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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Pinar del Río incrementa el turismo de naturaleza

Con más de 40 senderos abiertos a visitantes nacionales y foráneos, el turismo de naturaleza se afianza como modalidad predilecta en la más occidental provincia cubana

Esa variante es preferida por personas provenientes de Alemania, Holanda y Reino Unido, los principales mercados emisores de viajeros a esta región, aseguró Otto Medero, encargado de la comercialización del turismo de naturaleza en Pinar del Río, de acuerdo con un despacho de Prensa Latina.

Otra de las tendencias de la llamada industria del ocio es el aumento en la llegada de cubanos a la zona para disfrutar de las ofertas turísticas, añadió el experto. Al referirse a los destinos preferidos, mencionó al Valle de Viñales, Paisaje Cultural de la Humanidad, la península de Guanahacabibes -Reserva de la Biosfera- y el área protegida de Mil Cumbres.

”Solo Viñales, pintoresco poblado de las serranías, recibe anualmente unos 420 000 turistas”, precisó Medero. La localidad serrana fue inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial por la armonía hombre-naturaleza y por la conservación de antiguas prácticas agrarias y artísticas, entre las que sobresalen el cultivo del tabaco y las controversias de poetas repentistas.

Conocida por su hermoso valle, cubierto de mogotes y rocas del período jurásico, en ese escenario abundan las rutas del ecoturismo, las cuales permiten apreciar tanto sitios montañosos como fincas agroecológicas, diminutos moluscos y extensos sistemas cavernarios, entre los mayores de América Latina.

En el extremo occidental de la Isla, Guanahacabibes atrae también a veraneantes y ecologistas, interesados en recorrer un paraje casi virgen y de una alta biodiversidad, a donde arriban cada año tres especies de tortugas marinas para hacer sus nidos en la arena.

La observación de aves y de quelonios durante la etapa de desove, resultan opciones de gran demanda, comentaron especialistas ambientales del Parque Nacional radicado en esos predios.

Nombrada también como El Cabo, la demarcación está considerada un prominente corredor de pájaros migratorios.