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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Altas y bajas del turismo internacional

Para el turista internacional, que casi siempre viaja a otro país acompañado de su familia, lo primordial es sentirse seguro, ser bien atendido y disfrutar a plenitud y con alegría los días de vacaciones.

Estas condiciones no se dieron completamente en el 2003 debido a la invasión y ocupación militar que se mantiene en Iraq, la obsesiva política antiterrorista de la administración norteamericana, la epidemia de neumonía atípica en Asia (SARS) y la debilidad de la economía mundial.

Según la Organización Mundial de Turismo (OMT) estos inconvenientes motivaron que la industria sin humo disminuyera en 2003 un 1,2 % respecto a 2002, lo que es igual a 8 millones 600 000 viajeros menos.

Aunque la baja no es grande (de 702,6 millones a 694 millones) en un año, sí representa una alerta que debe tomarse en cuenta debido a que esa industria aparece como uno de los principales motores de la economía mundial.

En el primer semestre la causa fundamental fue la invasión norteamericana contra Iraq, con las consecuentes amenazas que le precedieron, y seguidamente estalló la epidemia de SARS que afectó los movimientos de personas en Asia y el Pacífico.

No obstante, hubo una reactivación positiva en el último trimestre del año, pero no fue suficiente para alcanzar en sentido general un saldo positivo.

El mercado que más sufrió fue el de Estados Unidos, que representa el 11 % del total mundial. Los sucesos del 11 de septiembre del 2001 y la continua obsesión de la actual administración relacionada con posibles nuevos atentados provocaron una disminución del 6,7 % de viajeros internacionales.

Las constantes alertas amarilla y naranja en previsión de atentados, y la suspensión de vuelos de compañías aéreas hacia Estados Unidos hacen prever que 2004 tampoco traerá buenos resultados para el sector en esa plaza.

México, que la OMT coloca dentro de América del Norte, sufrió un descenso del 6 % en el turismo proveniente de Estados Unidos y Canadá, pero fue compensado por un incremento del 32 % en el número de pasajeros de cruceros.

En cuanto a América del Sur, con 2 % del mercado mundial, logró un incremento del 13,5 % con respecto a 2002, fundamentalmente por la relativa estabilidad política y económica lograda en el área tras la llegada de los nuevos gobiernos en Brasil, Argentina y Paraguay.

Datos de la OMT atestiguan que además de esos países tuvieron buen desempeño Chile, Perú, Ecuador, Uruguay y Colombia.

La locomotora de esta industria continúa siendo Europa, donde a pesar de dificultades económicas en algunas de sus principales naciones, la tranquilidad y el ambiente menos agresivo que el que se vive en América del Norte, posibilitaron mantener el 57, 8 % del turismo internacional con similar número de visitantes.

Asia y el Pacífico, que desde el pasado año pasaron al segundo lugar mundial después de Europa con un 17,2 %, sufrió una reducción del 9,3 % de su total, debido a la epidemia de SARS. Es completamente comprensible que cuando aparece en un país algún tipo de enfermedad, el potencial viajero no se arriesga y cambia su rumbo.

No obstante, en el cuarto trimestre del año, luego de eliminada la epidemia de neumonía atípica, hubo una fuerte reanimación del sector pero esta no llegó a eliminar los números negros.

África y Medio Oriente, se mantuvieron en el 4,4 % mundial, pese a los grandes desafíos en la región con la guerra israelí contra los palestinos y las dificultades en el continente negro. La mayoría de los viajeros procedían de la misma región, con las excepciones de Sudáfrica y Egipto.

La región del Caribe, con poco peso internacionalmente (1 %), creció de nuevo en cerca de un 10 % y se ha mantenido como un destino seguro.

Cuba se destacó en 2003 al recibir 1 900 000 turistas para un 13 % de crecimiento y en este comportamiento fueron decisivos el desarrollo y las inversiones que ha tenido la industria del ocio en el archipiélago en los últimos años.

Cuba se ha convertido en un destino casi obligatorio para los vacacionistas que llegan a la región por su agradable clima, la atención que recibe el turista, la seguridad de la estancia y la afabilidad de su pueblo, entre otros factores.

Para 2004 la OMT asegura que a nivel mundial las condiciones mejorarán, pues prevé una recuperación económica y una posible moderación de los conflictos internacionales.

Por lo pronto, los vaticinios de la organización parecen empañarse pues las tensiones internacionales no han cedido ni en Iraq ni en el Medio Oriente; existen amenazas de nuevas guerras preventivas; empieza a proliferar en Asia otra nueva epidemia, esta vez la fiebre de las aves, que ataca a las personas, y la economía mundial no acaba de despegar.