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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Turismo: El nuevo reto de continuar su crecimiento

El sector sigue potenciando la infraestructura turística. Se definen líneas principales de trabajo durante 2020

Este año Cuba tiene el propósito de recibir 4,5 millones de turistas, para lo cual “existen posibilidades. No son metas con exceso de optimismo, son reales”, señaló Juan Carlos García Granda, ministro de Turismo, en su reciente comparecencia en la televisión nacional.

En el cumplimiento de ese objetivo destacó la relevancia de los empleados del sector  al elogiar el esfuerzo de quienes día a día enfrentan disímiles problemas. Al respecto afirmó que “los trabajadores de la hotelería son profesionales con una alta capacitación y responsabilidad. La calidad no solo se logra porque el trabajador cumpla sus requisitos, también la logística es importante, hay tener todas las condiciones”.

Asimismo, se refirió al peso del turismo en la economía por lo cual el objetivo primordial debe enfocarse hacia el crecimiento constante. “Haga cada quien lo que le toca, y ese propósito estará cumplido”, precisó.

Acerca de los resultados de 2019 y pese al complejo escenario de trabajo, dijo, llegaron a Cuba 4 275 000 visitantes internacionales, lo que representó 9,2 % de decrecimiento en comparación con 2018.

Recordó que en la labor del año anterior influyeron las nuevas medidas adoptadas por el gobierno de Estados Unidos que dañaron el desarrollo del turismo, aunque se alcanzaron algunos indicadores positivos como los turistas-día, que aumentan en 1,1 %, reflejo del crecimiento de la estancia promedio, según la cantidad de noches que permanecen los huéspedes en los hoteles.

También explicó que se esperaba alcanzar los cinco millones de visitantes, lo cual se confirmó en la Feria Internacional de Turismo (Fitcuba 2019), ya que se registraba un incremento de 35 % en la modalidad de cruceros,  por lo cual todo parecía indicar se  llegaría a tal récord en los arribos.

Sin embargo la administración estadounidense arreció el bloqueo y en junio suspendió las entradas a la Isla de esas embarcaciones y, además, a partir del 10 de diciembre  prohibió, con excepción de La Habana, todos los vuelos comerciales (regulares) desde EE.UU. hacia destinos en Cuba.

Las inversiones en la prioridad

Se reconoció que el desarrollo de la industria del ocio en Cuba con miras al futuro se ha sustentado en el incremento de las llegadas internacionales y de los ingresos anuales, pero manteniendo en la prioridad a las inversiones lo cual permite crear nuevas instalaciones hoteleras y extrahoteleras así como renovar y mejorar la infraestructura disponible.

El Ministro se refirió a la efectividad de la  estrategia puesta en práctica para realzar y aprovechar lugares atractivos como La Habana, Varadero y varios sitios de la geografía nacional con encantos naturales de gran valor capaces de producir impactos económicos en todo el país mediante el despliegue del turismo.

Como parte de ese impulso surgieron los desarrollos turísticos en Holguín y en la cayería norte de las provincias de Villa Clara y Ciego de Ávila, según precisiones del sitio web Cubadebate.

Se aclaró que a la par de la construcción de hoteles, se han desarrollado los pueblos y los servicios necesarios: escuelas, policlínicos, panaderías, además de que las inversiones constituyen fuentes de nuevos empleos.

Señaló que también las exigencias de quienes visitan a Cuba son otra razón para seguir potenciando la infraestructura turística. Al respecto dijo que en un principio el país se comercializó como un destino de sol y playa, y hacia esta modalidad se enfocaban los esfuerzos inversionistas. Pero hoy las expectativas de los clientes van más allá, desean disfrutar de la hospitalidad del pueblo cubano, de su cultura.

Es por esta razón que se ha hecho necesaria la actualización de la planta hotelera de La Habana, en la que predominaban las habitaciones tres estrellas. En tal sentido, el titular del ramo indicó que no solo se están construyendo nuevos hoteles, sino que se renuevan los existentes como el Habana Riviera, Habana Libre y Neptuno-Tritón.

Según sus palabras, a partir del crecimiento del turismo en la capital, se requería de una planta hotelera más actualizada. “Los hoteles que hoy construimos son de alta tecnología, en coincidencia con lo que necesita el país”, dijo, y confirmó que se trabaja con paneles solares, iluminación ahorradora y se prepara un elevado proceso de automatización.

El Ministro sumó otro motivo para mantener en activo las inversiones en marcha. “La competencia en la región es fuerte. Indudablemente nos movemos en un mercado de competencia”.

Al reconocer los grandes atributos de la Isla que pueden colocarla en una posición ventajosa, dijo que se requiere del desarrollo de más inmuebles, pero sin descuidar la excelencia. “No podemos pensar solo en la calidad de la instalación, sino de todos los servicios, como los aeropuertos. El país tiene que desarrollar la cultura del detalle y el turismo debe estar en la vanguardia”, precisó.

Las oportunidades del sector

La posibilidad que representa el crecimiento continuo del turismo a escala global fue destacada por el Ministro y señaló que en Cuba, “estamos seguros de que vamos a revertir la actual situación que presentamos”.

También habló de la estrategia trazada tras la quiebra de la agencia de viajes Thomas Cook, de manera que el país pueda recuperar las cuotas de mercados que dejó en Alemania, Inglaterra y otros destinos. En este aspecto resaltó la alianza con la aeronáutica de Cuba, tratando de buscar las mejores ofertas que en esos países puedan estimular vuelos hacia la Isla.

En la información se señalaron otras líneas de trabajo de la industria turística cubana empeñada en aumentar la conexión interna en el país y buscar nuevos emisores  como China, un mercado potencial.

Se habló de las 56 medidas adoptadas para contrarrestar el efecto del bloqueo en el sector del turismo y de la posibilidad de no renunciar a la recepción de más cruceros, a pesar de que en el principal mercado (Estados Unidos) está prohibido.

Asimismo, se habló de la necesidad de impulsar el encadenamiento con la industria nacional y propiciar que disminuyan las importaciones del sector teniendo en cuenta los grandes volúmenes de productos adquiridos en el exterior.

Se refirió a la búsqueda de fórmulas efectivas que estimulen la participación de la industria nacional. Una de estas ha sido la de pagar a las empresas que puedan producir para sustituir las importaciones que hace el turismo con un 50 % del valor en moneda libremente convertible; lo que les permitiría reaprovisionarse y crecer. El objetivo es que produzcan con esos mismos recursos planificados para importar.