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Semanario Económico y Financiero de Cuba

¿Cómo asumir el reto de la nueva temporada invernal?

Garantizar eficacia en la aplicación de los nuevos protocolos de bioseguridad. Algunas señales de la posible activación de otros destinos turísticos cubanos

Aunque con expectativas muy diferentes a las etapas invernales anteriores, es de suponer que el sector cubano de turismo esté muy enfocado en los ajustes necesarios para el gran reto que representa la cercanía de la temporada alta, en medio de condiciones inusuales motivadas por el impacto del nuevo coronavirus.

Como se sabe, en 2020 el SARS-CoV-2 se interpuso en el curso habitual de la industria de la hospitalidad, determinante en la economía del país, por lo cual los ajustes del turismo ahora se dirigen más a dar seguimiento de los efectos de la pandemia y su enfrentamiento y a la aplicación efectiva de los nuevos protocolos de bioseguridad en las instalaciones de esta rama y de otras vinculadas con el desarrollo del sector.

Todo parece indicar que en estos tiempos el agradable clima cálido de esta isla tropical y las facilidades turísticas ofrecidas ahora no constituirán atractivos suficientes. Se recuerdan registros históricos del sector que cada año, a partir de los meses finales y hasta el primer trimestre del siguiente, acumulaba estadísticas positivas por el alza de las llegadas de visitantes internacionales.

Tales circunstancias estimulaban el desempeño para cumplir las metas y pronósticos con el interés de dar continuidad a los resultados ascendentes. Este año será diferente, no obstante, el optimismo observado en las entidades de esta esfera, incluso Manuel Marrero Cruz, el primer ministro cubano, declaró durante un recorrido reciente por Varadero, que existe la esperanza de que en esta temporada alta empiece un proceso de recuperación del turismo.

En dicha visita se revisaron las obras en construcción asumidas por el turismo, que se han mantenido activas en el principal balneario del país y en otros destinos, entre las cuales se han destacado en la prensa digital algunas inversiones realizadas en Trinidad y en Holguín.

Acerca de esta provincia del oriente cubano se han ofrecido pormenores del nuevo hotel en la playa de Guardalavaca y recientemente se ha destacado otro de gran trascendencia, por ser el primero ejecutado en la península de Ramón de Antilla, nuevo polo turístico en perspectivas de desarrollo.

Al comentar sobre avances del sector en la Isla, el ministro de Turismo, Juan Carlos García Granda, explicó que durante estos meses de inactividad en el movimiento turístico se ha desarrollado una intensa actividad inversionista, así como de mantenimiento y mejoramiento en los hoteles y entidades extrahoteleras, lo cual constituye una garantía de la calidad de los servicios una vez que se decida reiniciar la actividad turística en el país.

También destacó el empeño puesto durante esta etapa para alistar las fuerzas y recursos de que dispone el sector y lograr la oferta de un destino Cuba seguro y atractivo, donde prime también el cumplimiento estricto y responsable de los nuevos protocolos de bioseguridad, que han llegado para quedarse en el actual escenario.

Ante una nueva temporada

Tradicionalmente, cuando se avecinaba la temporada alta la industria turística cubana asumía una dinámica más intensa dentro y fuera del país, pero esta vez el escenario es más complicado debido a los estragos de la pandemia y el cierre de entradas y salidas desde países emisores donde radican viajeros potenciales que eligen vacacionar en los distintos parajes turísticos de la Isla.

Desde finales de 2019 los arribos foráneos comenzaron a disminuir. Según datos de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información de Cuba, en noviembre de ese año se registraron 56 223 arribos menos al país que en similar mes de 2018; en diciembre el descenso marcó 74 684 menos y en enero de 2020, se cuantificaron 95 856 viajeros menos que en similar mes de 2019.

Asimismo, los arribos del año pasado mostraron un declive de 9,2%; pero las llegadas internacionales crecieron 7,2% entre enero y abril de 2019, período comprendido en la etapa de alza.

Durante 2020, así como continuaron las inversiones y se incorporaron cambios de conceptos para dar prioridad a la seguridad higiénico-sanitaria, también el sector de turismo ha dado continuidad a la labor comercial y de promoción. Igualmente, ha intensificado los vínculos con sus principales mercados, más apoyado en el uso de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones.

Sobre esta temática, el primer ministro Marrero Cruz había insistido en la necesidad de preparación, pues en lo adelante habrá un nuevo tipo de turismo ya que nada será como antes y subrayó el requerimiento de intensificar el uso de las redes sociales en la labor promocional.

En este aspecto se han dado referencias de la presencia cubana en eventos turísticos de diversas regiones del mundo, sobre todo de forma virtual, lo cual constituye eslabón indispensable para estimular las acciones de ventas.

En los portales web, en las redes sociales y en la prensa digital se dejan ver reportes que adelantan algunas señales sobre la posible apertura del turismo internacional en Cuba. Algunas informaciones ponen énfasis en los anuncios de nuevos vuelos turísticos desde Canadá y se señala a Varadero, además del destino Jardines del Rey.  

Se alude, por ejemplo, al Cayo Santa María, sitio de gran exclusividad también nombrado como La Rosa Blanca de los Jardines del Rey, donde el visitante puede elegir entre 24 puntos de buceo, ideales para la contemplación y práctica de la fotografía subacuática, como precisa cubatravel.cu.

En torno y en la reapertura de Cayo Largo del Sur, lugar de ensueño con playas de arenas húmedas, quizá llamó la atención el tuit del Grupo Hotelero Gran Caribe, encargado de gestionar las instalaciones de dicho paraje, el cual refería la visita de un equipo de trabajo a ese cayo y la Isla de la Juventud para chequear los preparativos con vistas al inicio de las operaciones en esos destinos turísticos al sur de Cuba.