Opciones

Semanario Económico y Financiero de Cuba

Cuba mantuvo su ritmo en concierto olímpico

Lo primero que resalta para el deporte cubano en el actual año es su actuación en los Juegos Olímpicos que organizó Atenas durante el pasado verano con la presencia récord de delegaciones de 201 países

Cuando llega la hora del recuento para el deporte cubano lo primero que resalta es su actuación en los Juegos Olímpicos que organizó Atenas durante el pasado verano con la presencia récord de delegaciones de 201 países.

Cuba, contrario a lo que algunos pensaron, logró mantenerse entre los primeros países del mundo en el concierto olímpico, aun cuando sus deportistas descendieron al undécimo lugar, después de haber anclado en la posición nueve en la versión precedente que tuvo por sede la ciudad australiana de Sydney.

Los griegos realizaron enorme esfuerzo en cuestiones imprescindibles como la terminación a tiempo y con calidad de las instalaciones, garantía de las excepcionales medidas de seguridad y una excelente organización durante los Juegos.

Cierto es que casi duplicaron el presupuesto inicial, pero cierto es también que ese país demostró que una nación pequeña puede llevar adelante con éxito una empresa de tal envergadura.

Particularmente los cubanos ganaron nueve medallas de oro, siete de plata y 11 de bronce, para totalizar 27 preseas, que le permitieron mantenerse entre lo mejor del deporte mundial, cuya cima volvió a estar reservada para las sobresalientes actuaciones de Estados Unidos y China.

Entre las siegas de la comitiva antillana, como ha sido costumbre en los más recientes JJ.OO. el boxeo se reafirmó como la punta de lanza al rubricar otra formidable faena tras agenciarse cinco medallas de oro, dos de plata y una de bronce. Ello posibilitó que en la última fecha del calendario los cubanos se colocaran definitivamente en una privilegiada posición.

Yuriolkis Gamboa, Odlanier Solís, Yan Bartelemí, Guillermo Rigondeaux y Mario Kindelán colgaron de sus cuellos las medallas de oro, mientras que Yudel Johnson y Lorenzo Aragón alcanzaron la plata y Michel López obtuvo la de bronce.

Aunque los especialistas no le concedían muchas opciones, también destacó el atletismo, con dos oros, ganados por la plusmarquista mundial del lanzamiento de la jabalina, Osleidys Menéndez y la lanzadora de bala Yumisleidis Cumbá, por positivo de dopaje de una atleta rusa.

Sobresalió la medalla de plata de la lanzadora del martillo, Yipsi Moreno, a quien los nervios le jugaron una mala pasada en la final, pues llegó a Atenas con la aureola de no haber perdido una sola competición internacional.

El campeón olímpico de Sydney 2000 en los 100 con vallas, Anier García, no pudo mantener su reinado, al finalizar en el tercer puesto a pesar de su gran esfuerzo, pues estuvo acosado en la temporada por las lesiones.

Iván Pedroso, otro de los legendarios atletas cubanos de la década de los 90, también aquejado de viejas lesiones y con pocas competencias previas en su expediente, llegó a la final del salto de longitud pero quedó lejos de los líderes con un discreto estirón de 8,23 metros, devenido mejor saldo personal en la temporada.

Nuestro béisbol recuperó la supremacía olímpica, que había perdido cuatro años atrás frente a Estados Unidos.

Los antillanos no pudieron sin embargo sacarse la espina ante los estadounidenses, pues estos últimos fueron eliminados por México en el torneo de clasificación olímpica en Panamá, lo cual, por supuesto, no le resta mérito alguno al triunfo cubano.

Ribetes de relevancia pueden ser colocados para la actuación del equipo femenino de voleibol, que aunque no refrendó el oro, alcanzó meritorio tercer puesto.

Las discípulas del técnico Eugenio George, en su mayoría muy jóvenes y sin mucha experiencia internacional, cayeron en semifinales ante el “trabuco” de China, por 2-3 en el parcial de muerte súbita, lo que constituye de por sí un gran resultado.

Otro buen desempeño fue rubricado por el gladiador luchador del estilo libre Yandro Quintana, quien contra todos los pronósticos obtuvo una inesperada medalla de oro en la categoría de los 60 kilos.

El piragüismo, defendido por Ibrahím Rojas y Ledy Frank Balceiro, se adjudicó una medalla de plata en el C-2 a 500 metros, mientras que el judo femenino, en la cual la Isla es una reconocida potencia, solo se alzó con una presea plateada (Daima Beltrán) y otras cinco de bronce.

Aun cuando los deportistas cubanos se mantuvieron entre los mejores del mundo en Atenas, estuvieron por debajo en el intento de igualar o superar su actuación de Sydney, consistente en 11 medallas de oro, 11 de plata y siete bronceadas.

Cuba intervino en Atenas con 159 deportistas en 17 disciplinas, una cifra menor con la que participó en Sydney 2000, conformada por 238 representantes en 24 pruebas.

Resulta alentador el hecho de que la comitiva viajó a la capital helénica con marcada renovación, pues el 70 % de sus miembros debutó en unos juegos olímpicos.

También es significativo que los máximos directivos del deporte en la Isla hayan anunciado oficialmente, desde hace poco más de un mes, el inicio de la preparación a largo plazo con vistas a los Juegos Olímpicos que acogerá Beijing en 2008.

La populosa capital china asume el compromiso con mucha seriedad y ello se pone de manifiesto en la confianza expresada por la cúpula del Comité Olímpico Internacional.

Nadie duda que el gigante país asiático cumplirá en tiempo y con exquisita calidad el capítulo referido a la construcción de toda la infraestructura requerida.

Desde ahora algunos especialistas coinciden en afirmar categóricamente que los chinos se prepararán concienzudamente para desplazar a Estados Unidos del liderato en el medallero en ocasión de la cita en Beijing. Así también opina este redactor.