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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Equinos, turismo, fórmula comercial renovadora

Con la realización el 15 de febrero del V Remate de 33 caballos de la raza de salto Real Sangre Holandesa

Si de caballos se trata, el mundo muestra símbolos, curiosidades y mitos, realidad enriquecida este 2014, año dedicado a ese animal en el calendario lunar chino, cuando Cuba organiza una nueva subasta de equinos.

En particular, la ínsula antillana cuenta con sólidos nexos entre el hombre y estos animales, devoción que data desde la exploración española del siglo XVI cuando fueron introducidos, hasta una época más reciente de deportes, cultura, medicina y apegos de diferentes tipos.

Los caballos, grandes amigos de los rebeldes mambises contra la colonización, ahora forman parte de un complejo sistema que prevé su comercialización y variados elementos turísticos.

Un sendero de buen trote

Con la realización el 15 de febrero del V Remate de 33 caballos de la raza de salto Real Sangre Holandesa, en el Centro Nacional Ecuestre del Parque Lenin, en la periferia de La Habana, las autoridades apuntan a remarcar una potencialidad comercial sumamente interesante.

Esta nueva estrategia tiene mucho que ver con turismo, tratamientos médicos y deportes, tanto de salto como carreras, y con la posibilidad de que la Isla ofrezca una nueva baza comercial de cara a Latinoamérica.

La Empresa de Protección de la Flora y la Fauna en el país lidera estos esfuerzos. El Comandante de la Revolución, Guillermo García, uno de los principales animadores de este tema, se inclina por retomar estas crías y su comercialización.

Explicó oportunamente que en la actualidad en Cuba existen 17 000 ejemplares de 17 razas, a partir de 40 fincas, y realzó la tradición del caballo en este país y su vinculación con sus diferentes procesos históricos y productivos.

Las compañías Flora y Fauna, Alcona, y la Agencia de Viajes Ecotur, conforman un sistema que organiza de manera equilibrada estas miras y ya llevan cuatro subastas de equinos, con su punto más alto en la versión de 2014.

Una visita a la finca Rancho Azucarero de la occidental provincia cubana de Artemisa, corroboran la dedicación a estos caballos, en particular a los de salto.

El especialista en equinos Edgardo Carulla y la veterinaria Maydet Vega acumulan unos 30 años de experiencia en este propósito y explican detalles de suma relevancia. Algunos elementos de esos animales en sentido general son sumamente interesantes, ese es el caso de un cementerio de caballos campeones en este rancho, donde simbólicamente se entierran sus patas, el corazón y la cabeza.

Los entrevistados argumentan que se trata de un homenaje a verdaderos deportistas, y esas partes de sus cuerpos resumen una actividad vigorosa, sobre todo en el caso de los saltos, la equitación.

Los caballos viven a lo sumo 30 años y, pese a su dinamismo, descansan en el día tres horas, y 21 pastan, pues su sistema de reposo se conjuga con el resto de las actividades.

Pero estos son solo algunos detalles interesantes que se complican en el caso de los caballos deportistas, tal y como lo relatan. La selección se corresponde con sus características; la unión jinete-caballo constituye elemento fundamental.

Rancho Azucarero, por ejemplo, abrió sus puertas en 1944 para la recría de caballos de carreras y yeguas de otros criadores distintos al dueño del lugar, de ahí salían los potros para el hipódromo del Oriental Park en el barrio de Marianao, en La Habana.

Ese hipódromo cerró en 1967 y los caballos pasaron a la recría para formar el Centro Nacional de Recría de Caballos de Carrera.

Artemisa cuenta con 15 unidades de Flora y Fauna especializada en diferentes temas, como ganado vacuno, ovino, caprino, pasto y forraje y la dedicada a los caballos deportivos como Rancho Azucarero.

En ese último lugar laboran 114 personas, de quienes 85 están directamente vinculadas a la mencionada especie, sean entrenadores, veterinarios u otros especialistas.

Dicho rancho atiende de manera promedio a 245 animales, dependiente de los nacimientos y salidas para competencias u otros ranchos.

La finca cuenta con 27 caballerías de tierra (una caballería equivale a 13,4 hectáreas), con bosques, y repoblación forestal, y 12 caballerías dedicadas directamente a los caballos.

Artemisa y sus fincas de Flora y Fauna cuentan con un subsidio estatal de 2 000 000 de pesos cubanos -para el trabajo genético-, pero ingresan 6 000 000, de ahí que sean autosustentables, explican.

En ese territorio laboran la genética de caballos, vacunos y el asno americano. Sin embargo, el eje de Rancho Azucarero está en los caballos deportivos de la Real Raza Holandesa, a los que se suman Pura Sangre Inglesa de carrera, Pesados Belgas, Percherones, Asno americano y algunos otros cruzamientos.

Comentan los interlocutores que en 2005 realizaron la primera importación de la Real Raza Holandesa, en estos momentos en el mundo el caballo de mejor posibilidad para los saltos.

En ese año mencionado entraron 23 animales, incluidas 19 potrancas de dos años y cuatro reproductoras adultas, que gestaron en Holanda.

Los primeros potros nacidos en Cuba de esa raza fueron gestados en Holanda. A partir de esa fecha todos los años se importan animales de este tipo. Anotan dos grandes importaciones desde 2005 hasta la fecha, sobre todo la de 2013, que incluyó 54 animales de esa misma raza. En esos grupos llegaron tanto machos como hembras.

Al principio eran animales de más edad preocupados los técnicos holandeses por la adaptación al clima de este país, pero con el tiempo y el buen desarrollo de tales animales se cambió la estrategia.

El buen manejo de caballos de parte de los técnicos y la aclimatación se equipara con el trabajo de los especialistas en Holanda, y ello permitió importar animales más jóvenes.

De los 54 caballos llegados el año pasado, 50 fueron de un año y medio de vida, muy jóvenes, pues se desarrollan a partir de los tres años, que empieza el entrenamiento. Los caballos que entran en subasta son tanto traídos desde Holanda, como criados en Cuba.

El desarrollo mayor de la equitación en Latinoamérica está en México, Guatemala, Chile, Brasil y Venezuela, de esos países vienen a las subasta, los criadores y entrenadores, en busca de animales con cualidades superiores.

A la subasta de 2013 acudieron 40 pujantes de 12 que concurrieron a la primera, y para esta se espera una mayor asistencia.

De igual manera, la primera cita llevó un promedio por animal de 25 000 euros, pero el año pasado algunos caballos llegaron a cotizarse a 49 000 euros.

Algunos caballos para Olimpia-das llegaron a costar 700 000 euros, en otros mercados fuera del cubano, y en Rancho Azucarero está un bisnieto de un caballo que en Estados Unidos estuvo cotizado en 42 millones de dólares. (PL)