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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Cruceros a la vista en las costas cubanas

Comienza el despegue de esta modalidad con el incremento de embarcaciones y viajeros. Finaliza la temporada alta del turismo internacional

Con su majestuosidad interrumpen la imagen seductora del horizonte azul, cuando se dejan ver ahí, donde el cielo se une con el mar. Son los cruceros que siguen llegando a las costas cubanas de forma sistemática este año y han ganado protagonismo como la novedad del turismo internacional en la temporada alta que ya finaliza.

Particularmente, se destacan aquellos que participan en la apertura del novedoso itinerario desde la Florida, en Estados Unidos, hasta este destino que “es una atracción fantástica, la gente viene muy animada, llena de ilusión y aquí estamos en un sueño cambiado en realidad”, expresó  José Vilariño, capitán del Azamara Quest, de la compañía Royal Caribbean Cruise Line Ltd, luego de entrar con su embarcación, por primera vez, al puerto de La Habana, justo al amanecer para inaugurar aquí un nuevo día, el último del mes de marzo.

En ese momento se deshizo en elogios manifestados a la prensa: “quería saludarlos -dijo- por el excelente puerto que tienen, los prácticos buenísimos, ha sido una llegada muy tranquila, muy profesional, todo ha sido positivo”.

Como Vilariño en esa ocasión, otros tripulantes y viajeros viven sus propias experiencias en distintas radas cubanas, a partir del incremento de esta modalidad, antes tan deprimida con operaciones que, en lo fundamental, registraban escalas eventuales, sin secuencias fijas, a pesar de la disponibilidad de la infraestructura necesaria en el país para un despliegue superior de entradas por distintos puntos del archipiélago de la Mayor de las Antillas.  

Con anterioridad, luego del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos,  realizaron viajes similares desde la Florida, las compañías Carnival, en mayo del pasado año, y la Pearl of Seas, en febrero último.

Hace poco más de un mes, en igual recorrido, arribó a La Habana el buque Marina, de la compañía estadounidense de cruceros Norwegian Cruise Line Holdings Ltd, con más de 1 000 pasajeros. Según trascendió en la red de redes, en esa ocasión, Frank del Río, presidente y CEO de dicha compañía, habló de sus experiencias y de su alegría por esta apertura. Al respecto señaló que los viajes en crucero son un puente entre la Isla y Estados Unidos.

José Manuel Bisbé York, presidente del Grupo Empresarial Viajes Cuba, luego del recibimiento de esta embarcación confirmó la posibilidad de despegue del movimiento de cruceros en el país,  con entradas en los puertos de Cienfuegos, al centro sur del país, y de Santiago de Cuba, en la región oriental, además de La Habana.

Explicó entonces que en la Isla se reciben 12 líneas y marcas de cruceros, cuyas naves sobrepasan los 1 000 pasajeros, pero anunció la posibilidad de iniciar este año operaciones con embarcaciones de una capacidad superior a los 2 000 viajeros.

Tras el discreto despegue de esta modalidad observado desde  finales de 2016, cuando se alcanzó la cifra de unos 88 000 cruceristas, ha continuado en ascenso y ya, en los dos primeros meses de 2017 se recibieron alrededor de 55 000 viajeros, precisó Bisbé. Según estimados el presente se podrá terminar con una cifra que oscila entre 200 000 y 300 000 visitantes, en esta modalidad que cobra fama y seguidores.

Igualmente, en uno de los recibimientos de cruceros , Angel Díaz Albertini, director general de Aries Transporte S.A. -empresa encargada de este tipo de operaciones en los puertos cubanos-,  ha explicado que las regulaciones del bloqueo económico impuesto por las administraciones estadounidenses impiden a los ciudadanos de esa nación viajar como turistas a esta Isla mediante las operaciones de cruceros, sin embargo, aquí son bien recibidos y “esperamos continúe creciendo el número de visitantes en esta modalidad, en el presente año”, puntualizó.

También se ha referido a la labor desempeñada para crear la infraestructura portuaria y formar personal de alto nivel profesional capaz de realizar operaciones eficientes y con elevado nivel de seguridad en la prestación de estos servicios especializados.

Se sabe que a pesar de las pocas escalas de los cruceros en el país, en etapas anteriores, esos han podido atracar en siete puertos cubanos. Algunas veces los buques llegaron a La Habana, otras a Santiago de Cuba, así como a Cienfuegos y a la playa de Punta Francés, en la Isla de la Juventud.

También visitaron el oriental puerto de Antilla, en la provincia de Holguín; la playa Ancón, cerca de la ciudad patrimonial de Trinidad y la playa Rancho Luna, en la sureña provincia de Cienfuegos.

No obstante, esto no representaba algo de gran trascendencia, por el contrario, esta isla del Caribe se mantenía virtualmente alejada del gran tráfico de cruceros por la región, que sobrepasa los 25 millones de cruceristas al año, en viajes de un puerto a otro durante atrayentes travesías multidestino.

Finaliza temporada alta

Como es habitual, por esta fecha finaliza la llamada temporada alta de invierno enfocada al turismo internacional, aunque ahora pudiera repetirse el comportamiento del  año anterior, cuando se hizo casi imperceptible el cambio de una  etapa a otra, por el arribo continuo de visitantes y el significativo promedio de crecimiento.

Esta vez las estadísticas son más escasas y resulta difícil argumentar los resultados de la etapa. No obstante, a inicios de marzo, Manuel Marrero Cruz, ministro de Turismo, durante una vista a la provincia de Matanzas, confirmó que el país mantiene un sólido crecimiento de la industria sin humo, con promedio de 15 % de ascenso de la llegada de visitantes, en comparación con igual etapa de 2016, y se refirió a los positivos resultados del sector en cuanto a ingresos, utilidades y aportes en divisa.

Confirmó la continuidad de los procesos inversionistas encaminados hacia el mejoramiento y ampliación de las capacidades de hospedajes para dar respuesta a la creciente demanda, además de mejorar la calidad del producto para satisfacer las expectativas de los clientes.

Aunque se mantenga en apogeo el turismo internacional, ya las cadenas hoteleras con instalaciones en todos los polos recreativos del país, nacionales y foráneas, han iniciado las ventas anticipadas dirigidas al mercado interno, que habitualmente ocupa la prioridad en esta etapa baja.

Algunas ofertas cubren desde abril hasta octubre venidero con programas que incluyen rebajas de precios y otras facilidades y valores añadidos, que benefician al turismo nacional, sobre todo en el verano, cuando tiene lugar el período vacacional de escolares y estudiantes y también de la mayoría de las familias cubanas, las cuales buscan lugares adecuados para el  esparcimiento y recreación .