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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Presupuesto federal yanqui, comidilla de muchos

Al comienzo de la semana pasada las acciones estadounidenses abrieron con retrocesos, debido al estancamiento en las negociaciones sobre el presupuesto de Estados Unidos que mantiene al Gobierno federal parcialmente paralizado

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, reconoció que "considero que esta vez es diferente… Esta vez creo que Wall Street debe preocuparse", previendo una posible nueva crisis económica por el cierre parcial de la Administración Federal desde el primero de octubre, debido al desacuerdo con el Congreso sobre un nuevo presupuesto.

Admitió estar exasperado por las batallas con los republicanos, que controlan la Cámara de Representantes y que "ya llevaron al país al borde de la suspensión de pagos en 2011", recordó el mandatario.

El pasado miércoles Obama se reunió con los líderes de los republicanos y demócratas del Congreso sin que se hayan reportado avances claros para dar fin a la paralización del gobierno estadounidense. Sobre el tema, el presidente dijo que "si nos acostumbramos a que un partido pueda chantajear… cualquier presidente que venga después de mí no podrá gobernar eficazmente".

Al comienzo de la semana pasada las acciones estadounidenses abrieron con retrocesos, debido al estancamiento en las negociaciones sobre el presupuesto de Estados Unidos que mantiene al Gobierno federal parcialmente paralizado. Durante los primeros seis días de la parálisis en el Gobierno, los inversores mantuvieron una actitud calmada. Ahora, a medida que se acerca la fecha para elevar el tope de deuda, los mercados muestran preocupación.

Un temor más serio -dicen los inversionistas- es que la paralización continúe y la batalla por el presupuesto federal se encadene con el límite de endeudamiento, que el Congreso debe ampliar antes del 17 de octubre para evitar un cese de pagos sin precedentes. Mientras, los países miembros de la Alianza del Pacífico expresaron el pasado jueves su preocupación por las consecuencias desastrosas que un "default de Estados Unidos sin precedentes" pueda tener no solo para la iniciativa de integración sino para el hemisferio y el mundo entero.

El ministro de Finanzas de Chile, Felipe Larraín, dijo que de materializarse un cese de pagos en Estados Unidos, se dañarían las relaciones comerciales con otros países, una depreciación importante del dólar y un aumento de las tasas de interés. "Eso nos preocupa especialmente, porque podría haber un salto en las tasas de interés a largo plazo".

En medio de tan confuso panorama, los precios de las acciones en la Bolsa de Valores de Nueva York subieron pronunciadamente el último día de la semana, después de que el presidente Barack Obama y los líderes republicanos dieron indicios de que podrían poner fin a la parálisis presupuestal lo cual amenaza con que Estados Unidos deje de pagar sus obligaciones.

El índice Standard & Poor's 500 subió a 36,16 puntos, 2,2 %, a 1 692 56; el promedio industrial Dow Jones creció 323,09 unidades, 2,2 % para ubicarse en 15 126 07 y el tecnológico Nasdaq avanzó 82,97 puntos para quedar en 3 760 75. A juicio de los expertos, fue el mejor día para el mercado desde el 2 de enero último. Al respecto Joseph Tanious, estratega de J.P. Morgan Asset Management, comentó: "Los y las congresistas están llegando a aceptar lo calamitoso que sería no elevar el techo de la deuda… "Las mentes frías están prevaleciendo". Por su parte el secretario del Tesoro, Jack Lew, dijo que el Congreso estaba "jugando con fuego" y advirtió de la posibilidad de que Estados Unidos caiga en cese de pagos. "No hay duda de que el techo de endeudamiento se va a revisar al alza (o se va a suspender temporalmente), ya que de no hacerlo habría efectos catastróficos sobre la economía de la nación y sobre la economía mundial; sin embargo, la incertidumbre y la volatilidad pueden incrementarse si no se llega a un acuerdo oportunamente", vaticinó Lew. (Fuentes: AP, Yahoo noticias y negocio-internacional.net)