Empresa de Proyectos e Ingeniería (ENPA) perteneciente al Grupo Empresarial Logística del Ministerio de la Agricultura, Autor: Internet Publicado: 21/06/2021 | 09:21 pm
Cuba, una nación que aún importa buena parte del arroz que consume, trabaja fuertemente por incrementar la producción de este cereal, cuyo precio aumenta considerablemente cada año en el mercado internacional.
Tal propósito constituye un reto estratégico para la economía del país, teniendo en cuenta que, según estudios estadísticos, más de 60 kilogramos de ese alimento se incluyen como promedio en la dieta anual del cubano, quien consume el arroz en almuerzos, comidas o postres, como componente tradicional e incluso casi obligatorio.
Para satisfacer la alta demanda en medio de la subida en espiral de los precios de los alimentos en el mercado mundial, la nación caribeña desarrolla en los últimos años un fuerte proyecto inversionista en aras de mejorar esa producción mediante el rescate y desarrollo de las plantaciones e incremento de los rendimientos agrícolas e industriales.
El actual Programa Arrocero con estudio de factibilidad aprobado en el año 2008, por el Ministerio de Economía y Planificación-, tiene fuente definida de financiamientos que asegura las producciones, que incluye desde paquetes tecnológicos empleados en los cultivos hasta el desarrollo de las inversiones necesarias para llevar a cabo todas las realizaciones agroindustriales que requiere el sector.
Hoy, 85 % de las labores arroceras en Cuba se gestionan y administran mediante las cooperativas, de ellas 145 Unidades Básicas de Producción (UBPC), 105 Agropecuarias (CPA) y 507 de Créditos y Servicios (CCS), presencia que se incrementó con las 91 000 hectáreas de tierras ociosas entregadas en usufructo para ese cultivo a cooperativistas y nuevos productores.
También participan 12 empresas del Grupo Agroindustrial de Granos, del Ministerio de la Agricultura, dedicadas mayormente a la producción de semillas, más siete granjas militares, que en conjunto suman alrededor de 18 000 productores de arroz.
Papel rector
La empresa estatal actualmente mantiene su papel rector del programa; organiza la cadena creadora basada en las relaciones contractuales que existentes entre las unidades productivas y los productores, a los cuales orienta los planes, capacita y establece el control sobre el cumplimiento de los acuerdos adoptados entre los participantes.
Resulta loable que tal fuerza ya prevé lograr 538 000 toneladas de arroz para el año 2016 -producción que igualaría el récord de 1986-, que sin cubrir todavía la demanda nacional, acortará en buena medida las grandes importaciones del cereal.
El ingeniero Lázaro Díaz Rodríguez, director general del Grupo, dijo que el Programa Arrocero emprendido por el máximo líder cubano Fidel Castro en 1967, vuelve a recuperar fuerza, "aunque nos impone nuevamente grandes retos", afirmó.
El directivo expuso que se trabaja fuerte en ese programa en medio de las dificultades que enfrenta la Isla para adquirir las maquinarias y otros medios tecnológicos necesarios; esfuerzo que también reclama, dijo, una mayor voluntad y disposición de los arroceros convocados al máximo aprovechamiento de sus grandes reservas productivas.
Recalcó que resulta imperioso hacer un llamado fuerte a todos los productores de arroz "para que cumplan con la disciplina tecnológica establecida, lo cual llevará al incremento de los rendimientos y significará una mayor producción".
Más áreas cultivables
Junto a ello trabajarán en el aumento del área cultivable del país hasta lograr las 250 000 hectáreas sembradas de arroz, plantío necesario para alcanzar las 538 000 toneladas previstas (cifra que representa casi 70 % de la demanda nacional), con rendimiento promedio de 4,4 tm/ha; resultado que evitaría a la nación grandes erogaciones en divisas por la importación anual del cereal.
"Esto significa, afirmó, que todos estos años tendremos que crecer en áreas, tarea que también conlleva un proceso inversionista ejecutado actualmente por fuerzas del Ministerio de la Construcción y de otros organismos vinculados con la producción arrocera.
"No obstante, argumentó el directivo, tenemos que trabajar para recuperar también campos arroceros porque se trata de una cuestión que define el éxito del programa; hay provincias como Pinar del Río con posibilidades de incrementar hasta 3 000 hectáreas más, porque cuentan con el agua que requiere este cultivo.
"Sin embargo, precisó, ese territorio no tiene los sistemas de riego, ni viales y tampoco otras estructuras vitales suficientes para avanzar en esas áreas. Por tanto, hacia ahí tenemos que encaminar los esfuerzos; preparar campos, hacer nuevas construcciones, dar mantenimiento a los sistemas existentes y crear viales de acceso a las arroceras".
Díaz Rodríguez recordó que cuando se previeron el Programa Arrocero en 1967, se previó los canales por donde drenaría el agua de las arroceras hacia el mar; desagües que han sufrido deterioro con el tiempo y la falta de mantenimiento, hoy cubiertos de malezas y otros obstáculos naturales arrastrados por las aguas, que obligan a su inmediata limpieza.
Al respecto comentó que el país tiene concebido la creación de 23 brigadas de la construcción, con todo su equipamiento, para asumir ese impostergable propósito junto con el esfuerzo de los trabajadores que intervienen en la producción arrocera, quienes año tras año reciben nuevos tractores, cosechadoras y otros medios para su labor.
Mejoran resultados
El director general del Grupo Agroindustrial de Granos informó que continuarán ampliando además las capacidades tanto para el secado como la molinería del arroz en diversos puntos del país, "objetivos que si cumplimos de conjunto, estaremos en posibilidades de alcanzar la alta meta productiva que tanto necesita nuestro país".
Señaló que el pasado año -primero del actual programa-, la producción arrocera se comportó tal y como se había previsto en el país, con 320 792 toneladas de arroz consumo, de las cuales entregó 217 000 ton. al Balance Nacional (51 000 ton de arroz consumo más que en 2011).
Para este año, tras cumplir los planes de siembra de la campaña de frío, considerado el periodo más productivo, planificaron 394 000 ton., de las cuales destinarán al Balance Nacional unas 288 100 ton., metas que esperan lograr no obstante afrontar atrasos en la cosecha debido a las lluvias registradas en meses recientes.
Tanto las variedades del cereal como las tecnologías que se emplean en los últimos años en las arroceras de esta nación caribeña son similares a las de los países más desarrollados en ese cultivo, afirman especialistas del sector.
Destacan además que teniendo esa fortaleza, en las condiciones de este país, se puede sembrar en casi todos los lugares; incluso para enfrentar problemas de salinidad que hay en algunas regiones ya existen variedades adaptables a ese entorno.








