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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Suben precios industriales en Eurozona por encarecimiento de energía

El alza fue de 0,2 % debido al encarecimiento de la factura energética, aunque en la comparación interanual el indicador retrocedió 0,8 puntos

 Los precios industriales en la Eurozona subieron en diciembre de 2013, por primera vez en tres meses, en momentos de persistente preocupación por las amenazas de deflación, anunció la oficina comunitaria de estadísticas, Eurostat, de acuerdo con un reporte desde Bruselas de Prensa Latina.

Un informe reciente mostró que los precios al consumidor se redujeron en enero, lo cual aumenta la posibilidad de que el Banco Central Europeo (BCE) adopte nuevas medidas para apoyar la recuperación económica de la que algunos hablan.

Sobre el tema analistas pronostican que institución mantendrá sin cambios sus tasas de interés y, por el momento, no implementará otras medidas para estimular la economía.

El BCE, que recortó su principal tasa de interés a un mínimo récord de 0,25 % en noviembre de 2013, la mantendrá a ese nivel hasta mediados del 2015. Asimismo, advierten de riegos de deflación, un fenómeno nocivo para el dinamismo de una economía porque aplaza las decisiones de compra -con la expectativa de que los precios sigan bajando- y desalienta por ello las inversiones.

El presidente del llamado guardián del euro, Mario Draghi, remarcó que la deflación en "cámara lenta" vista durante meses en la Eurozona y la persistente debilidad económica apunta a un período prolongado de bajos precios.

”El recorte de tipos de interés –aclaró Draghi-, tiene como objetivo restaurar un margen de seguridad contra ese fenómeno más que apuntar a que el riesgo de ese problema se pueda materializar en el bloque monetario”.

Anticipó que los leves índices de inflación, una de las evidencias de la debilidad económica de la Eurozona, se mantendrán frágiles al menos hasta 2015 y lejos del objetivo establecido por el ente emisor de cerca, pero por debajo de los dos puntos.

El BCE continúa apostando por la política de dinero barato al mantener en un mínimo histórico su principal tasa de interés ante la incertidumbre económica en la Eurozona.