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Semanario Económico y Financiero de Cuba

La cocina criolla cubana en el turismo

La Federación Culinaria de Cuba prevé participar en la creación de programas turísticos atractivos que promuevan valores de la cocina nacional

La apertura de rutas gastronómicas entre las ofertas turísticas cubanas pudiera tener gran acogida entre los viajeros internacionales, quienes habitualmente desean vivir experiencias novedosas y en ambientes típicos del país visitado, más aún si conocen que la cocina criolla cubana fue proclamada Patrimonio Cultural e Inmaterial de la nación y aspira alcanzar similar reconocimiento a nivel mundial.

El interés por preservar los valores y creaciones de la gastronomía nacional constituye un objetivo primordial de la Federación Culinaria de Cuba, y en este quehacer se plantea la posibilidad de mostrar la variedad de platos típicos distintivos de diferentes regiones del país que han sobresalido en los últimos tiempos a partir de investigaciones y proyectos comunitarios.

Tal propósito se expresa entre las tareas principales del trabajo durante 2020 de esta organización que espera, de conjunto con las entidades turísticas, participar en la identificación de lugares donde se preservan tradiciones culinarias que aportarían experiencias enriquecedoras y resultarían interesantes para los turistas extranjeros, según explicó el chef Eddy Fernández Monte, presidente de la Federación, durante reunión del consejo de dirección.

Destacó los 30 platos emblemáticos de la cocina cubana recogidos en un libro de la editorial Artechef la cual, aunque de reciente creación, ha publicado 50 textos referidos a la culinaria nacional. Ha sido el primer paso para estimular la indagación en torno a las tradiciones de cada región del país, las que pudieran llenar otras páginas en nuevos volúmenes.

Según las previsiones, la cocina cubana también logrará insertarse en diversos programas turísticos del país y ofrecer elaboraciones y servicios de calidad. Del trabajo conjunto con el Ministerio de Turismo espera participar en el diseño de rutas gastronómicas y contribuir con el deseo de que también la Mayor de las Antillas constituya un destino gastronómico.

Desde el punto de vista conceptual, el turismo gastronómico, representa una nueva opción para adentrarse en el mundo de los sabores. Está dirigido tanto a personas conocedoras del arte del buen comer (chefs o gourmets) como a los viajeros convencionales que desean vivir una nueva aventura culinaria, precisa la web Ecured.

Las actividades realizadas mediante esta modalidad incluyen visitas a restaurantes para degustar platos típicos y hasta observar o cocinar en alguna casa de los lugareños, así como participar en fiestas locales donde la comida sea uno de los invitados principales; esto se asocia a otras actividades del turismo rural.

Las rutas turísticas

Como tendencia surgida hace unos años en la industria del ocio, los programas organizados en las rutas han sido exitosos a partir de la posibilidad de encauzar recorridos temáticos y visitar diferentes sitios de interés.

En Cuba se han potenciado algunas propuestas como las Rutas del tabaco y del café, y la más conocida desplegada en el Centro Histórico de La Habana, bajo el nombre de Rutas y andares, referidas a diversas temáticas culturales, históricas y arquitectónicas, de gran acogida y en las cuales participa numeroso público durante cada verano.

Ahora se piensa en una propuesta que debe abarcar a todo el país y en cuyo contenido la gastronomía realce sus valores patrimoniales, atractivos para turistas nacionales y foráneos.

En concordancia con estos objetivos, la labor de la Federación Culinaria promueve aquellas elaboraciones mantenidas a lo largo del tiempo en diferentes regiones y también resalta las nuevas formulaciones que surgen de la creatividad de las familias.

Según el chef Eddy Fernández, existe interés en mejorar la calidad de la gastronomía popular, que se ubica entre las prioridades actuales de la Isla mediante la gestión de comercio interior, dado su amplio alcance en el territorio nacional.

En esta modalidad son conocidas las propuestas de muchos países donde las tradiciones culinarias en las  localidades tienen un fuerte arraigo. Un buen ejemplo es Perú por la amplitud de su ruta gastronómica.

Este año en la Feria de Turismo de España, se presentaron tales recorridos de los cuales se dijo garantizan las mejores comidas del mundo, las mejores cervezas artesanales y permiten apreciar la evolución de la gastronomía, su historia y tradiciones, mediante sabores, aromas, colores y texturas inolvidables.

Igualmente, en México se han presentado a los mercados turísticos 18 rutas gastronómicas, con comida tradicional y contemporánea. Algunas tienen nombres muy sugestivos como: La mesa de la huerta y el mar, El sabor de hoy en la Ciudad de México y Los mil sabores del mole.

También, entre las diversas rutas gastronómicas conocidas en el mundo se destacan las de España dedicadas a diversas presentaciones de comida o insumos. Entre los programas se dan a conocer las llamadas rutas del jamón Ibérico; de los quesos de cabra, de las frutas y los licores, así como de los vinos.

Para su despliegue son seleccionadas las temáticas culinarias que especifican la identidad de la ruta. Según algunas investigaciones, esas propuestas contribuyen con el desarrollo de la economía local y con la promoción de la cultura e identidad de cada región.