Tantas vueltas al tornillo… hasta que se va de rosca
En entrevista concedida a Televisión Española, el ministro de Asuntos Exteriores de esa nación, José Manuel García-Margallo, dijo que “España anunciará en breve un nuevo plan de ajuste para reducir su abultado déficit público”. Mientras, ayer se vio obligado a pagar hoy un alto precio para poder financiarse
García-Margallo indicó que el gobierno conservador de Mariano Rajoy está decidido a cumplir su compromiso con la Unión Europea(UE) de llevar el déficit este año a 5,3 % del Producto Interno Bruto (PIB), desde 8,9 % de 2011. “El Gobierno hará lo que crea oportuno para cumplir con el objetivo de déficit que nos hemos marcado y al que nos obligan los mercados y Bruselas", reconoció el jefe de la diplomacia española, pero esquivó mencionar el contenido de las inminentes reformas.
Durante la entrevista fue inquirido acerca de que algunos medios de prensa especularon la víspera que el tamaño del nuevo paquete de recortes estaba en el orden de los 30 000 millones de euros, equivalente a 3 % del PIB íbero, lo cual vendría a sumarse al ya de por sí tremendo tijeretazo de más de 48 000 millones decretado por Rajoy en poco más de seis meses como inquilino del Palacio de la Moncloa.
"En este mundo de competitividad tan salvaje, o cumples esos objetivos o simplemente el mercado se te cierra", respondió el titular de Exteriores a la pregunta, lo cual simplemente reafirmó que la administración del derechista Partido Popular tiene en mente un abultado plan de privatizaciones destinado a comprometer a varios ministerios, lo cual daría luz verde a la iniciativa privada en numerosas sociedades y en la prestación de servicios públicos.
De acuerdo con informes que han trascendido, en concreto tales privatizaciones afectarían a consorcios como el ferrocarrilero Renfe, el aeroportuario Aena o el sistema de Puertos del Estado, y abarcaría también a sociedades y servicios prestados por las comunidades autónomas, como por ejemplo el Canal de Isabel II, de la Comunidad de Madrid.
Otras versiones consideran que la idea está dirigida a recortar el coste de los funcionarios para las arcas públicas, congelar las pensiones, bajar el gasto de las prestaciones por desempleo o cerrar las televisiones públicas.
De cualquier manera, al derechista Mariano Rajoy no le queda más remedio que esperar, antes de tomar una decisión firme, por el resultado de la reunión de los ministros de Economía y Finanzas del Grupo Euro, a celebrarse la próxima semana.
Alto precio para poder financiarse
Entre tanto, la península ibérica se vio precisada hoy a colocar 3 000 millones de euros en bonos y obligaciones, en una subasta de deuda en la que nuevamente debió pagar más para poder financiarse en los mercados. Sucede que al Tesoro Público no le quedó otra alternativa que superar el importe máximo previsto para la emisión, que oscilaba entre 2 000 y 3 000 millones de euros, pero debió incrementar una vez más los intereses, ante la incertidumbre sobre la solvencia del sistema financiero español.
De ese modo, la tesorería estatal adjudicó 1 239 millones de euros en bonos a tres años con una rentabilidad de 5,19 %, frente a 5,51 % de la anterior puja de esta denominación, celebrada el pasado 21 de junio; a cuatro años captó 1 015 millones de euros con un tipo marginal de 5,62 %, desde 5,44 % de la emisión del 7 de junio último.
Asimismo, colocó 747 millones de euros en obligaciones a 10 años, aunque tuvo que ofrecer un rendimiento marginal de 6,50 %, superior a 6,12 % de la licitación del 7 de junio y el más alto desde noviembre de 2011, cuando rebasó el 7 %.
La de este jueves deviene primera subasta del emisor público después de la cumbre de la Unión Europea en la que sus líderes pactaron la recapitalización directa de la banca española desde el fondo de rescate permanente. Se produce, además, pocas horas antes de la reunión en la que el Banco Central Europeo recortará, previsiblemente, el tipo de interés oficial en un cuarto de punto, hasta dejarlo en 0,75 %, un nivel mínimo histórico en la zona de la moneda única, según analistas.
Las dudas en torno al sistema bancario nacional y a que España sea capaz de cumplir con sus compromisos de reducción del déficit dispararon en las últimas semanas la prima de riesgo y los rendimientos de la deuda pública; así, el interés que la nación debe pagar a los inversores por la compra de su deuda soberana (prima de riesgo), volvió a superar este jueves el umbral psicológico de los 500 puntos básicos.
En julio, el Tesoro español deberá someterse en tres ocasiones más al escrutinio de los mercados: el martes 17 con una emisión de letras a 12 y 18 meses, el jueves 19 con una subasta de obligaciones y el martes 24 con una de letras a tres y seis meses.