Cómo
nació Opciones
Sus
tres principales gestores hablan del surgimiento del semanario en
un momento en que otras publicaciones en el país eran cerradas
o limitadas por razones económicas
Marta
Veloz
Arleen
Rodríguez Derivet (Directora de Juventud Rebelde de 1993
a 1997): Jesús Martínez Beatón, mi antecesor
en la dirección de JR, fue el artífice de un ambicioso
proyecto divulgativo que trajo entre sus resultados definitivos
a Opciones.
“En
septiembre de 1990, a raíz de la caída de nuestra
economía por el desmoronamiento del campo socialista, se
decidió pasar Juventud Rebelde de diario a semanario y reducir
su tirada, lo que implicó la reubicación de más
del 50 % del personal en otros medios. En octubre de 1992, cuando
Jesús llegó al periódico, se percató
enseguida de que la capacidad profesional de esos colegas podía
ser aprovechada y con un mínimo de recursos materiales hasta
podíamos ingresar, por esa vía, alguna divisa para
dar respuesta a necesidades de Juventud Rebelde.
“Así
se ideó el programa radial Rebelde en Rebelde, por ejemplo,
realizado por el periódico y Radio Rebelde durante varios
años. El otro plan era el de un Juventud Rebelde Internacional
que divulgase la realidad cubana en aquel momento en que comenzábamos
importantes trasformaciones económicas, con espacios publicitarios
que se comercializarían en divisas. A punto de concretarse
ese proyecto designan a Jesús embajador en Colombia. Yo no
confiaba mucho en todo aquello porque no me gusta el periodismo
comercial, pero Jesús, desde Colombia, seguía estimulando
la idea que dejó prendida en el colega Esteban Ramírez
Alonso, quien encabezó el equipo que llevó a cabo
el plan. Yo apenas cumplí los trámites que me correspondían
como directora y me dejé ganar por su entusiasmo”.
Jesús
Martínez Beatón (Director de Juventud Rebelde de 1992
a 1993): Fue la coincidencia de varios elementos la que originó
a Opciones. En primer lugar, los periodistas dispersos. Percibimos
que JR era como una escuela, que deja en los que salimos un sentido
de pertenencia, de añoranza, y pensamos que ese sentimiento,
unido a la capacidad profesional, podían ser útiles
para realizar el proyecto que inicialmente no era Opciones.
“Teníamos
además la percepción de que los visitantes que cada
vez más recibía Cuba (no contábamos aún
con Internet) no encontraban la información que luego comenzó
a ofrecer Opciones”.
Arleen:
Para completar la idea de lo que sería después el
semanario vimos a personas como Eduardo Bencomo, presidente de CIMEX,
quien nos remitió al economista Regino Botti, jefe de finanzas
de esa corporación. Botti nos dijo que muchos hombres de
negocio extranjeros le comentaban no tener suficiente información
sobre el comercio con Cuba, el comportamiento de los negocios aquí,
las posibilidades de inversión, y nos sugirió que
incluir esos temas.
Esteban
Ramírez Alonso (Subdirector de JR hasta 1998 y primer editor
de Opciones): Tras esa conversación con Botti, además
del periódico internacional, pensamos en una revista comercial
y financiera cuya publicación contribuyera a revitalizar
la editora de la UJC. Finalmente se fundieron ambos proyectos y
surgió Opciones.
EL
NOMBRE Y OTROS FUNDADORES
Los
entrevistados no se pusieron de acuerdo respecto al “derecho
de autor” del nombre del semanario. Sí coinciden en
que decantaron propuestas hasta quedar sin “opción”
y alguien dijo: “Opciones, ese es el nombre”.
También
aportaron sugerencias o apoyaron de distintas maneras aquel plan
José Ramón Balaguer, actualmente miembro del Buró
Político del Partido; Ricardo Alarcón, presidente
de la Asamblea Nacional; y los entonces Juan Contino, primer secretario
de la UJC; Ricardo Cabrisas, ministro de Comercio Exterior ; Héctor
Rodríguez Llompart, presidente del Banco Nacional, quien
facilitó para el asesoramiento de las operaciones financieras
en divisas a un especialista; Manuel Miyares, ministro de Finanzas;
Ernesto Meléndez, titular de Inversión Extranjera
y Colaboración Económica, y Carlos Martínez
Salsamendi, presidente de la Cámara de Comercio.
