia cortina de la presa Zaza -la más grande del país-, por una vía asfaltada que luego conecta a un terraplén bien conservado, se llega a la Unidad Básica de Servicios Técnicos Integrales de la empresa arrocera espirituana, enclavada en la llamada Sierpe Vieja.

Aquí, también destaca la diligencia de jóvenes y veteranos, quienes trajinan en el mantenimiento o reparación de máquinas agrícolas de todo tipo, mientras fuera de la inmensa nave se avistan otros de esos equipos, que aguardan por nuevos compromisos productivos.

Alberto Morales Valle, director de esta UEB, explicó que prestan servicios a cooperativistas, campesinos y demás productores, en la preparación de sus tierras y cosechas de grano; en la elaboración y tiro de forraje de alimento animal; reparan maquinaria de las UBPC y CCS, incluido recuperación y fabricación de piezas de repuestos en su sala de torno y maquinado.

Para recolectar el arroz disponen de 18 combinadas de tecnología alemana y brasileña, todas de alta productividad; más 61 carreteras (vagones), capaces de transportar cada una ocho toneladas de arroz húmedo. Además tienen 33 tractores de diversos tipos para labores de roturación, alistamiento de suelos y fangueo, entre ellos cinco de tecnología china que ahora prueban aquí.

El especialista comentó que se trata de una flota de tecnología muy avanzada, “equipos climatizados, aseguró, con condiciones bien favorable para sus operadores, quienes pueden rendir más en las duras faenas diarias, para lograr mayor eficiencia y calidad en el servicio que prestamos.

“Con esas condiciones de trabajo favorable, añadió, y equipos provechosos, la mayoría con unos seis meses de entrada a Cuba, ya nuestros hombres son capaces de hacer entre 0,8 y 1,5 caballería diaria en roturación o alistamiento de las tierras”.

Apuntó que tanto directivos de la empresa arrocera, como un grupo de operarios, recibieron la capacitación indispensable sobre la novedosa tecnología adquirida, al igual que mecánicos y otros trabajadores del taller, quienes se especializaron en las diferentes líneas de tractores y combinadas arroceras.

Programa arrocero avanza en el país

El Programa de desarrollo arrocero que proyecta alcanzar en el año 2016, una producción superior a las 500 000 toneladas de arroz consumo -cifra cercana a la demanda nacional-, avanza en todo el país, aseguró el ingeniero Lázaro Díaz Rodríguez, director general del Grupo Agroindustrial de Granos, del Ministerio de la Agricultura.

Considerada una tarea muy importante y estratégica para la economía nacional

El directivo comentó que continúan trabajando fuerte con ese propósito, lo cual implica aumentar los resultados productivos de forma ascendente con más de 40 000 toneladas de arroz cáscara húmeda por año, y aseveró que a pesar de no cosecharse el volumen previsto en 2013, en los dos últimos años se crece más de 100 000 toneladas del grano.

Fuentes consultadas señalan que Cuba importa desde el mercado asiático cantidades de este cereal para completar las necesidades del consumo nacional, donde paga a 465 dólares la tonelada, según el Banco Central de Cuba, mientras con la obtención del alimento en la Isla esos costos se pueden reducir hasta 50 %.

Díaz Rodríguez informó que la campaña de siembra de Frío, que comenzó en noviembre de 2013 y extendió a febrero último, se cumplió al 103 % y al cierre del primer trimestre va bien la etapa de Primavera, con ligero atraso en abril, que se puede recuperar, afirmó.

Sobre la cosecha actual, explicó que a pesar de la maduración temprana del cereal por alterado comportamiento del clima (poco frio), hasta el momento se obtienen favorables rendimientos agrícolas, con 4,16 toneladas de arroz por hectárea.

“Esperamos, subrayó el directivo, que en lo adelante no se complique más esta situación; los productores están motivados y comprometidos, y por tanto, se mantienen, como decimos los cubanos, rodilla en tierra para cumplir con los compromisos del año”.

El director del Grupo Agroindustrial de Granos del Minagri, ponderó la labor de los arroceros espirituanos “quienes con un trabajo, dijo,  abnegado e inteligente van alcanzado las metas previstas, gestión que los ubica hoy a la vanguardia del país por el desarrollo de esta importante producción”.