Opciones

Semanario Económico y Financiero de Cuba

Momento relevante del turismo nacional

Asume el sector novedosas estrategias para garantizar el desarrollo ascendente mantenido durante décadas

Los meses de julio y agosto pueden ser determinantes este año para impulsar el crecimiento del turismo en el país, especialmente de la ocupación hotelera, mediante la presencia del mercado nacional, ya que en esta temporada  las familias cubanas vacacionan de forma masiva.

Según las estadísticas oficiales, en 2012 el turismo interno reportó 1 440 000 vacacionistas, de los cuales 570 000 se hospedaron en instalaciones del sistema turístico. Esa cifra total sería superior si incluyera las estancias registradas en las villas recreativas pertenecientes a organismos.

También la etapa estival tributa otros beneficios a ese sector, a partir de ofertas específicas creadas para los nacionales, quienes pueden disfrutar de múltiples programas más económicos promovidos por las agencias de viajes, así como de servicios preferenciales de la red extrahotelera.

En particular las excursiones constituyen un gran atractivo y pudieran tener relevante significación en las cuentas del turismo, ya que esta vez los paquetes recreativos resultan muy abarcadores con transportación, hospedaje y otros consumos; además de las propuestas de las cadenas hoteleras, en distintos parajes de la geografía del país.

Un ejemplo loable es la Vuelta a Cuba organizada por la agencia de viajes Cubatur, con la cual se retoma una antigua opción que tuvo mucha demanda décadas atrás. Como es habitual, la prioridad se aprecia en el disfrute de sol y playa, aunque ya se incluyen variantes para el conocimiento de las ciudades patrimoniales, de la historia y la cultura, y otras relacionadas con el turismo de naturaleza.

Asimismo, el Campismo Popular -muy solicitado por los jóvenes, los estudiantes y las familias- ofrece estancias en 81 instalaciones, las cuales en este período refuerzan las actividades recreativas y las opciones vinculadas con el entorno, como el senderismo y las acampadas.

Por esas y otras razones el verano se considera una etapa de alza de la esfera turística, pues también algunos mercados foráneos incrementan sus emisiones hacia el país. Pero este año tiene una significación especial, dado el decrecimiento en el número de visitantes reportado como promedio en el primer semestre, según datos de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información.

Manuel Bisbé York, director comercial del Mintur, en conferencia reciente ante la prensa, confirmó: "Estamos seguros de que vamos a seguir creciendo, este es un momento un poco difícil, estamos decreciendo en los arribos, aunque crecen los ingresos. No obstante, tenemos identificados los problemas, las estrategias claras, el personal capaz de materializarlas y vamos a salir adelante y a recuperar los crecimientos en un plazo muy breve.

"Continuaremos trabajando para promover a Cuba como un destino de paz, salud y seguridad, donde puedan disfrutar niños y familias, jóvenes y personas de la tercera edad para un turismo de recreación sana, cultura y descanso", aseveró.

Útil paradoja

El ascenso sistemático del turismo ha sido el signo distintivo de Cuba como destino, desde que se decidió impulsar esa actividad como una esfera que aporta divisas a la economía nacional. En 20 años se triplicaron las habitaciones hoteleras y en consecuencia fueron aumentando las llegadas internacionales, las cuales desde 2004, han superado cada año los dos millones de visitantes, hasta el cierre de 2012.

 Al parecer, y aunque se presente como una paradoja, ese crecimiento implicó cierta dificultad para mantener el ascenso en la calidad de los servicios y ahora el sector asume como otro reto ubicado en la prioridad del trabajo, el imperativo de resolver los problemas de calidad que afectan al producto turístico cubano. 

Según el director comercial del Mintur, la esfera turística se está sintiendo ahora el peso de ese crecimiento sostenido, pues el aumento de las capacidades de hospedaje requiere de incrementos de los abastecimientos y del mantenimiento de las instalaciones, así como de más personal especializado y de nuevos contratos de administración.

Señaló que esta etapa el sector la enfrenta con una nueva estrategia para mantener el ritmo ascendente de desarrollo y solucionar dificultades que afectan la comercialización, y también resistir y superar la compleja situación presentada este año.

La diversificación forma parte de las variantes elegidas y para lograr avances en otras modalidades se trabaja en la reparación de y construcción de hoteles para vacacionar en las ciudades patrimoniales. En ese aspecto destacó los trabajos que se realizan en la capital del país en diversas instalaciones emblemáticas, y en otros sitios como la conocida Manzana de Gómez, frente al Parque Central, donde se construirá un centro comercial y un hotel cinco estrellas de unos 400 o 500 cuartos. Para tales perspectivas se negocian nuevas empresas mixtas, mientras prosigue la capacitación de personal especializado.

La creación de otras marinas en Cayo Coco y en Cienfuegos, parecidas a la inaugurada este año en Varadero, con 1 000 atraques, forma parte de la estrategia futura que también incluye la ampliación de las zonas de buceo y del desarrollo del turismo de naturaleza, en el cual se dan pasos significativos con propuestas de senderismo. Al respecto, Bisbé York mencionó la sistematicidad lograda con grupos de caminantes en la zona de Topes de Collantes, en la provincia de Sancti Spíritus.

También se dará un vuelco favorable al turismo de salud, aprovechando el prestigio internacional de Cuba, con la presencia de médicos y personal de la salud pública en unos 60 países del mundo.

Otro salto futurista se prevé a partir del desarrollo inmobiliario asociado a los campos de golf. Subrayó el director comercial que se encuentran en diferentes fases de negociaciones 10 proyectos de ese tipo, el primero en la zona de Carbonera, a 15 kilómetros de Varadero, que tendrá villas, hotel y centro comercial entre otras opciones, y un campo de golf de 18 hoyos. En ese sentido resulta muy favorable la creación de una nueva figura en la política migratoria, que es el residente inmobiliario, quien tendrá derechos significativos en esas propiedades.