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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Todos por el agua

La rehabilitación de las redes hidráulicas demanda de montos financieros considerables. Parte del financiamiento lo asume el Estado y otra, diferentes formas de financiación externa

En el tema del agua, entre las metas de la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible, se persigue “ampliar la cooperación internacional y el apoyo prestado a los países en desarrollo para la creación de capacidad en actividades y programas relativos al vital líquido y el saneamiento, incluidos el acopio y almacenamiento de agua, la desalinización, el aprovechamiento eficiente de los recursos hídricos, el tratamiento de residuales y las tecnologías de reciclaje y reutilización”.

Con ese enfoque, la convención Cubagua incluyó una Mesa de diálogo que permitió compartir los variados aportes que desde diferentes regiones del planeta han convergido en la Isla para apoyar los esfuerzos nacionales en pos del uso eficiente y racional del agua y los programas dirigidos a la rehabilitación de redes, creación y fortalecimiento de capacidades, mejoras en la gestión e introducción de tecnologías modernas para la potabilización y desalinización, entre otros.

Representantes del Fondo Saudita para el desarrollo en el sector del agua en Cuba y otros países, la Agencia Francesa para el Desarrollo, el Fondo Kuwaití, la Cooperación Técnica Hidráulica de Japón en Cuba, el  Fondo de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), la Agencia Española de Cooperación Internacional y Desarrollo (AECID) y la asociación Cuba Cooperación Francia (CCF) y el Servicio Público de Saneamiento Francés (SIAAP) compartieron sus proyectos, experiencias, resultados y perspectivas para continuar el fortalecimiento de la gestión del agua.

Según explicó Fermín Sarduy Quintanilla, director de Relaciones Internacionales y Colaboración del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH), los proyectos de colaboración -con fondos no reembolsables y créditos blandos, con bajas tasas de interés y facilidades de pago-, vinculados al mejoramiento de los servicios de abasto de agua y  la gestión integral, permiten obtener el financiamiento para las importaciones requeridas por las inversiones.

Del monto total dedicado a las inversiones en el sector hidráulico en el país, superiores a los 400 millones de pesos, más de la mitad corresponde al aporte de Cuba con fondos para la construcción y montaje, que son parte del presupuesto del Estado para el sector.

“Este es un trabajo integrado, en primer orden, por la voluntad política del país de mejorar el acceso al agua potable y al saneamiento básico, cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), específicamente el sexto, en los que Cuba tiene importantes compromisos”, destacó.

A su vez, enfatizó Sarduy, en estas acciones se integran varios organismos de la administración central del Estado, entre estos los ministerios de Comercio Interior e Inversión Extranjera, Economía y Planificación, Finanzas y Precios, Trabajo, Justicia, Relaciones Exteriores y el cuerpo diplomático de Cuba acreditado en otras naciones, sobre todo de Europa y Asia, donde se encuentran los principales financistas que realizan una labor importante.

Los proyectos de cooperación, explicó,  se iniciaron en 12 principales ciudades del país, pero se están extendiendo a las 15 capitales provinciales.“Todavía faltan por acceder a estos créditos específicos Sancti Spíritus, Ciego de Ávila, Artemisa y Mayabeque y recientemente presentamos proyectos para Santa Clara y Pinar del Río, lo que las completaría a todas”, destacó.

Pero no son solo las grandes ciudades las bendecidas por los impactos de los proyectos. A su vez, puntualizó, se benefician con créditos blandos otras urbes como Palma Soriano, Baracoa, Trinidad y Cárdenas y con proyectos de colaboración internacional, con montos más discretos, muchas localidades todo esto tiene impactos importantes en la mejora del abasto de agua a la población y el saneamiento.

De acuerdo con el director de Relaciones Internacionales y Cooperación del INRH, con los proyectos en curso se benefician cuatro millones de personas a lo largo del país.