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Un Boccaccio moderno recorre La Habana

La película cubana Bocaccerías habaneras será estrenada hoy en los principales cines de esta capital

Tras alzarse con los premios Coral de Guión y Popularidad en el pasado Festival del Nuevo Cine Latinoamericano, el nuevo filme de Arturo Sotto se presenta como una comedia respetuosa del género que prefirió la sensualidad refinada al erotismo de antaño estampada por Giovanni Boccaccio en el Decamerón.
 
El director de filmes tan emblemáticos como Pon tu pensamiento en mi y Amor vertical, entre otros, define su nueva aventura fílmica como un divertimento con rigor, fruto de un trabajo no tan largo pero intenso, que involucró a unos 50 actores. ¿El núcleo de la trama? Un escritor necesitado de ideas paga por buenas historias, y a su casa acude un sinfín de personajes en busca de dinero y, con suerte, inmortalizarse como personajes de una gran novela.

Estructurada a base de tres historias, Los primos, No te lo vas a creer y El Cuento del tabaco, esta divertida comedia, con un humor para públicos con todo tipo de referentes (del burdo al refinado) será muy bien recibida entre los amantes del séptimo arte.

"Quise hacer una comedia lo más naturalista posible, sin ponerme a experimentar con recursos cinematográficos, y aunque tiene chistes que provocan carcajadas, tiene mucho humor fino", explicó Arturo Sotto. Aseguró que ha sido muy celoso con las copias para evitar su filtración en el fuerte mercado pirata, con el consiguiente impacto en la asistencia a los cines.

Entre las virtudes del filme destacan haberse propuesto huir del cliché fílmico de mostrar la cara más sórdida de La Habana, y en tal sentido Sotto destacó la dirección de fotografía de Alejandro Pérez. El filme fue concebido como parte de una producción en conjunto entre el italiano David Riondino, Sotto y el actor y director cubano Jorge Perugorría, pero falló el financiamiento.

Al final Sotto filmó las historias que ya tenía escrita y logró el respaldo de actores consagrados y otros menos conocidos, pero que se entregaron en cuerpo y alma para lograr el papel y repetir.

"Quisimos hacer una película hermosa, un espectáculo visual", concluyó el también escritor y autor del libro de entrevistas Conversaciones al lado de Cinecittá y el de cuentos Caro diario. (S.E.)