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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Por el camino del perfeccionamiento

El Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH), en correspondencia con el contexto de transformaciones que vive el país, avanza en la implementación del proceso de perfeccionamiento

Enfocado en lograr mayor racionalidad, avanzar en la separación de las funciones estatales de las empresariales y realizar el reordenamiento empresarial en aras de fortalecer la autonomía de las Organizaciones Superiores de Dirección Empresarial (OSDE) el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH) proyecta sus metas hacia el año 2019.

Esa visión de trabajo la ratificó en conferencia de prensa Vladimir Matos Moya, vicepresidente primero del INRH, quien añadió que esto tiene estrecha relación con el proceso general que desarrolla la nación para el perfeccionamiento de los Organismos de la Administración Central del Estado (OACE).

Los cambios en el sistema empresarial del INRH tienen sus antecedentes en la década de los años 2000, lo que resultó una fortaleza para encarar el actual proceso, subrayó Matos Molina.

El perfeccionamiento -acotó- se realiza en dos etapas: primero con las delegaciones provinciales de Recursos Hidráulicos, subordinadas al Instituto; y la segunda con las transformaciones de las delegaciones provinciales de la institución subordinadas a los Consejos de la Administración Provincial (CAP).

En cuanto a este último aspecto explicó el Vicepresidente primero, que “se constituirán tres oficinas regionales del agua: Occidente, Centro y Oriente. Esta es una cuestión estratégica”.

Entonces, una vez perfeccionado, el Instituto tendrá como característica el surgimiento de estructuras de subordinación que anteriormente no existían y lo dotan de mayores posibilidades para el ejercicio de la capacitación y la formación en el sector hidráulico, pues aparecerá una escuela ramal, remarcó.

Asimismo, desde la primera fase se concibe concentrar la gestión en dos OSDE (a partir de los cuatro grupos empresariales, tres empresas independientes y otras cuatro subordinadas que existen hoy), y estarán atendidas por el Presidente del INRH.

De ese modo, dijo el funcionario, el Grupo Empresarial de Acueducto y Alcantarillado (Geaal) mantendrá esa denominación, pero “debe transitar a una condición distinta en función de lograr el reordenamiento de esta actividad, alcanzar niveles superiores de concentración y que el servicio esté en manos de una organización especializada con las capacidades técnicas y tecnológicas para materializar esos propósitos”.

El Geaal asumirá además la actividad constructora, por lo que tendrá más posibilidades de enfrentar trabajos de reparación, rehabilitación y mantenimiento.

La otra OSDE se prevé que tenga como nombre Hidrocuba, agrupará servicios no incluidos en el Geaal y, en esencia, se dedicará a la provisión de las aguas terrestres, el servicio de aprovechamiento hidráulico, gestión de las redes de monitoreo del ciclo hidrológico, de los sistemas de formación, el balance de agua y su control, información al Estado sobre el nivel de eficiencia con que se usa ese líquido vital, así como control y reducción de la contaminación, entre otros aspectos.

Como parte de los cambios en la estructura del organismo aparecerá la dirección de Comunicación con complejidad y funciones bien definidas, lo cual permitirá que en este sentido demos un salto cualitativo, afirmó Matos Moya y ponderó: “el nuevo organigrama tiene menor complejidad estructural, se han concebido mejor la estructura de cada una de las direcciones, el nivel de subordinación es orgánico y se vincula a los procesos que lo componen, de una dirección funcional se transita a una por procesos.

“Nos guía el principio de que en Cuba se gestiona el agua de forma integrada a escala de la sociedad, la economía y el medio ambiente, proporcionado desarrollo sostenible y seguridad a la nación. En ese propósito trabajamos y organizamos nuestros sistemas de labor”, subrayó.

Puntualizó igualmente que, como parte del perfeccionamiento, continuarán estudiándose algunas cuestiones entre las que mencionó “el alcance, papel y lugar del Organismo, incluido su denominación como Ministerio o Instituto; el reordenamiento de la actividad de investigación y desarrollo del agua; el funcionamiento, la estructura y composición para el registro de las aguas terrestres; el traspaso a las empresas de aprovechamiento hidráulico de la operación y mantenimiento de las fuentes de abasto y conductoras principales; así como las funciones y actividades que se realizan por otros organismos y puedan corresponder al INRH”.

Los últimos 12 meses

Al realizar una valoración de la labor del INRH en función de implementar el Plan Hidráulico Nacional (en su primera etapa), el presidente de ese organismo, Antonio Rodríguez Rodríguez, resaltó que entre 2015 y 2018 se ejecutaron inversiones por un valor de 1 357 millones de pesos, de ellos 988 millones fueron destinados al abasto y saneamiento. Añadió que en la actualidad de realizan trabajos en 17 ciudades cubanas.

El abasto y saneamiento, trasvases y edificación de nuevas obras, equipos e hidrometría sobresalen entre los principales programas del aludido plan.

En ese sentido, destacó Rodríguez Rodríguez que hasta noviembre de 2018 se ejecutaron 530 kilómetros de redes, conductoras, drenajes y alcantarillados; así como 280 obras hidráulicas. Esto -recalcó- benefició a 390 000 personas.

La adquisición de nuevas tecnologías también ha formado parte de las acciones que llevó a cabo el INRH durante la última etapa; cámaras de inspección y robots fresadores, por ejemplo, dan cuenta de esto.

Se refirió además el presidente del INRH al impacto favorable de las inversiones en la calidad de vida de los cubanos. Al respecto destacó obras acometidas como el drenaje pluvial en Cárdenas, Matanzas; además de la rehabilitación de redes en Camagüey, Isla de la Juventud (Chacón) y la ciudad de Guantánamo.

Anunció también que a partir de marzo de 2019 comenzarán a producirse en Cuba los metros contadores de agua, se piensa elaborar unos 250 000 cada año.  

