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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Interesante propuesta para el mercado externo

Dos nuevas marcas, la Montecristo Deleggend y la Cohíba Atmosphere, esperan introducirse en el espacio internacional de los cafés gourmet, dando a conocer por primera vez a Cuba como fabricante de un producto terminado, ante los consumidores internacionales

El comercio del café se ha vuelto un tema difícil en estos tiempos, a pesar de que el consumo de ese grano está respaldado por una cultura histórica que ha recorrido el mundo de una punta a la otra. En los últimos 30 años ha ocurrido una grave crisis en los precios mundiales generada principalmente porque ha crecido más la producción que el consumo, según los especialistas.

De los 120 a 130 millones de sacos que se producen anualmente, sólo tienen demanda de 105 a 107; y valga como explicación ante este problema el hecho de que el producto casi no ha evolucionado frente a la competencia indirecta de otros como los refrescos y las aguas minerales, por ejemplo.

Por supuesto, en esta historia, también tienen culpa los grandes monopolios que venden café en el mundo y que con su empuje hicieron desaparecer las cuotas de producción y exportación que antes se establecían a partir de la existencia de un convenio internacional, también inoperante en la actualidad.

La presencia de esas empresas ha impuesto un sistema de precios que afecta al consumidor final, a quien una sencilla taza de café humeante le cuesta entre uno y dos dólares en cualquier ciudad del mundo. Ese sistema, sobre todo, ha repercutido negativamente sobre el productor primario que, como generador de materia prima, resulta el peor pagado. Según las estadísticas más recientes, cuando la libra de café se está vendiendo entre los 50 y los 70 centavos en las tiendas y mercados del orbe, el que la saca de los campos y la beneficia solo recibe unos tres centavos por ella.

Cuba está incluída entre esos productores primarios, lo que le resta posibilidades y alternativas comerciales de más largo alcance.”Aunque en nuestro país producimos las ocho variedades exportables, el café cubano es conocido como producto de alta calidad únicamente en la esfera de los grandes distribuidores internacionales. Esta noción nunca llega al consumidor final, y eso nos limita totalmente”, explicó a este semanario Reinaldo García Carmona, subdirector comercial de la empresa comercial Cubacafé, del Ministerio de la Agricultura, que se ha propuesto comenzar a revertir esta situación.

“A partir de dos nuevos productos, nuestra empresa pretende justamente que el país haga un tránsito de productor de materia prima a fabricante de producto terminado, lo que significará el reconocimiento de la calidad de nuestro café en el sector del consumo, y la obtención de precios mucho más justos por concepto de ventas”, informó García Carmona.

EL PROYECTO EN CUESTION

Este proyecto nació además con el propósito adicional de apoyar financieramente el proceso de redimensionamiento y renovación tecnológica de la industria torrefactora nacional, a partir de la cual Comercial Cubacafé cumple su misión primera: garantizar una mayor calidad en el café que se distribuye a la población cubana.

“En ese empeño ha resultado una gran fuerza de empuje la gestión de venta en el mercado doméstico en divisas de nuestras marcas Serrano, Turquino y Hola, fabricadas con una mayor calidad y con excelentes resultados de comercialización. En sólo cinco años las ventas de estos tres productos han aumentado siete veces, aunque la práctica nos ha demostrado que el crecimiento de este segmento del mercado interno es limitado, y nunca nos permitirá cubrir las necesidades financieras y de modernización con las que está comprometida nuestra empresa en función de su propio desarrollo”, argumentó el Subdirector Comercial.

-¿Cómo surge la idea de incursionar en el mercado externo?

-Fueron determinantes los dos motivos referidos y el proyecto surgió tras un riguroso estudio de ese mercado externo, ratificando que la incursión en él suponía enfrentarse a un monopolio mundial establecido por dos o tres grandes empresas que dominan las ventas en ese espacio con diez o doce marcas diferentes. Descubrimos, sin embargo, que existía un pequeño nicho donde tenemos posibilidades de desarrollo: el de los cafés de especialidad y más específicamente los gourmet.

“Este tipo de producto tiene que poseer características directamente asociadas a la calidad: las plantaciones de las que se extrae deben desarrollarse a la sombra, con el mínimo de fertilizantes y químicos, o sin ellos; debe provenir de variedades reconocidas y poseer sabor y aroma peculiares. Una simple lectura de esta relación permite concluir que un café de esas condiciones no era difícil de encontrar o producir en Cuba y en esa dirección trabajamos.

“Creamos entonces el proyecto Habanos y con la autorización de la firma de igual nombre decidimos usar dos famosas marcas de tabacos para nombrar dos nuevos tipos de cafés: el Cohíba Atmosphere y el Montecristo Deleggend, surgidos ambos de dos exóticos lugares de nuestras montañas, donde el cultivo está matizado con un ambiente único en el que se conjugan suelo y clima.”

¿El uso de los nombres de dos famosos tabacos pretende que estos dos cafés se asocien con Cuba?

-Por supuesto, este es uno de nuestros ganchos promocionales, pero su relación con el tabaco no estará sólo en las denominaciones. Los dos productos fueron diseñados para que puedan maridarse con estos y con otros puros nacionales muy conocidos. Estamos uniendo así dos elementos donde la peculiaridad define lo cubano.

“La relación con el tabaco se mantiene también en la estrategia de distribución, porque se ha planificado que estas dos marcas de café se encuentren en las más de 90 Casas de Habanos que existen en todo el mundo y que se vendan además en los sitios más elitistas de consumo. Para dar curso a esta última aspiración, en estos momentos Comercial Cubacafé se encuentra buscando un distribuidor internacional capaz de acercar su novedosa oferta a estos espacios.

“Ese distribuidor trabajará con dos productos de indiscutible valor zañadido que ya tienen una fisonomía definida, se encuentran en el proceso del registro de sus denominaciones de origen de marca para café, serán producidos en estrecha relación con su demanda y llevarán una calidad real y palpable hasta los labios del consumidor final”, concluyó el Subdirector Comercial”.

El Montecristo Deleggend y el Cohíba Amosphere tienen también a favor de su éxito estar apoyados en un proyecto integral de comunicación donde la imagen de sus personalidades, elegantes y sobrias, recuerda su hermandad con los habanos y armoniza perfectamente con un legado de historia y tradición, que nunca podrá abandonar al café cubano, porque forma parte de su propia esencia. Con estas excelentes galas y unos divinos caracteres de sabor y aroma que los definen como indiscutibles gourmets, no queda más que desearles mucha suerte en sus emprendimientos futuros.