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Calidad integrada apoya eficiencia empresarial

Cuba cuenta por primera vez con un sistema de gestión integrada que ha sido certificado como sistema de gestión ambiental y gestión de la calidad, a tono con esa creciente tendencia mundial


Domingo 26 de Septiembre de 2004 | 12:00:00 AM 

Autor

Ledys Camacho Casado

Tomar el camino de la integración de sus sistemas de gestión parece ser el más viable para cualquier empresa, sin importar en qué región del mundo se desenvuelva su actividad, ya sea productiva, comercial o de servicios, según reconocen expertos en el tema consultados por este semanario.

Y es que hoy la práctica internacional apunta a que las acciones empresariales se asuman como un todo y, por tanto, la experiencia de los sistemas integrados de gestión resulta también perfectamente desarrollable y beneficiosa para las entidades cubanas que transitan por un proceso de perfeccionamiento como el iniciado en el país desde mediados de la década pasada. El trayecto a recorrer por las empresas para completar la anhelada integración de sus sistemas, podría ser menos largo o complejo, de acuerdo con las características de la entidad y del punto de partida en este proceso.

No es igual la implementación en una entidad con los sistemas de gestión de la calidad o de medio ambiente certificados que en otra desprovista de tales condiciones.

Es evidente que cuando las empresas desarrollan sus sistemas de gestión de forma paralela presentan dificultades con el control de los documentos, repiten la información y se exponen a la pérdida de tiempo y recursos que implica la realización de actividades de forma separada, con el consiguiente incremento de los costos.

En el caso de una entidad en perfeccionamiento, esta debería integrar su sistema de gestión de la calidad y, como parte de la madurez continua de su sistema empresarial, pensar en el desarrollo de su sistema de gestión ambiental y el de salud y seguridad en el trabajo, sin olvidar lo concerniente al control interno.

En el camino de la eficiencia económica de las entidades y en de la elevación de la competitividad de las mismas, gestionar estos sistemas de forma integrada no contradice ninguno de los principios del Perfeccionamiento Empresarial. Por el contrario, se podría asegurar que los Sistemas de Gestión Integrados no tienen solo cabida en las prácticas internacionales, sino también ofrecen una buena oportunidad para las empresas cubanas en el tránsito a su continuo perfeccionamiento.

Y aunque ninguna de esas normas plantea como principio la obligación a integrar esos sistemas, en la práctica se demuestra lo ventajoso de hacerlo, para asumir los procesos de forma conjunta, tanto los controles como los recursos. No es lo mismo una entidad que esté en Perfeccionamiento Empresarial, que una que no lo esté o que cuente con un Sistema de Gestión de Calidad y un Sistema de Gestión Ambiental y quiera entrar en perfeccionamiento.

Un reciente estudio sobre la relación entre el Perfeccionamiento Empresarial y los Sistemas Integrados de Gestión demostró cuán ventajoso puede ser para una entidad articular integradamente sus procesos.

La existencia de sistemas para la gestión de la calidad, el medio ambiente, los recursos humanos, la seguridad y la salud en el trabajo, el control interno, entre otros, paralelos al sistema de Perfeccionamiento Empresarial, nos puede desgastar en duplicidad de documentos, en pérdidas de tiempo ocasionadas por la realización por separado de las actividades derivadas de diferentes acciones de planificación, ejecución, revisión y control que pudieran realizarse de forma simultánea o coordinada, según avala el informe.

Sería muy beneficioso establecer los procesos de la organización considerando tanto en sus entradas como en sus recursos, controles y resultados, los requerimientos necesarios para satisfacer las expectativas de los clientes, la inocuidad con respecto al medioambiente y la salud y seguridad de los trabajadores, con un buen control interno, en una gestión de forma integrada.

