Opciones

Semanario Económico y Financiero de Cuba

A la taza, solo lo mejor

Las empresas italianas De´Longhi y Cimbali se dedican a la fabricación de cafeteras

Las empresas italianas De´Longhi y Cimbali tienen similitudes y diferencias. Ambas se dedican a la fabricación de cafeteras, solo que la primera las produce de  pequeño formato, mientras la segunda, es reconocida por sus máquinas profesionales para bares, cafeterías y restaurantes.

La asociación entre ambas tienen un fin común: desde la singularidad, complementarse para ofrecer al mercado turístico cubano una gama completa de este tipo de productos, proveniente de la fábrica hasta el destino final, por cuenta propia.

En vivo y en directo

La marca Cimbali no es nueva en Cuba, sus equipos están presentes desde hace años en lobby y bares de hoteles, donde ha ganado prestigio gracias a su calidad. Sin embargo, apostando al crecimiento del turismo en el país han decidido llegar sin intermediarios, explica Nelson Marrero, asesor de la entidad.

Esta aproximación tiene ventajas: al tratarse de la fábrica, mejoran los precios de venta, pueden asegurar el seguimiento de las cafeteras profesionales y, según han pactado con el Ministerio del Turismo (Mintur), asumir la reposición de piezas y partes de las máquinas que llevan tiempo funcionando y ya necesitan una renovación. "Hasta ahora, los especialistas de la empresa Tecnotur, de alta calificación, han brindado la atención al equipamiento; a partir de ahora, la presencia de Cimbali podrá garantizar la asesoría técnica, que permita la ulterior explotación y mantenimiento", destacó.

De acuerdo con Filippo Mazzoni, especialista  y gerente de entrenamiento de la Academia de las máquinas para café, la fábrica, existente desde 1912, es la mayor del mundo en este tipo de surtido, con unas 40 000 anuales, además de molinos, lavavajillas y máquinas de hielo.

Las más modernas, producidas con materiales de alta calidad, certificados para garantizar la seguridad alimentaria,  son tecnológicamente capaces de trabajar con diferentes tipos de café y sus mezclas, para lo cual es posible ajustarles la cantidad de polvo, temperatura y presión. Por demás, sostiene, ahorran 30 % de la energía, sin detrimento del resultado que cae en las tazas.

Con precedente

La presencia de freidoras, hornos microondas, parrillas y aires acondicionados en las tiendas data de hace tiempo.

La calidad de los artículos De´Longhi dirigidos al sector doméstico precede su reciente incursión en el  turismo, para el que tiene interesantes propuestas, al calor de la intención de Cuba de mejorar los servicios.

Según explica el asesor Ariel Coroas, de cara al auge que experimenta el sector de los viajes y aprovechando la solidez alcanzada en el mercado minorista, decidieron experimentar esta nueva arista. "No se trata solo del crecimiento del número de turistas y la construcción de hoteles, sino también del interés del país de elevar la calidad, con mejores tecnologías y materias primas".

Para ese sector la empresa, creada en fecha tan temprana como 1902, propone planchas para ropa, teteras y cafeteras destinadas a habitaciones, incluidas las de cápsulas. Estas últimas, señala Coroas, se están usando de forma creciente porque garantizan servicio superior, "la cápsula trae la cantidad precisa, en diferentes sabores, como café fuerte, chocolate, capuchino, cortado, y siempre queda bueno".

La versatilidad de los equipos permite a las gerencias de los  hoteles diferenciar las habitaciones, en dependencia de los gustos y procedencias de los turistas, pues algunos prefieren café expreso, mientras otros gustan del estilo americano o el té, apunta el asesor.

Los equipos son fabricados en instalaciones ubicadas en Italia, China, Rumania y Rusia, y las ofertas directas desde la industria son muy atractivas, por la relación calidad-precio. Por esas ventajas, ya han alcanzado algunos acuerdos con entidades cubanas dedicadas al abastecimiento a la llamada industria sin humo.