Expertos estiman que en los próximos diez años habrá que crear 600 millones de empleos productivos para garantizar la paz social en diversas regiones del mundo Autor: Internet Publicado: 21/06/2021 | 09:17 pm
"Nos encontramos ante una situación crítica, con una tasa de desempleo de casi 23 por ciento (...) Por desgracia, estas cifras no van a mejorar en el corto plazo. Es más, durante 2012, empeorarán", había reconocido el líder derechista durante un debate en el Congreso de los Diputados sobre el Consejo Europeo del pasado 30 de enero en Bruselas.
En aquella oportunidad el conservador Rajoy tuvo que reconocer además que a pesar de que el desempleo afecta a todas las personas en edad laboral, es más crítico entre la población joven, donde entre los menores de 25 años, por ejemplo, mantiene en el paro a 48,6%. O dicho de otro modo: en un año olímpico, España está a las puertas de implantar récord en tan funesto –y sobre todo explosivo- apartado.
"Uno de cada dos jóvenes en busca trabajo no lo encuentra y asistimos a un fenómeno alarmante de emigración de un número importante de diplomados españoles", admitió.
Sin embargo, el jefe de Gobierno defendió su reforma del mercado laboral que será adoptado este viernes y que prevé sobre todo más flexibilidad, aunque según los analistas, solo desde su punto de vista y el de algunos de sus acólitos. "Es intención de este gobierno que sea amplia y profunda, a la vez que equilibrada", enfatizó.
Según había explicado la víspera la ministra de Empleo, Fátima Bañez, la reforma prevé también reorganizar las políticas de ayudas a los nuevos contratos para limitar el número de los temporales y favorecer la formación profesional permanente, con la creación de una cuenta de formación.
La "troika" los está aguijoneando
Todo lo anterior no es casual. El Banco de España, la Unión Europea y el Fondo Económico Internacional unieron sus voces para expresar preocupación y presionaron a España para que reforme lo antes posible su mercado laboral, considerado demasiado rígido.
Recordemos que durante el mandato del PSOE se llevó a cabo una primera reforma -2010-, fundamentalmente en aras de reducir la profunda diferencia entre contratos de duración indeterminada y los precarios, pero ahora muchos economistas abogan por una nueva reforma que haga más flexible el mercado laboral, tomando en cuenta ante todo el enorme éxodo de profesionales recién graduados y de las críticas cifras de desempleo que ensombrecen el panorama laboral ibérico.








