El Presupuesto del Estado registró un déficit fiscal de 67 642 millones de pesos, cifra inferior en 20 897 millones de pesos a la inicialmente aprobada, informó Regueiro Ale. Autor: Abel Padrón Padilla/Cubadebate Publicado: 30/07/2026 | 02:04 pm
La ejecución del Presupuesto del Estado durante el año 2025 se vio fuertemente condicionada por un entorno económico internacional de extrema complejidad e incertidumbre, caracterizado por las tensiones geopolíticas, una inflación persistente y la volatilidad de los precios de los combustibles y los alimentos.
Así lo expresó este miércoles ante el Parlamento cubano, el ministro de Finanzas y Precios, Vladimir Regueiro Ale, al presentar a los diputados la Liquidación del Presupuesto del Estado el pasado año.
En 2025, dijo, se multiplicó el impacto directo de la política de asfixia económica derivada del bloqueo impuesto por el Gobierno de Estados Unidos a Cuba, lo que restringió aún más el acceso a fuentes externas de financiamiento, encareció las cadenas logísticas de suministro y obstaculizó las transacciones financieras internacionales, limitando severamente la captación de divisas y ejerciendo presión sobre el gasto social.
Pese a ello y a las condiciones hostiles, agregó, el desempeño fiscal se orientó bajo el principio inquebrantable de proteger la sostenibilidad de los programas sociales de la Revolución.
Al cierre de 2025, informó, el Presupuesto del Estado registró un déficit fiscal de 67 642 millones de pesos, una cifra inferior en 20 897 millones de pesos a la inicialmente aprobada.
Este resultado, significativo dadas las circunstancias, estuvo determinado fundamentalmente por un sobrecumplimiento de los ingresos totales en un dos por ciento y una ejecución de los gastos, inferior en similar por ciento, señaló.
El déficit fiscal representó el 5,4 por ciento del Producto Interno Bruto a precios corrientes, resultado que confirma la línea de recuperación de este indicador trazada en los ejercicios fiscales precedentes, apuntó.

Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate.
Regueiro Ale se refirió a un dato relevante: la cuenta corriente expone un resultado superavitario de 25 38 millones de pesos, superior al indicador previsto en las Proyecciones del Programa Económico y Social del Gobierno, y a lo alcanzado en el año anterior.
Por su parte, aclaró, los ingresos brutos ascendieron a 463 461 millones de pesos, con un sobrecumplimiento de 9 524 millones de pesos, y respaldaron el 88 por ciento de los gastos ejecutados en el período, resultado superior en cuatro puntos porcentuales al ejercicio anterior.
Del total recaudado, los ingresos tributarios representaron el 68,6 por ciento, explicó, con 311 74 millones de pesos. Este indicador, dijo, expresa la consolidación del sistema tributario como la principal fuente de financiamiento del Presupuesto.
Sin embargo, hizo referencia a las persistentes indisciplinas fiscales, con alta incidencia de la subdeclaración de ingresos, que limitan la capacidad de ampliar y mejorar la calidad de los programas para la población.
Con el fortalecimiento de las acciones de control fiscal por la Administración Tributaria se determinaron deudas por 1 256 millones de pesos, cifra superior a lo alcanzado en el 2024, señaló. Fueron cobrados 7 140 millones de pesos, con crecimiento del 45 por ciento. No obstante, quedaron pendiente de cobro 6 669 millones de pesos, agregó.
Según explicó, otro punto de alerta radica en que, si bien en el proceso de bancarización el 98 por ciento de los contribuyentes habilitó sus cuentas bancarias fiscales, se constata un bajo nivel de empleo de estas, lo que evidencia falta de rigor en la implementación de esta medida vital para la transparencia y el control fiscal.
A pesar de los esfuerzos del país, acotó, la inflación y la escasez de bienes básicos han generado tensiones sociales, lo que ha llevado a un incremento del gasto público. Por ejemplo, se registraron gastos por 518 543 millones de pesos, el 97,9 por ciento de lo planificado. El 64 por ciento de estos recursos se destinó a la Salud Pública, Educación, y Asistencia y Seguridad Social.
Atención al vulnerable: una prioridad
La atención a la vulnerabilidad económica es una prioridad inamovible, según refirió el titular del sector. En 2025 el enfoque de la Asistencia Social se centró en atender las necesidades de grupos vulnerables, incluyendo ancianos, personas con discapacidad, y familias de bajos ingresos, como una herramienta para promover la equidad social, destacó.
Se ejecutaron 5 396 millones de pesos para la protección de 178 686 familias, que abarcan 303 298 beneficiarios, a través de prestaciones monetarias, en servicios y la entrega de recursos, reconoció.
De igual forma, comentó que el presupuesto destinado a la Seguridad Social ascendió a 60 691 millones de pesos, el 18 por ciento del gasto de la actividad presupuestada. En ese período fiscal se incrementó este gasto en 10 763 millones de pesos para respaldar, a partir del mes agosto, la medida del incremento parcial de las pensiones a los jubilados con cuantías inferiores a 4 000 pesos, reconociendo su aporte a lo largo de su vida laboral.
En los presupuestos locales, afirmó luego, se aprecia una gestión fortalecida que se ha orientado, en lo fundamental, al sostenimiento de los servicios básicos a la población, los programas de desarrollo integral de las provincias y municipios, así como las transferencias al sistema empresarial y los gastos de capital.
En su conjunto registraron un superávit de 3 916 millones de pesos, de un déficit planificado de 12 649 millones de pesos, mejorando su resultado en 16 566 millones de pesos, tendencia que se ha mantenido durante todo el ejercicio fiscal, en lo que incidió esencialmente el sobrecumplimiento de los ingresos cedidos.
Registraron resultado superavitario cinco provincias: Artemisa, La Habana, Mayabeque, Matanzas y Villa Clara, cuando solo La Habana y Matanzas lo tenían planificado, indicó. Aunque, todas las provincias mejoraron el resultado presupuestario con respecto al plan.
Pese a los avances descritos sobre la gestión presupuestaria, superiores a etapas anteriores, que nos confirman las bondades del trabajo apegado a la disciplina fiscal, y la validez del objetivo de estabilización macroeconómica, persisten fallas en el control presupuestario que lastran los esfuerzos fiscales, apuntó Regueiro Ale.
Por eso, dijo, superar estas limitaciones es un imperativo para elevar la capacidad fiscal intrínseca del Presupuesto como herramienta de desarrollo; y recordó en su intervención la necesidad de continuar construyendo con disciplina férrea mejores sistemas de control con la implicación de los colectivos laborales y la población, ordenada en torno a las estructuras del Poder Popular.

Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate.
(Tomado de Juventud Rebelde)








