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Mundial de Brasil se dirimirá entre europeos y latinos

Alemania y Francia se verán las caras en cuartos, porque ambas eran ante todo las dos grandes favoritas, y África terminó quedándose sin equipo en el Mundial, aunque vendió cara su derrota

Si el partido en sus preámbulos invitaba a presagiar que los alemanes saldrían a ganar sin despeinarse en Porto Alegre, fue tan solo un espejismo, porque la Mannschaft acabó atorándose con un hueso que casi nadie esperaba, revela un comentario deportivo del diario Granma relacionado con el Campeonato Mundial de Fútbol Brasil 2014.

Argelia, en efecto, quería prolongar su cuento de hadas en Brasil y lo hizo, al menos durante el tiempo que consiguió sembrar el desconcierto en su rival, estirando hasta la prórroga un duelo repleto de intrigas.

En una movida estratégica, su técnico Ha­lil­hodzic reemplazó de entrada hasta a cinco de los héroes que despacharon a Rusia para darle refresco a su equipo y minar el centro del campo, y lo cierto es que hasta el último tramo la táctica le dio resultado: Alemania tenía la pelota, pero no controlaba el partido. Su fina y talentosa batería de mediocampistas no solo no atinaba a encontrar los resquicios en el sólido entramado argelino, sino que futbolistas de pincel como Lahm, Sch­weins­teiger, Götze y Özil, borrosos como nunca con el balón en los pies, tuvieron que soltar la paleta para ponerse el mono de trabajo.

Ni siquiera para los centrales germanos había descanso, porque los Zorros del Desierto, lejos de parapetarse tras un delantero abandonado a su suerte, sostenían la presión alta y cada vez que atrapaban el balón salían despedidos en estampida rumbo a la meta de Neuer. Al punto que Feghouli era una amenaza constante y Slimani bien pudo descorchar el 0-0, si no hubiera estado en fuera de juego por media pezuña.

El equipo de Löw, por el contrario, no encontraba otra vía para inquietar al arquero M´Bolhi que bombardearlo a distancia, así que el técnico alemán le dio una vuelta de tuerca a su equipo relevando al descanso a Götze por Schürrle, y el cambio le brindó a priori la profundidad en ataque que hasta entonces no había tenido, anulado Müller, que protagonizó, por cierto, la cantinflada del Mundial al caerse solo de rodillas en una rocambolesca jugada de estrategia.
Ni aun así se aflojó Argelia, que llegó a la prórroga justa de fuerzas y consiguió vulnerar por fin la portería de Neuer, con el tanto de Djabou en el último suspiro, aunque ya para entonces Schürrle y Özil habían liquidado su sueño.

La voracidad germana, obviamente, no entiende de romanticismos y se medirá en cuartos a Francia, que poco antes había su-dado lo suyo para someter a Nigeria, el otro sobreviviente africano.

Para empezar aceptó el cuadro galo un intercambio de golpes vertiginoso y casi no sale ileso, porque las Águilas Verdes tienen futbolistas ágiles y veloces como Moses, Musa y, sobre todo, Emenike, que supieron explotar los espacios a las espaldas de la zaga francesa. Pero les faltó puntería.

A Deschamps le bastó pues, con poner a un extremo incisivo como Griezmann por Giroud y reactivar a Benzema en la punta, para que Les Bleus comenzaran a inclinar el campo a su favor, empujadospor el pertinaz Cabaye, el portentoso Pogba y el omnipresente Valbuena.

Y los goles cayeron en dos saques de esquina que delataron la falta de rigor defensivo en Nigeria. Primero, Enyeama, ese arquero de reflejos felinos pero que “mariposea” cada vez que va por alto, dejó servido un balón para que un tallo como Pogba cabeceara a placer con el arco vacío, de la misma manera que luego el capitán Yobo metió la pata con un autogol al final, mientras intentaba impedir un remate de Griezmann. Así que la lucha por el trofeo queda ceñida, como es costumbre, al tradicional pulso entre América y la vieja Europa.

Resultados. Octavos: Francia, 2-Nigeria, 0 (Pogba, min. 79; Yobo 90+1 autogol); Ale­ma­nia, 2-Argelia, 1 (Schürrle, 92; Özil, 119– Djabou, 12­0­+1).

Algo para recordar

Curiosidad, cábala o fantasía de chamanes, una coincidencia inquietante señala que la final de la Copa Mundial de Fútbol será entre Brasil y Holanda el 13 de julio en el Maracaná de Río de Janeiro, adelante un comentario de Prensa Latina desde la sede del Mundial de Fútbol 2014.

Más que un pronóstico o el chispazo adivinador de animales que infructuosamente han tratado de alcanzar el protagonismo del fallecido pulpo Paul, los elementos que conducen a ese duelo sudamericano es puramente fortuito.

En el organigrama del torneo, concretamente a la hora de armar el pareo de los encuentros de octavos de final, todos los equipos ubicados en la parte izquierda o superior -para los modelos vertical u horizontal- han sido los triunfadores.

Es decir, Brasil, Colombia, Holanda, Costa Rica, Francia y Alemania salieron airosos frente a Chile, Uruguay, México, Grecia, Nigeria y Argelia en las tres primeras fechas de esta etapa de la lid.

Por añadidura, todos fueron líderes en sus respectivos grupos eliminatorios. Restan hoy Argentina y Bélgica, los otros dos cabezas de series que salen favoritos para imponerse a Suiza y Estados Unidos, respectivamente.

Si esta lógica logra continuidad, entonces para cuartos de final los de zurda o arriba, Brasil y Francia, serán los triunfadores ante Colombia y Alemania, lo que se repetiría en los casos de Holanda y Argentina sobre Costa Rica y Bélgica.