Opciones

Semanario Económico y Financiero de Cuba

Reclaman estabilidad y seguridad de economía mundial

Brasil, China, India, México y Sudáfrica, invitados a la Cumbre del G-8, reafirmaron el papel de la cooperación Sur-Sur

BRASILIA.- Cinco países en desarrollo invitados a la Cumbre del G-8 reclamaron a esta enviar un mensaje positivo de cooperación internacional mediante la promoción del multilateralismo, la colaboración Norte-Sur y distribuir los beneficios de la globalización entre todos.

La Cancillería brasileña difundió un texto entregado por los mandatarios de Brasil, China, India, México y Sudáfrica a los gobernantes de los siete países más industrializados y Rusia, en el que reafirman el papel de la cooperación Sur-Sur en el contexto del multilateralismo.

Afirman que “mayores estabilidad y seguridad en la economía mundial son fundamentales, juntamente con un contexto internacional que suministre a los países en desarrollo oportunidades mejores y más justas”, pues sufren los efectos adversos de las crisis.

“La persistencia del hambre y la pobreza, pese a que los medios para eliminarlas están disponibles, es un gran obstáculo al desarrollo sustentable”, dicen y defienden la iniciativa de combate a esta y reclaman apoyo internacional para obtener recursos e implementarla.

Advierten que “los Objetivos de Desarrollo del Milenio no pueden ser implementados a tiempo y en su totalidad con los actuales niveles de Ayuda Oficial al Desarrollo” y demandan el cumplimiento del compromiso de los industrializados de aportar a esta 0,7 % de su Producto Interno Bruto (PIB).

Los cinco gobernantes saludan la decisión del G-8 de promover el alivio de la deuda de los países de menor desarrollo relativo.

Apuntan, sin embargo, que “la remoción de barreras al comercio de productos y servicios de países en desarrollo es esencial para el desarrollo, el combate a la pobreza y la protección del medio ambiente”.

En cuanto a la Organización Mundial de Comercio, consideran “ fundamental que se alcancen progresos sustantivos, hasta el fin de julio de 2005, en lo tocante a negociaciones agrícolas, servicios, reglas y facilitación de comercio”.

Demandan acordar una fecha para eliminar “todas las formas de subsidios a la exportación” aplicados por los industrializados y apuntan la necesidad de “reformar el sistema económico internacional actual, con vistas a fortalecerlo y tornarlo más comprometido con el apoyo al desarrollo”.

Los países desarrollados deben liderar las acciones internacionales de combate al cambio climático, implementando plenamente sus obligaciones de emisiones y de provisión a los países en desarrollo de recursos financieros adicionales y transferencia de tecnologías limpias y viables, afirman.

Agregan que la actual Cumbre de Gleneagles, Escocia, debe reconocer que la Convención del Clima “establece que el desarrollo económico y social y la erradicación de la pobreza son las prioridades primordiales y absolutas de los países en desarrollo”.

Por ello hay necesidad urgente, puntualizan, de desarrollar y financiar políticas, medidas y mecanismos de adaptación a los efectos adversos inevitables del cambio climático, que están siendo costeados principalmente por los pobres.

Igualmente los industrializados deben cambiar sus patrones insustentables de producción y consumo, y considerar las ventajas de la eficiencia energética, las fuentes renovables de energía, como solar, eólica e hidroeléctrica, y los biocombustibles, como biodiesel y etanol.