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Tom Peters: su aporte al desarrollo de la gestión
18
de Mayo del 2006
Lic. Guillermo de la Cuesta
Una guía de asistencia para el empresario cubano
Los precursores del pensamiento y de la práctica de la gestión en el pasado siglo, constituyen puntos históricos de referencia para aquellos que se dedican al estudio de este tema.
Hoy en día hay filósofos y defensores de la gestión, que con el tiempo podrían incluirse al lado de los primeros precursores, por la forma en que esta se practique. Basado en lo anterior, me propongo dedicar este escrito a Tom Peters, autor del libro Pasión por la excelencia, que se convirtió en un best-seller.
Para este renombrado autor, hay nueve aspectos comunes de las empresas gestionadas con excelencia.
•Una premisa hacia la acción. Házlo, pruébalo, arréglalo. Lo importante es hacer cosas sin tener miedo al fracaso. Sachiro Honda, fundador de Honda, comentaba que solamente una de cada cien ideas suyas funcionaban. Afortunadamente para él, continúa buscando nuevas ideas después de casi 99 fracasos.
•Cerca del cliente. Las empresas excelentes tienen un sexto sentido para saber lo que sus clientes desean. Esto se debe a que ellas actúan como clientes de su propio producto y escuchan con mucha atención a sus clientes.
•Autonomía y espíritu empresarial. La dirección de un área y la asignación de tareas o la solución de problemas, es esencial para la motivación de los empleados. Las empresas excelentes permiten y fomentan la autonomía y el espíritu positivo empresarial dentro de la entidad.
•Productividad a través del personal. No es de extrañar, que la gente actúe de acuerdo con la manera en que se le trate. Trátelos con desconfianza y serán desconfiados. Trátelos como socios comerciales y se sentirán como tales. Las empresas excelentes han dado el salto al vacío que se requiere para confiar en que sus empleados hacen bien lo que les corresponde hacer.
•Personalmente impulsado por el valor de lo producido. Practique la gestión recorriendo las instalaciones. Pregunte continuamente por el valor añadido en cada proceso y el procedimiento utilizado.
•Profundice en los conceptos de su producción y la de sus competidores. Manténgase cerca de la industria principal y fundamental de su organización. Las capacidades o la cultura pertenecientes a una industria diferente pueden producir una conmoción fatal para la organización.
•Formato simple. Personal de plantilla reducido. Las entidades con pocos niveles de gestión y sin las trabas de una sede central sobredimensionada son garantía de las empresas excelentes.
•Trabajo flexible. Se mantiene un control estricto, pero simultáneamente se permite al personal una flexibilidad mucho mayor de lo que se ha normado.La contribución de Peters no se halla en sus métodos de estudio, ni en la capacidad de refutar sus conclusiones o en ajustarse a las prácticas que él mismo recomienda. La mayoría de los investigadores han indicado la posibilidad de que las empresas excelentes que fueron identificadas por Peters no hayan aplicado los principios propugnados por sus autores.
SU VERDADERA CONTRIBUCION
No cabe duda que su verdadera contribución es haber estimulado a los gestores, investigadores y técnicos a pensar con más profundidad en las organizaciones, en las tareas de los gestores y empleados y en la forma de mejorar las prácticas de gestión.
Antes de la publicación de En busca de la excelencia, muy pocos prestaban atención a las prácticas de la gestión, sus interrogantes y por consiguiente a la excelencia en las empresas.
Según Philip Crosby, la gente que podría llegar a ser eficaz y próspero no puede aceptar sin más, lo que se creyó en otros tiempos. El éxito personal se alcanza con la mente abierta a las actitudes y entornos vigentes. Por esta razón él decía: “Siempre hay un cofre cargado de conceptos erróneos, que está esperando que alguien lo entierre”.
LE RECOMIENDO:
Haga las cosas sin temor al fracaso.
Recuerde que sus directivos y empleados, actúan en la misma forma en que usted los trate.
Sea un director itinerante. No caiga nunca en el error de diseñar una sede central de su entidad sobredimensionada.
Entierre usted también, “el cofre cargado de conceptos erróneos”.
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