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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Cinco días de altas y bajas en mercados bursátiles

Los mercados se caracterizaron por los números en rojo, aunque el viernes 3 abrieron con modestas señales de recuperación

En sentido general, las principales Bolsas del mundo navegaron durante la semana anterior en turbias aguas afectadas por distintos factores, como por ejemplo la decepción sufrida por los inversores que confiaban acciones más valientes por parte del Banco Central Europeo (su presidente, Mario Draghi, dijo el jueves precedente que cualquier nueva medida del BCE, que mantuvo los tipos en 0,75 %, estaba condicionada a que los gobiernos de la zona euro utilizasen primero los fondos de rescate), y por las  también poco alentadoras noticias provenientes del Comité Abierto de la FED estadounidense.  

Por tal motivo, el jueves pasado los mercados bursátiles se caracterizaron por los números en rojo, aunque el viernes 3 abrieron con modestas señales de recuperación. Por ejemplo, en la Bolsa de valores de Londres, el índice FTSE 100 aumentó 0,29 %, hasta los 5 678,75 puntos, al tiempo que en Fráncfort el DAX 30 lo hizo 0,30 %, a 6 629,30 puntos. Al mismo tiempo, en la Bolsa de París, el índice CAC 40 se valorizó a 0,40 % en la apertura de los trabajos, para alcanzar los 3 245,50 puntos, y en la de Madrid, el Ibex 35 subió tímidamente 0,02 %, a 6 374,70 puntos.

En Wall Street y las principales Bolsas de Asia y del Sudeste Asiático, el panorama era muy similar, tanto mas Dragui insinuó que el jefe del Bundesbank de Alemania, Jens Weidmann, había expresado reservas sobre las compras de bonos, pero añadió que el BCE consideraría otras medidas "no convencionales" para frenar la crisis de crédito.

Sin embargo, Joshua Raymon, estratega jefe de mercados de City Index, no lo apreció así: "Draghi se colocó en una situación difícil. Ha habido un cambio en su retórica del 'haremos' de la semana pasada, al 'podemos hacer' de hoy", sentenció. Así las cosas, los bancos del euro grupo, que están expuestos a países de la región altamente endeudados, fueron los que más sufrieron, con su índice cayendo 6,2 %, y el español Banco Santander dejándose 6,7 %.

Sin lugar a dudas, durante casi todo el mes de julio los índices bursátiles causaron mucho "ruido" con sus días en rojo, aunque luego en uno o dos días recuperan lo perdido y algo más. Pero la semana que recién terminó no se caracterizó por esa tónica. El principal motivo del rally estuvo en las palabras del Presidente del Banco Central Europeo, que manifestó que el BCE hará lo que haga falta para mantener a flote la región y el euro, algo que secundaron Angela Merkel y Maurice Hollande.

Lo anterior no es "noticia" para quienes creen que Europa nunca protagonizará el descalabro caótico que esperan algunos, porque es evidente que aunque sea tarde y mal, el BCE hará lo que tiene que hacer. La Unión Europea seguirá empobreciéndose por la torpeza de toda su clase política, pero llegados al extremo, intervendrá. La razón es solo una: tiene los mecanismos para hacerlo, y hoy por hoy, voluntad política de evitar ese caos. Así que esperemos subidas y bajadas (números rojos y verdes) por meses y quien sabe si hasta años, pero sin llegar a una apocalíptica crisis.

Por otro lado, durante la semana que recién culminó los inversores dirigieron su atención al Comité Abierto de la FED estadounidense, que sesionó martes y miércoles pasados. A decir verdad, ningún analista esperaba una inyección de liquidez -ni grande ni chica-, pero al menos un gesto", y en todo caso pistas de hacia dónde dirige su intención su presidente, Ben Bernanke, los próximos meses. Sin embargo, con pocas herramientas sin utilizar y con perspectivas sombrías, la FED ha sido reacia a adoptar una tercera ronda de alivio cuantitativo (compra de bonos  para inyectar liquidez al mercado), conocida con la sigla de QE3.

"El tema para lo del QE3 es que la economía estadounidense está floja, pero crece aunque sea muy débilmente. Hace dos semanas supimos que el segundo trimestre ese crecimiento fue de 1,5 %”. (SE)