Francia se paralizó
Es joven, agraciada y sencillamente extraordinaria, repetían los emocionados comentaristas deportivos franceses al encomiar la actuación de la ondina Laure Manaudou en el campeonato mundial de Melbourne, Australia
PARIS, Francia.- Su segunda medalla de oro, conquistada en los 200 metros libres, hizo el milagro de paralizar por un instante a Francia, que vibró con su muy reñida victoria y el agradable aderezo de la primacía del orbe.
Remontando posiciones paralizó a los espectadores al poner a parpadear a los cronómetros con 1:55,52 minutos. Hizo trizas el récord establecido por la italiana Federica Pellegrini (1,56.47), quien cayó a la tercera posición en esa jornada, detrás de la alemana Annika Lurz.
A la esbelta sirena de 19 años, la comparan en estos momentos con la mejor deportista de Francia de todos los tiempos, la corredora Marie-Jose Perec, triple medallista de oro olímpica en Barcelona ’92 y Atlanta ’96, dos veces en 400 metros lisos y una en 200.
“Ya nuestro país puede hablar de dos figuras que pasarán a la historia en la cumbre de las hazañas deportivas del mundo, Marie-Jose Perec y Laure Manaudou”, dijeron comentaristas del canal tres de la televisión nacional.
Va por excelente camino. En su debut triunfa en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 con tres preseas, una de cada color, y ostenta ya las plusmarcas universales de los 200 y 400 metros libres.
Repitió el primer peldaño en los certámenes del mundo de Montreal, Canadá, en el 2005, y en Melbourne ya saboreó en dos ocasiones el oro en 400 metros y 200 libres, y plata en los 100 metros espalda.
El esfuerzo extremo la hizo flaquear en la maratón de los 1 500 libres. En apenas 48 horas sumó a esa distancia, las semifinales de los 200 libres, la final de 100 metros espalda, y la clasificación para los 50 metros dorso.