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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Bush confía en la economía

Después del golpe de estado frío de las elecciones del 2000, mediante el cual las petroleras de Texas establecieron su propio gobierno y del sospechoso hecho terrorista del 11de septiembre de 2001, el bloque derechista en el poder en Estados Unidos ha vivido en el mejor de los mundos posibles

Tengamos claro que los problemas del Stableshment con los demócratas nada tienen que ver con los manoseos de Bill Clinton con la jovencita Lewinsky en las habitaciones y pasillos de la Casa Blanca. El problema con Clinton fue que este redujo sustancialmente el gasto militar y logró un considerable superávit fiscal.

El nuevo presidente impuesto por los magnates petroleros y grandes fabricantes de armamentos, rápidamente disminuyó los impuestos que estos sectores abonaban, incrementó los gastos presupuestarios y al amparo de una trucada ley energética determinó que el petróleo, dondequiera que se encuentra es propiedad de las grandes empresas petroleras norteamericanas y en menor medida de sus aliados británicos.

Como resultante, tenemos que la invasión a Iraq se hizo porque muchos opinan que ese país posee más petróleo que la propia Arabia Saudita. La invasión a Afganistán evita que las repúblicas ex soviéticas del norte de Asia puedan enviar su petróleo hacia el Océano Indico, al mismo tiempo que limitan las posibilidades de Irán por esa vía, porque los oleoductos deben cruzar el territorio ocupado por los talibanes. El Líbano tiene la desgracia de cerrar el corredor al oleoducto de la British Petroleum que llevaría el crudo y el gas del mar Caspio al Mediterráneo Oriental. Y sino, por qué usted cree que los israelitas están actuando, una vez más, implacablemente en esa área.

Para nadie es un secreto que George W. Bush y Richard Cheney son dos personas carentes de escrúpulos, la única diferencia es que Cheney es un empresario petrolero exitoso y Bush es un pequeño y fracasado empresario petrolero.

No puedo escribir la biografía empresarial de George W. Bush y a los efectos de este breve análisis, solo diré que carece de talento, porque los vagos no pueden ser talentosos. Sin embargo, todos coinciden en que Karl Rove, su asesor en estrategia, sí es un individuo con una adecuada capacidad craneana, en la que las neuronas se mueven velozmente.

Rove tenía su estrategia para que los republicanos ganaran las elecciones congresionales de noviembre próximo. “Los republicanos según ellos constituyen la base angular de la nación americana y serían el partido mejor dotado para dirigir la guerra contra el terrorismo”.

El problema es que se acaba de dar un gran escándalo en el Congreso, porque los dirigentes republicanos han hecho todo lo posible por ocultar los escarceos homosexuales de un representante republicano procedente de la Florida, mientras que por otra parte la invasión a Iraq se ha convertido en un pasivo político, porque a pesar del genocidio, las bajas militares, los enormes gastos y las torturas, Estados Unidos está perdiendo la guerra.

Luego entonces, solo queda la economía. Esta ha sido otra fiesta para el gran capital, que ha visto incrementar aceleradamente sus ganancias. Luego entonces, ¿qué ha creado el innegable genio de Karl Rove, para que la economía contribuya a la victoria electoral republicana?

El precio del petróleo. El precio ha descendido de manera impresionante, porque hay abundancia de crudo y gasolina en el mercado. Sin embargo, la producción ha aumentado y la demanda no ha descendido tanto, en momentos en que las elecciones se aproximan. Los consumidores estadounidenses incluso los de elevado ingreso, se resienten del elevado costo de la gasolina, el aire acondicionado y la calefacción.

Luego entonces, ¿por qué no hacerlos felices y al mismo tiempo que queden agradecidos a un gobierno que es capaz de hacer el milagro de bajar el costo energético? Estados Unidos dispone de una Reserva Estratégica de Petróleo, creada por el Congreso para tiempo de guerra u otra calamidad. Pues nada. Se toma petróleo y gasolina de la Reserva Estratégica para llenar los depósitos comerciales del país, sin pedir autorización del Congreso y reponer esas cantidades después de las elecciones. Después de tantos hechos ilegales o en la frontera de lo ilegal, ¿qué importancia puede tener una raya más en la piel del leopardo?