Los registros del béisbol en la Isla
Después de la victoria de Santiago de Cuba en la más reciente campaña beisbolera en la Isla resulta atractivo incursionar en una breve revisión de los resultados históricos porque esa aventura arroja nuevos e impresionantes registros
Durante esa campaña, Antonio Muñoz, otrora primera base de los equipos Azucareros, Sancti Spíritus y Cienfuegos, dejó de ser dueño absoluto del récord de más temporadas como jugador para compartir el liderazgo con el lanzador Carlos Yanes y el inicialista-jardinero Víctor Bejerano.
Yanes, habitual con la Isla de la Juventud, y Bejerano, quien defendió siempre los colores de Granma, llegaron a 24 series, la misma cifra que Muñoz, durante 15 años defensor de la primera base de la selección nacional cubana.
Bejerano, quien anunció su retiro definitivo, llegó a 8 668 comparecencias al bate para ratificarse como puntero en un departamento, en el cual Muñoz permanece como segundo con 8 377.
El granmense, incluido entre los diez primeros en casi todas las categorías ofensivas en clásicos locales, se adueñó también de la primacía en dobles (382), después de pegar tres en el último torneo.
Al inicio de la temporada, Bejerano atesoraba 379 batazos de dos bases, dos menos que el capitalino Javier Méndez, hasta entonces puntero histórico (381).
Bejerano también se ratificó primero en partidos jugados, con 2 033, bien distante de su escolta, Fernando Sánchez (1994), en una categoría en la cual ninguno de los peloteros activos figura en la decena inicial.
Yanes se ratificó como primero en partidos iniciados (650), en derrotas (218), en bateadores enfrentados (15 mil 376), entradas lanzadas (3 500) y hits permitidos (3 884).
El veterano lanzador pinero elevó la cifra de jonrones permitidos a 424, las carreras a 1 996 y los dobletes a 631, en solo una muestra de los liderazgos que encabeza en los campeonatos cubanos.
Si participa en la próxima campaña, las marcas de Yanes crecerán aún más; aunque ninguna será tan importante como el número de temporadas jugadas, un registro que encabezará de manera absoluta.
El pitcher habanero José Angel García llegó a 105 partidos salvados, en tanto el pinareño Orestes González ascendió al segundo puesto en relevos, con 332, a diez de Euclides Rojas.
A la ofensiva, el industrialista Enrique Díaz mantuvo su primacía en triples conectados, con 90, a pesar de no haber pegado ninguno en los 90 partidos del calendario regular ni en la postemporada 2006-2007.
El pimentoso jugador capitalino robó 19 bases y llegó a 684, casi 100 por delante del retirado Víctor Mesa, quien lo escolta con 588, mientras el villaclareño Eduardo Paret se ratificaba tercero, con 461.
De los restantes liderazgos ofensivos, solo el de bateo, en poder del tunero Osmani Urrutia, está en manos de jugadores que ya dijeron adiós a sus carreras.
Urrutia, que ganó su sexta corona de bateo en siete temporadas, mantuvo el 371 de average, tres puntos por encima de Omar Linares y siete sobre Michel Enríquez.
Linares, quien estuvo en el cuerpo de dirección de Pinar del Río, sigue de primero en carreras anotadas (1 547), en tanto Antonio Pacheco, quien dirigió al campeón Santiago de Cuba, mantuvo su primacía en hits conectados (2 356).
Orestes Kindelán, otrora compañero de equipo de Linares y Pacheco en la selección cubana, desde las categorías juveniles hasta la de mayores, conservó el primer escaño entre los jonroneros (487) y carreras impulsadas (1 511).
Las cotas establecidas por estos jugadores, quienes marcaron una etapa importante dentro del deporte nacional de los cubanos, pudieran superar el examen del tiempo, al menos por los siguientes diez años.
Ninguno de los jugadores en activo se acerca a alguna de ellas y los más próximos ya vienen de regreso de sus carreras.
Solo jóvenes talentosos como Yulieski Gourriel, Alexei Ramírez, Yohenis Céspedes y Dayán Viciedo, podrían arrebatarles -siempre en 15 años o más- cualquiera de estos registros; pero el béisbol, veleidoso como ninguna otra disciplina, no garantiza siempre carreras tan fecundas.
En el área de pitcheo, parece cuestión de tiempo que el experimentado Pedro Luis Lazo, campeón olímpico y subtitular del Clásico Mundial, se convierta en dueño absoluto del casillero de victorias.
Lazo, de 34 años de edad, acumula 226 ganados, en tanto el ya retirado zurdo Jorge Luis Valdés acumula 234, una cifra que el pinareño pudiera alcanzar y sobrepasar en la próxima temporada.
Por ahora, los amantes del béisbol centran su atención en el equipo que irá a los Panamericanos de Río de Janeiro, aunque solo sea por esa costumbre de tener presente siempre al deporte de las bolas y los strikes.