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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Sugiere el G20 que la UE construya más

Ante la grave crisis económica que vive el Viejo Continente por estos días, las mayores economías del Planeta y las emergentes, más conocidas como el Grupo de los Veinte, están decididos a "salvarla"... aunque la decisión acerca de un "salvavidas monetario" fue aplazada hasta el mes de junio

Reunidos en México, los ministros de Finanzas y jefes de bancos centrales de los países que concentran más de 80 % del Producto Interno Bruto mundial, coincidieron en que la leve recuperación económica advertida en la Unión Europea se sostuvo gracias a las políticas del Banco Central Europeo adoptadas en diciembre.

Pero el bombillo rojo de peligro aún no se ha apagado, o como bien como apostilló Agustín Carstens, gobernador del Banco de México: "La inseguridad sigue implícita", pero desestimó que la crisis sea, como opinan algunos especialistas, del "tamaño de un mamut".

Al son de tan mesurado optimismo concluyó el encuentro de sábado y domingo del G20 en el DF, así como varios invitados bajo la presidencia mexicana, donde tal vez se avanzó algo en la intención de dotar al Fondo Monetario Internacional (FMI) de más recursos financieros para poder contener la caída libre de la deuda soberana europea.

Sin embargo, la cifra fijada de dos billones de dólares (millones de millones) parece que estremeció de pies a cabeza a los asistentes, y todo quedó en la mejor de las intenciones para concretar tamaña cifra, como resultado del aporte de Europa y del FMI.  De momento Alemania suavizó su intransigencia para engrosar los recursos de salvataje para la zona euro, lo cual, por supuesto, le proporcionaría al G20 una mayor posibilidad de maniobra.

Ahora bien, sin pérdida de tiempo el FMI necesita una inyección urgente de unos 500 000 millones de dólares para garantizar su apoyo a los estados europeos, de acuerdo al cálculo ofrecido en el DF por la directora gerente del organismo, Christian Lagarde.

También existe un alto nivel de endeudamiento -tanto público como privado- en la mayoría de las economías de la moneda única, a lo que se suman los trastornos por venir cuando Irán corte el suministro de hidrocarburos a varias naciones en represalia por las medidas económicas y financieras adoptadas en su contra.

Al término de la reunión, el presidente mexicano Felipe Calderón reconoció que el Viejo Continente ha hecho esfuerzos, pero sostuvo que "falta mucho por hacer". Bajo anonimato, un delegado reveló que el G20 buscaba un equilibrio para exhortar a la zona euro a reunir por sí misma suficientes recursos financieros para enfrentar su crisis, sin mostrar excesiva presión sobre los países europeos.

Siempre según esa fuente, si los europeos responden al pedido de sus socios, entonces el resto del mundo contribuiría con más recursos para fortalecer la capacidad crediticia del Fondo Monetario Internacional (FMI), como quiere Bruselas.

No obstante, en los últimos meses, los ministros de Finanzas han pedido a los europeos que construyan "cortafuegos" (como se conocen a los fondos de rescate y estabilidad para evitar una propagación de la crisis de la deuda a otros países), en momentos en que economías del tamaño de España e Italia se hunden en la recesión.

El G20 podría coincidir entonces con la posición de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), muy involucrados en la discusión de un incremento de fondos para el FMI que podría darles mayor peso de decisión en el organismo.

Precisamente durante la inauguración del foro, el ministro brasileño de Finanzas, Guido Mantega, resumió la postura del grupo: "los emergentes vamos a ayudar cuando los europeos refuercen su cortafuego y hagan más de lo que están haciendo con esos fondos de estabilidad". Ni más ni menos".

Así las cosas, en abril se realizará una nueva reunión ministerial del G20 en la que se abordará el tema de los recursos que precisa ese fondo de salvataje, pero en el mes que recién comienza se esperan compromisos concretos luego de que se analice el desempeño de las economías de los países europeos socorridos hace poco como Grecia.

Este sería el mayor desembolso de dinero desde que en 2008 se destinó un billón de dólares para desembarazar a la economía mundial del aprieto crediticio que explotó en Estados Unidos, causante de la peor recesión reportada desde la década de 1930 del pasado siglo.