Repaso al Plan Hidráulico Nacional

El Plan Hidráulico Nacional está en cercana correspondencia con los Lineamientos de la Política Económica y Social aprobados en el VI y el VII congresos del Partido, así como con la Política Nacional del Agua que entró en vigor en 2012. Además, forma parte del Programa de Desarrollo Económico y Social de la Isla hasta el año 2030.

En el plan de la economía para 2019, las inversiones del INRH alcanzan un monto de 461 millones de pesos, de esa cifra 200 millones se destinan al mantenimiento de nuestras infraestructuras, afirmó Antonio Rodríguez Rodríguez y agregó que se trabaja para concretar la inversión foránea en ramas como la producción de tuberías, reparación de máquinas de termofusión y la perforación de pozos.

Rolando Calzada Cano, director de Planeamiento Hidráulico del INRH, explicó que el Plan Hidráulico Nacional, concebido en dos etapas, ha considerado en su concepción algunos aspectos como las acciones indicadas en el Plan de Estado para el enfrentamiento al cambio climático, Tarea Vida; el Programa de Desarrollo del Turismo hasta el año 2030, así como planes de desarrollo agrícola e industrial y otras demandas de la económica y el medio ambiente.

Dijo que las inversiones y los trabajos previstos están encaminados fundamentalmente a proteger los recursos hídricos de la Mayor de las Antillas, mejorar la eficiencia en el uso del agua, incrementar la disponibilidad de este recurso natural, mantener el estado adecuado de la infraestructura hidráulica existente, mejorar la calidad de los servicios de agua potable y de saneamiento, y aumentar la cobertura de esos servicios.

Se suman incrementar la calidad y cantidad de las observaciones de las principales variables que caracterizan el comportamiento del ciclo hidrológico, además de garantizar la demanda requerida para el abasto a la población, la agricultura, el turismo y la producción de alimentos.

Entre 2014 y 2017 como parte de esta estrategia, por concepto de inversiones y mantenimiento, se ha ejecutado un monto ascendente a 1 116, 2 millones de pesos, acotó Calzada Cano. Agregó que el valor total ejecutado en ese período equivale a un promedio anual de 372 millones de pesos, cifra superior en 132 millones de pesos a la del año 2013. Al cierre del tercer trimestre de 2018 se habían ejecutado 241 millones de pesos.

Asimismo, el Director de Planeamiento Hidráulico del INRH significó que en la etapa que se analiza se terminaron más de 680 obras. Se destacan los canales magistrales, túneles y sistemas de riego en los Trasvases Este-Oeste y Centro-Este; la rehabilitación de acueductos en 17 ciudades; obras emergentes para enfrentar la sequía en Santiago de Cuba, Guantánamo, Las Tunas, La Habana, Ciego de Ávila y Sancti Spíritus.

También -puntualizó- como parte de los resultados se efectuaron inversiones para el abasto de agua, el tratamiento de los residuales en los nuevos hoteles de la capital cubana, Varadero, Cayo Santa María, la cayería al norte de Ciego de Ávila, Cayo Cruz y Ramón de Antilla; se instalaron más de 200 000 metros contadores de agua y significativas sumas (más de 80 000 millones de pesos con respecto a 2013) se destinaron cada año al mantenimiento de la infraestructura que administra el INRH.

En cuanto al riego, se rehabilitaron en la etapa valorada más de 47 300 hectáreas y superan las 200 000 las que se construyeron.

El saldo favorable es el beneficio para 1,6 millones de personas, quienes recibieron mejoras en el servicio de agua potable en relación con el año 2013.

Estrategias para la infraestructura hidráulica

Según Rolando Calzada Cano, “a partir de las demandas conocidas, se estima que para 2025 la demanda total de agua en el país esté en el orden de los 10 400 millones de metros cúbicos (m3) de agua anualmente, lo cual representa un crecimiento de 2 300 millones de m3 en relación con el real consumido en 2013 y a su vez equivale al 75 % de los recursos hidráulicos anuales disponibles hoy en la nación.

“En ese escenario -advirtió- y al margen de que se prevé el incremento de la disponibilidad del recurso en zonas donde se proyectan demandas y existen recursos hídricos no aprovechados, es evidente que se acrecentará la presión sobre estos recursos”.

Teniendo en cuenta entonces el panorama que se avizora el INRH ha concebido una estrategia para el desarrollo de la infraestructura hidráulica en la Mayor de las Antillas para la etapa 2018-2030. Esta concibe elementos como la implementación de las acciones previstas en la Tarea Vida para la adaptación de la gestión integral del agua a los efectos del cambio climático y acometer inversiones necesarias para garantizar el abastecimiento seguro de agua los principales objetivos económicos y sociales. 

A esas medidas Calzada Cano sumó otras entre las que se encuentra continuar con la rehabilitación de la infraestructura hidráulica construida para reducir al máximo las pérdidas del líquido, aumenta la cobertura hidrométrica, así como la calidad de los servicios de abasto de agua potable y saneamiento, incrementa progresivamente la capacidad constructiva destinada a obras de alcantarillado y drenaje pluvial, generaliza el uso de formas tanto tradicionales como alternativas de captación y producción de agua potable; además de modernizar el equipamiento para la sostenibilidad de la infraestructura hidráulica para su rehabilitación y construcción.

Se incluyen también en estas medidas lograr la automatización de los sistemas de medición de las variables del ciclo hidrológico, así como la operación de los sistemas de acueducto.

La estrategia comprende programas concernientes al abasto de agua potable, saneamiento, alcantarillado, plantas de tratamiento de residuales, drenaje pluvial, almacenamiento, trasvases, presas, derivadoras y canales, hidrometría, construcción, mantenimiento y equipos.