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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Comienza la fiebre del béisbol

La XLVII Serie Nacional de Béisbol arranca este domingo 2 de diciembre y se extenderá hasta el 23 de marzo con la presencia de 16 equipos enrolados en un calendario que abarcará un total de 720 encuentros, es decir 90 para cada conjunto en la fase clasificatoria

La XLVII Serie Nacional de Béisbol arranca este domingo 2 de diciembre y se extenderá hasta el 23 de marzo con la presencia de 16 equipos enrolados en un calendario que abarcará un total de 720 encuentros, es decir 90 para cada conjunto en la fase clasificatoria.

El acogedor parque Guillermón Moncada, localizado en la avenida Las Américas de la Ciudad Heroína deviene escenario ideal para el juego inicial entre el monarca defensor Santiago de Cuba y el emblemático Industriales.

De nuevo la pasión nacional toca a las puertas con su principal espectáculo y la historia vuelve a repetirse para beneplácito de esos millones de cubanos que el béisbol les corre por la sangre.

La afición es exigente y muy conocedora, por eso tanto organizadores como integrantes de cada escuadra representativa provincial, realizan el máximo esfuerzo para que desde el comienzo y hasta el final todo marche sobre rieles.

Las polémicas irán subiendo de tono hasta ocupar buena parte del tiempo libre de quienes siguen de cerca a su equipo favorito y todo comenzó cuando fueron dadas a conocer las nóminas en los días que han antecedido a la puesta en marcha del mayor espectáculo deportivo que se ofrece en Cuba.

Las peñas deportivas, agrupaciones que proliferan en cualquier rincón del archipiélago, devienen escenarios ideales para desmenuzar hasta el más aparentemente pequeño detalle que suceda desde el momento mismo en que arranquen las acciones beisboleras.

Según el calendario previsto se producirá al habitual receso por el fin de año entre los días comprendidos del 30 de diciembre al 2 de enero, así como otro breve lapso para el posterior Juego de las Estrellas.

Para enfrentar el programa de juegos en la primera etapa los equipos se agrupan en cuatro segmentos, dos por occidente (A: Pinar del Río, Isla de la Juventud, Metropolitanos y Matanzas; B: Industriales, La Habana, Sancti Spíritus y Cienfuegos) y dos por oriente (C: Villa Clara, Ciego de Avila, Camagüey y Las Tunas; D: Holguín, Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo).

Entonces pasarían a la siguiente etapa los cuatro líderes de cada grupo, así como aquellos tres de mejores resultados por cada región, quienes se enrolarán en los denominados play off de cuartos de finales, del 26 de marzo al 2 de abril.

Acto seguido tendrán lugar los correspondientes a semifinales, del 6 al 14 del citado mes, en los cuales estarán envueltos los dos ganadores de cada región dirimiendo el gallardete zonal en duelo de siete a ganar cuatro, como preámbulo a la siempre esperada final, prevista del 17 al 25 de abril, fase reservada a los conjuntos que venzan todos los escollos antes señalados en el oeste y este.

EL BEISBOL TIENE EN CUBA SU SEGUNDA CASA Apelar a la historia siempre resulta interesante y el béisbol atesora muchas páginas hermosas que comenzaron a escribirse desde hace más de siglo y medio. A continuación, algunos apuntes sobre el particular escritos por el colega Elio Menéndez. Veamos…

Popularizado el béisbol en Estados Unidos a partir de 1845, fecha en que Alexander J. Cartwright funda el equipo Knickerbocker, primero en Nueva York y del mundo, el apasionante deporte de las bolas y los strikes rebasa pronto las fronteras de Norteamérica.

Sus marinos se convierten en principales difusores del nuevo pasatiempo que surge con pasión arrolladora, introduciéndolo en las tierras de países vecinos, Cuba el primero de ellos.

Mucho se ha repetido que el 27 de diciembre de 1874 marca el nacimiento del béisbol en nuestro país por haberse enfrentado en esa histórica fecha Habana y Matanzas en el legendario Palmar de Junco.

No obstante, es de presumir que con anterioridad ya se había practicado el béisbol, tanto en la capital como en Matanzas, lo cual justifica la integración de esos equipos. Lo más exacto parece ser que desde años antes, tal vez 1865 ó 1866, ya se jugaba pelota tanto en el Vedado habanero como en Matanzas, introducida por jóvenes estudiantes llegados de Estados Unidos y por marinos yanquis que visitaban el puerto matancero. El del Palmar fue, eso sí, el primer juego oficial divulgado.