Un sistema integrado de gestión requiere que el Sistema Empresarial cumpla con los requisitos exigidos para asumir integradamente la política, la organización, la revisión por la dirección, el control de la documentación y registros, el control de los productos no conformes, las acciones correctivas y preventivas, las auditorías internas, la planificación, implantación y las medidas de análisis y mejora. También infiere que los operarios en la realización del proceso no distingan entre calidad, medioambiente y seguridad y por supuesto los procesos estén establecidos de forma tal que consideren los tres propósitos, resumidos en la prevención de hechos indeseados. Las ventajas de la certificación integrada de los sistemas de gestión se resume en la simplificación de las fases del proceso de certificación, ahorros en los costos, minimización de la documentación y registros y optimización del tiempo y recursos asignados a los sistemas. La certificación de los Sistema de Gestión Integrada es posible, de acuerdo con la opinión del director de Certificación de la Oficina Nacional de Normalización, Agustín Irulegui, quien destacó las ventajas que tiene recibir ese aval de forma conjunta.

El especialista señaló que en el caso de la certificación, en el mundo la tendencia actual es a integrar los sistemas de gestión de las empresas de forma tal que el directivo cuente con un sistema sólido en función de los objetivos estratégicos de su entidad u organización.

En Cuba se cuenta con el sistema de Perfeccionamiento Empresarial que tiene una serie de subsistemas que armonizan en la pretensión de lograr que el modelo empresarial integre los sistemas de gestión de calidad, de gestión ambiental, más toda una serie de subsistemas que incluyen uno adecuado y eficiente para el control interno.

Se reafirma que la tendencia internacional es aplicar esa tríada que conforman el sistema de gestión de calidad, el ambiental y el de salud y seguridad del trabajo o riesgo ocupacional, este último en correspondencia con las normas OHSAS-18 000, que aún sin ser adoptadas globalmente, son acogidas por una serie de países entre los que se incluye Cuba.

Con vistas a su adopción en la Mayor de las Antillas, hoy se hace un estudio por el Ministerio del Trabajo y Seguridad Social para evaluar la posibilidad de acoger una norma cubana para la salud y la seguridad del trabajo que tome lo más positivo de la práctica mundial y se adecue de forma tal que sea certificable.

Lo que para el mundo fue novedoso con la aparición de las OHSAS, para Cuba resultaba ya un sistema sólido y consolidado, expresado en el Sistema Nacional de Protección e Higiene del Trabajo, antecedente primario de esa norma que ahora se atempera a los requisitos internacionales para su mejor reconocimiento y compatibilidad.

Recientemente se entregó la primera certificación de un sistema de gestión ambiental a la empresa Durero Caribe, la cual logró completar una integración de los sistemas de gestión de calidad con el medioambiental, que presupone no duplicar estructuras ni esfuerzos y encaminarlo todo a un objetivo común.

CUBA EN LAS ISO

Cuba es miembro pleno de la ISO desde 1962, tras la solicitud hecha por el Comandante Ernesto Che Guevara, en su condición de Ministro de Industrias, quien propulsó la participación de la Mayor de las Antillas en esa organización internacional en medio de la batalla por la supervivencia económica y del enfrentamiento a las agresiones internas y externas de los enemigos de la Revolución triunfante. La Oficina Nacional de Normalización comenzó el trabajo de certificación de sistemas de gestión de la calidad conforme con las normas ISO 9000 desde 1996 y en estos momentos, más de 200 empresas del país cuentan con su sistema de gestión de la calidad certificado.

Tal certificación de la conformidad con los requisitos de seguridad y los vinculados al medio ambiente, pretende coadyuvar al desarrollo del comercio cubano, al velar por la eliminación de posibles e innecesarias barreras técnicas y propiciar la protección al consumidor y el mejoramiento de la calidad de las producciones y servicios, incluidas las exportaciones e importaciones.

La certificación también garantiza la uniformidad de los conceptos y procedimientos de legitimación en toda la economía sobre bases internacionalmente reconocidas y propicia la necesaria transparencia y eficiencia en la gestión técnico productiva con el propósito de lograr el reconocimiento mundial.

Para una empresa, ello significa incrementar el valor agregado de sus producciones, incrementar la competitividad, eliminar las posibles barreras técnicas al comercio y proporcionar una herramienta en apoyo a las funciones de protección a la salud y a la seguridad de la población y el medio ambiente.

Es también incorporarse a un proceso de mejora continua de la gestión económica y dar un paso firme en el camino hacia la excelencia empresarial.

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