POR
PRIMERA VEZ
Esteban:
La primera prueba de Opciones fue en una Feria de La Habana con
un “número cero”, que tuvo buena acogida y nos
dio los primeros ingresos. Le siguieron la primera edición,
el 30 de enero de 1994, igualmente bien recibida, y luego otras,
no sin inconvenientes porque comenzamos con el dinero que logramos
obtener de los anunciantes, muy poco personal y terminando el periódico
a mano, al amanecer, porque por razones técnicas no podían
imprimirse 24 páginas de una vez y había que tirar
dos cuerpos, y luego insertar uno en otro, como creo que todavía
se hace.
“Opciones,
única publicación de su tipo entonces, creó
cierta expectativa en colegas de la prensa extranjera, que incluso
nos preguntaron si era de tendencia reformista dentro del proceso
revolucionario. Pienso que estos diez años son la mejor prueba
de que la publicación venía de la mano de la Revolución
para contribuir a un proceso de cambios económicos todavía
en marcha”.
BIENVENIDO
Desde
el principio, recuerdan sus principales gestores, recibió
el respaldo de empresarios nacionales como Abraham Maciques, entonces
presidente de Cubanacán y actualmente director del complejo
Palacio de Convenciones. Mario Escalona, de la cadena Palmares;
Havana Run and Liquors, fundamentalmente de dos de sus ejecutivos,
Amelia Regateiro y Vidal Prieto; de Intermar, Consumimport, la consultoría
Conas, CUTISA y DHL, entre otras entidades.
Igualmente,
empresarios extranjeros que llegaron entonces a Cuba rompiendo el
bloqueo hallaron en este un medio para relacionarse con el país
y su mercado.
Esteban:
Muchos de esos empresarios se dirigían al periódico
para contactar con organismos e instituciones nacionales vinculadas
a los negocios con el exterior.
Arleen:
Luego, otros segmentos vinculados a estos temas, como la Asociación
de Economistas de Cuba, solicitaron Opciones para sus afiliados
y comenzó a extenderse hacia el interior del país;
aumentaron las suscripciones del cuerpo diplomático acreditado
en La Habana y de empresarios y organizaciones en el extranjero;
el Ministerio de Relaciones Exteriores decidió enviarlo a
nuestras embajadas y ante la demanda de empresas cubanas que no
disponen de divisas, establecimos suscripciones también en
moneda nacional.
“Con
el tiempo se incluyó la publicación de resoluciones
vinculadas al comercio y surgió la Guía Comercial,
que permite a las empresas, mediante pequeños anuncios, dar
a conocer sus intereses de negocio, productos y servicios”.
OPCIONES
Y JUVENTUD REBELDE
Arleen:
Opciones levantó mucho la moral de Juventud Rebelde. Le dio
una “opción” en momentos en que había
pocas. Cumplió una orientación que dio Fidel cuando
visitó nuestra Redacción en aquellos tiempos difíciles
y pidió que nunca nos olvidáramos de los compañeros
que habían sido reubicados. Su aporte en divisas ha permitido
enfrentar los gastos primordiales de la Editora. En el cumplimiento
de sus objetivos ha contado con el talento y la voluntad de quienes
lo echaron a andar casi sin recursos y de quienes lo han mantenido
con prestigio.
DIEZ
AÑOS DESPUÉS
El
semanario –coinciden los tres colegas- ha seguido ganando
en prestigio y aceptación, y ha mantenido la línea
de no conformarse y quedarse en un comienzo.
Jesús
Martínez Beatón: Aunque después han surgido
otras, la publicación por excelencia dentro de su perfil,
con un valor como herramienta de trabajo para los empresarios, es
Opciones. No he visto otra de su tipo que responda a todo ese conglomerado
de intereses.
“Pienso
que debería publicar trabajos más abarcadores, que
contrasten puntos de vista, aunque quizás conspiren contra
esto el poco espacio y el hecho de que en el mundo de los negocios
es escaso el tiempo para largas lecturas”.
Esteban:
Creo que debe seguir adaptándose a las exigencias actuales
y a las tendencias de la economía cubana, y hacer más
análisis de esos tópicos, descubrir temas que actualicen
y contribuyan a formar al empresariado cubano.
A
Opciones, pronostican los “padres de la criatura”, le
esperan muchos aniversarios más, considerando lo que ha ganado
y lo que puede hacer aún en su espacio.

regresar
|