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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Caña de azúcar, alternativa viable para alimentación ganadera

De acuerdo con los resultados de una investigación realizada por la brasileña Universidad de Sao Paulo, publicados hace apenas una semana, la adición de caña de azúcar a la dieta de los bovinos, cuando los pastos escasean, beneficia la producción de carne

Estudios realizados en las últimas décadas, confirman la existencia de las bases biológicas que permiten confiar hoy en la caña de azúcar como reemplazo de cereales en sistemas intensivos de alimentación de animales.

Según expertos, la utilización de esa gramínea en métodos de producción pecuaria ofrece una alternativa viable a su conversión en azúcar para consumo humano.

Si históricamente el cultivo se utilizó en el mundo básicamente para extraerle en los ingenios su contenido de sacarosa, hoy esta última es parte de una ecuación más amplia que incluye la energía y la alimentación animal.

De acuerdo con los resultados de una investigación realizada por la brasileña Universidad de Sao Paulo (USP), publicados hace apenas una semana, la adición de caña de azúcar a la dieta de los bovinos, cuando los pastos escasean, beneficia la producción de carne.

El estudio demostró la viabilidad comercial del uso de esa planta como alimento alternativo para el ganado en períodos de escasez de otros nutrientes.

Una de las conclusiones a la que llegaron los investigadores de la Facultad de Medicina Veterinaria de la USP, es que el buen rendimiento de esta alimentación alternativa está condicionado al uso de especies de caña con alta digestibilidad de la fibra.

Tras un experimento de 105 días con reses de una hacienda en Pirassununga, ciudad en el interior del estado de Sao Paulo, los científicos concluyeron que el uso de caña de alta digestibilidad ofrece varios beneficios, como la mayor ganancia de peso total y diario de los animales.

Los bovinos necesitan ganar peso durante todo el año pero en el invierno hay escasez de pastizales, lo que afecta el desempeño del productor, explicó el veterinario Luis Felipe de Prada e Silva, investigador de la USP y coordinador del estudio.

"Como la cosecha de esa materia prima coincide con la temporada de frío en Brasil, este material es una excelente opción para mantener el desempeño del animal durante el período de escasez", agregó.

Según Prada e Silva, la caña hasta ahora no era considerada como alimento alternativo para el ganado debido a que se trata de un vegetal con baja digestibilidad de fibra.

El experimento fue realizado con 48 reses con las dos variedades de mayor digestibilidad de caña escogidas entre nueve diferentes.

Sostienen los autores del experimento que el peso ganado diariamente por cada animal llegó a 1,7 kilos entre los alimentados con un 20 % de caña de alta digestibilidad, frente a los 1,4 kilos que ganan por día los mantenidos en confinamiento en circunstancias normales.

También argumentan que los ingresos del productor que utiliza un 20 % de caña de alta digestibilidad como agregado, llegan a 133 reales (unos 60,5 dólares) por animal, contra los 111 reales (unos 50,5 dólares) entre los que la usan de baja digestibilidad.

La experiencia cubana

En Cuba existe una vasta experiencia en el uso de la caña de azúcar para la alimentación animal, no solo de las reses, sino también de cerdos y aves.

Baste señalar que cuando el país producía ocho millones de toneladas de azúcar en cada zafra, particularmente en la década de los 80 del anterior siglo, suministraba a la agricultura cada año unos cuatro millones de toneladas de alimento animal.

Este se basaba en los aportes de levadura torula de unas 12 plantas existentes entonces -ahora operan cuatro-, y de miel proteica, diversas modalidades de bagacillo pre-digerido, y de paja, hoja y otras materias orgánicas de la caña.

De unos 35 derivados que se comercializan en el país a la sazón, al menos unos ocho estaban constituidos por diversos tipos de productos destinados a la alimentación animal.

Sin embargo, con el advenimiento de las condiciones que dieron lugar al período especial (crisis económica que sobrevino tras la desaparición del campo socialista europeo y de la URSS), hubo una significativa caída de esas producciones, algunas de las cuales desaparecieron y hoy se intenta rescatar.

No es fortuito que uno de los lineamientos de la política económica y social del Partido Comunista de Cuba, el 212, se refiera a la necesidad de diversificar las producciones azucareras teniendo en cuenta las exigencias del mercado internacional e interno.

También a la importancia de avanzar en la creación y explotación acertada de plantas de derivados y subproductos, con prioridad a las destinadas a obtener alcohol, alimento animal, bioproductos y otros.

De acuerdo con estudios realizados por el Instituto Cubano de Investigaciones de los Derivados de la Caña de Azúcar (ICIDCA), esta planta tiene diversas propiedades que le permiten ser utilizada como alimento para esa masa.

Entre esas cualidades destacan su elevado rendimiento en biomasa y una capacidad de conversión de energía ocho veces superior a la empleada en su cultivo y cosecha.

El ICIDCA ha realizado no pocas investigaciones destinadas a la producción de alimento animal a partir de los residuos de caña, cachaza, bagazo, jugos, mieles y otros subproductos del proceso agroindustrial azucarero.

También ese centro -perteneciente al Grupo Empresarial Azcuba- aporta tecnologías para la elaboración de productos como el bagazo hidrolizado, miel- urea- bagacillo y otros nutrientes con ese destino.

El Ministerio de Agricultura utiliza para su ganadería no pocos de esos productos y acude, además, a la siembra en gran escala de caña de azúcar en sus áreas con vista al consumo directo, por las reses fundamentalmente, de esa gramínea. (PL)