[ Inicio ] [ Cómo nació Opciones] [ El año de los 500 ] [ Felicitaciones ] [ Una mirada desde el público ]
[ El rostro de un proyecto ] [ El semanario multiplicado ] [ DHL y Cubapost, los distribuidores ] [ Opciones a bordo ]


El rostro de un proyecto

Hedelberto López Blanch

La amplia experiencia y la profesionalidad del equipo de Diseño de Juventud Rebelde fue primordial para que Opciones, el nuevo periódico, resultara un producto de calidad, visualmente atractivo para los lectores.

En ese propósito se hizo relevante el trabajo del jefe de Diseño. Angel González González, dedicó largas horas a concebir y a plasmar gráficamente el logotipo y cada uno de los demás detalles de aquel periódico de perfil bien distinto al de JR.

Los destinatarios del resultado final serían los hombres de negocio, el mundo de las finanzas y del turismo en Cuba, y por tanto debían tenerse muy en cuenta sus intereses y características. Buscando referencias y asideros para su inspiración, el diseñador escudriñó en medio centenar de publicaciones de Europa y de América especializadas en tales temas.

En esos días se le veía todo el tiempo “sumergido” en su computadora o intercambiando con sus colegas Jorge Méndez, Rolando Cabello y Roberto Hernández, este último ilustrador y los tres integrantes del versátil equipo de Diseño.

Angel seleccionó provisionalmente en la computadora una palabra: Businnes, compuesta por ocho letras, y planteó que el nombre de la publicación debía ser corto o cuando más integrado por dos palabras que no pasaran entre ambas de las 12 ó 14 letras. Escogió caracteres parecidos a los del tipo de letra Times New Roman -legible, sobria, elegante- e introdujo ligeras variaciones para acercarse más a esos tres atributos que a su juicio debían caracterizar gráficamente a la nueva publicación.

En aquellos momentos se discutían dos proyectos: una revista de contenido comercial, con anuncios, y el Juventud Rebelde Internacional, también con publicidad. Los responsables de las propuestas de diseño eran, respectivamente, Angel y el entonces subdirector artístico, ya fallecido, Luis Álvarez Olavarri.

La revista debía ser “algo completamente distinto”, netamente cubana, sobria, moderna y fácil de realizar, recuerda el jefe de Diseño, que llegó a presentar dos bocetos, uno a todo color y otro a tres tintas: magenta, amarillo y negro. El JR Internacional se concibió entre tanto como tabloide.

La decisión final, sin embargo, fue integrar los dos proyectos en uno solo, con formato tabloide, portada llamativa y un anuncio a toda plana en la última página. “A pesar de los anuncios se parece mucho a Juventud Rebelde”, dijeron en el Consejo de Dirección.

Para marcar la diferencia, ambos diseñadores decidieron adaptar el proyecto de revista al formato de tabloide, hicieron ajustes para la impresión en papel gaceta (de periódico) a dos tintas, coincidieron en la tipografía, precisaron tamaños y ubicación de los anuncios, determinaron la disposición de los textos a cinco columnas... Casi todo estaba a punto en la carrera contra el tiempo. Solo faltaba... el nombre.

Asegura Angel que fue Esteban Ramírez, futuro editor de la publicación, quien propuso Opciones, y que el otro elemento que completaba el nombre había sido definido antes: “semanario financiero, comercial y turístico de Cuba”.

Entre Angel, Roberto, Cabello y Jorge Méndez diseñaron las diferentes secciones con sus logotipos y precisaron los espacios para cada una. Algunas, como la dedicada al pronóstico meteorológico ocupaba casi un cuarto de página con toda una simbología exclusiva que debió ser readaptada. Luego se concebirían la Guía Comercial y el apartado de Opciones para el Viajero.

A finales de 1993 se editaba el “número cero”, la prueba final de la naciente publicación y el 30 de enero de 1994, con la mayoría de sus gestores esperándolo, en las rotativas del Combinado de Periódicos Granma, vio la luz la primera edición del semanario Opciones.


regresar