Medalla en voleibol sería una hazaña
Así opina Eugenio George acerca del cercaño compromiso olímpico en Atenas
Así opina Eugenio George acerca del cercano compromiso olímpico en Atenas Los Juegos Olímpicos de Atenas pueden ser un reto demasiado difícil para el preparador de la selección femenina de voleibol de Cuba, Eugenio George, escogido el Mejor Entrenador del siglo XX por la Federación Internacional.
Después de tres coronas consecutivas en citas estivales, además de tres títulos mundiales, poco le queda por alcanzar al laureado entrenador.
Si en lugar de un equipo de voleibol, George hubiera dirigido uno de fútbol, casi seguro estaría en casa o al frente de otra escuadra, pues no tendría nada más que ganar.
Sin embargo, por principios se mantiene al frente de las mundialmente conocidas Morenas del Caribe.
La selección cubana sufrió una profunda renovación hace dos años, con una importante disminución en sus resultados, tanto que debió conformarse con la presea de plata en los Juegos Panamericanos de Santo Domingo 2003, al perder ante las locales.
George y el equipo de trabajo que lo acompaña no se dieron por vencidos y las caribeñas volvieron a la élite del voleibol mundial, con una escuadra donde convergen veteranas ilustres como Yumilka Ruiz, Ana Ibis Fernández y Martha Sánchez, con jovencitas de la talla de Ariadna Muñoz.
Según George, este año sus pupilas jugaron “bastante bien en Montreux, Suiza, en el cual estaba todo lo que más brilla en el voleibol mundial, además de la Copa Panamericana, que sin tener el nivel del primer torneo sirvió de mucho al equipo.
“La Copa Panamericana es un evento que va creciendo en importancia cada vez más y que se va haciendo con una mayor organización. Estos eventos, desde el punto de vista cuantitativo, nos representaron más de 20 partidos internacionales”, dijo George en referencia al fogueo de la selección que dirige.
“También tuvimos muchos partidos de entrenamiento en China, con equipos locales, con el seleccionado nacional y jugamos también con Polonia en diferentes oportunidades. Cuando hemos necesitado jugar, por necesidades tácticas del equipo, lo hemos hecho”, comentó el laureado entrenador. Para el mejor técnico del siglo pasado, “esto ha hecho que nuestro equipo madure, que aumente el nivel de estabilidad, ahora mucho mayor que el del año anterior, lo cual nos permitió llegar al Grand Prix con posibilidades de aumentar el nivel de juego”.
El seleccionador antillano mira el Grand Prix “como una competencia estratégica o como una meta intermedia para los Juegos Olímpicos” y añadió que va a “contribuir muchísimo a la preparación física” de la escuadra.
A la pregunta sobre qué más le ha llamado la atención del actual equipo, George no dudó un instante en mencionar “la estabilidad de juego, por la forma de jugar en los momentos decisivos.
“Hemos jugado muchos partidos muy cerrados, muy bien llevados en el sentido táctico y estos son factores fundamentales en un conjunto que aspire a ganar algo”, manifestó.
El prestigioso preparador tiene conciencia de la importancia de los días que faltan hasta Atenas para buscar la forma óptima de cada una de las jugadoras: “Este final va a dar más opciones de hacer mejores ajustes”. Al referirse a la selección italiana, George aseguró que su triunfo en Montreux “no me sorprendió. No por gusto ganó el Mundial. En Montreux se nos escapó un juego de las manos”.
En cuanto al sorteo de los Juegos Olímpicos, el técnico consideró que es “muy difícil para Cuba. Está en el grupo más duro, con todas las selecciones de nivel en la misma llave.
“Esto tiene sus inconvenientes, pero también es bueno, porque en el cruce las cosas van a ser más fáciles para los clasificados por la zona de Cuba”, dijo el entrenador.
Las cubanas aparecen en la llave B, con República Dominicana, Rusia, Estados Unidos, China y Alemania. En el Grupo A competirán Brasil, Grecia, Italia, Japón, Sudcorea y Kenya.
George mencionó a “Rusia, China, Brasil y Estados Unidos como los equipos a derrotar durante los Juegos Olímpicos. Esos son los cuatro equipos de cabecera en el voleibol mundial” y ante la disyuntiva de escoger solo uno como el mejor, se inclinó por China.
“Aunque China, últimamente, en las grandes competencias, no ha demostrado una gran potencia, ha sido el más estable durante todo el año”. La posibilidad de ganar una medalla de cualquier color la consideró una “hazaña deportiva y motivo para sentirme muy feliz.
“Para este grupo, con prácticamente dos años de trabajo, creo que sería algo realmente extraordinario”, finalizó el entrenador. (PL)