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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Havana Club, legítimo de Cuba

Reconocen la propiedad de esa marca en España a la sociedad conjunta franco-cubana Pernod Ricard y la Corporación Cuba Ron

Los añejos Havana Club sumaron un nuevo éxito a su afamado origen legítimamente cubano tras reconocer el Tribunal Supremo español la propiedad de esa marca en el país ibérico a la sociedad conjunta franco-cubana Pernod Ricard y la Corporación Cuba Ron.

En la sentencia, divulgada por diversas agencias internacionales de noticias, la instancia máxima de la Justicia en España, desestima el recurso de casación interpuesto por Bacardi and Company y otros contra la sentencia de 2007 de la Audiencia Provincial madrileña.

Se trata de la tercera ocasión en que los tribunales españoles rechazan la pretensión de la empresa Bacardí sobre la marca de ron, tras ser rebatida su reclamación en 2005 y un recurso de apelación en 2007.

En una copia de un comunicado de la firma francesa enviado a este redactor, el director jurídico de Pernod Ricard, Ian FitzSimons, destaca que "nos alegramos de esta decisión del Tribunal Supremo. Era un intento deliberado de nuestro competidor, Bacardi, de apropiarse del éxito de una marca que nosotros hemos desarrollado desde 1993".

Por su parte, el presidente director general de Pernod Ricard en España, Philippe Coutin, afirmó que esa "sentencia nos permitirá continuar desarrollando nuestra gran gama de auténticos rones cubanos en el mercado español".

La marca Havana Club está registrada en más de 120 países y se ha convertido en una de las más valiosas en la industria de bebidas espirituosas. Es la segunda de ron en el mundo, excluyendo el mercado de EE.UU. que por razones del irracional bloqueo que mantiene ese país contra la Isla priva a la mayoría de los estadounidenses de degustar tan singular producto.

Está clasificada en tercer lugar en la lista de IWSR de Elite y sus ventas alcanzaron los 3,5 millones de cajas de nueve litros en el año fiscal concluido en junio de 2010, volumen que la ratifica entre los licores de más rápido crecimiento del mundo, con una progresión de dos dígitos cada año desde la creación, en 1993, de la compañía mixta Havana Club Internacional.

Pernod Ricard, representante y su comercializador exclusivo, es el co-líder mundial en vinos y licores con ventas consolidadas de 7 081 millones de euros en 2009 2010.

Creado en 1975 por la fusión de Ricard y Pernod, el Grupo ha experimentado un continuo desarrollo, basado tanto en crecimiento orgánico como en adquisiciones: Seagram (2001), Allied Domecq (2005) y Vin and Sprit (2008).

Pernod Ricard tiene una de las carteras de marcas más prestigiosas del sector: Absolut Vodka, pastis Ricard, Ballantines, Chivas Regal, Royal Salute y los whiskies The Glenlivet Scotch, Jameson Irish Whisky, coñac Martell, ron Havana Club, ginebra Beefeater, licores Kahlúa y Malibú, champagnes Mumm y Perrier Jouet, así como los vinos Jacobs Creek, Brancott Estate, Campo Viejo y Graffigna.

Con una plantilla de unas 18 000 personas cubriendo la mayoría de los mercados alrededor del mundo, está comprometido con las políticas de desarrollo sostenible y fomenta el consumo responsable.

Su estrategia está basada en tres valores clave que guían su expansión: espíritu empresarial, confianza mutua y sentido ético.

Usurpación de la marca

No obstante la reconocida legitimidad cubana sobre Havana Club, registrada ahora nuevamente por el máximo tribunal español, cada mes en Ginebra, en el Órgano de Solución de Diferencias (OSD) de la Organización Mundial de Comercio (OMC), Cuba -con el apoyo de numerosos países- emplaza a Estados Unidos por permitir la usurpación de marcas en su territorio.

Concretamente, se refiere al manejo por Bacardí del nombre de Havana Club, un hecho condenado por OMC pero incumplido en su implementación por EE.UU. Recientemente en dicho órgano, Washington fue nuevamente criticado por incumplir resoluciones y recomendaciones que atentan contra la propiedad intelectual de Cuba.

Los países miembros de la Organización volvieron a presenciar las mismas prácticas de EE.UU. en sus intentos por justificar su desacato a lo adoptado por el OSD sobre la Sección 211 de la Ley Ómnibus de Asignaciones de 1998.

Una vez más 12 delegaciones, incluidas la Unión Europea en bloque, y Cuba, expresaron su rechazo a la conducta de Estados Unidos en el mencionado litigio.

En ese sentido se pronunciaron República Dominicana, Venezuela, Nicaragua, Zimbabwe, Brasil, Bolivia, México, China, Vietnam y Ecuador, que respaldaron la intervención de la consejera de la Misión Permanente de Cuba en Ginebra, Nancy Madrigal.

La Isla denunció que el incumplimiento e inacción de Washington en el caso de la Sección 211, estimula las pretensiones de ciudadanos radicados en Estados Unidos, quienes son beneficiarios de fallos politizados, espurios y arbitrarios.

Evidentemente tribunales estadounidenses se manifiestan contra el Estado cubano, a costa de los derechos de Propiedad Industrial de titulares de la nación caribeña que han sido debidamente registrados y reconocidos en dicho país.