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Concluye mañana Festival de Ballet

En vísperas de cerrar sus cortinas el 20 Festival Internacional de Ballet de La Habana, aún existe gran interés por las entregas artísticas de hoy y mañana, a la par que los aficionados al arte de la danza debaten sus puntos de vista sobre las obras y actuaciones que se han ido mostrando a lo largo del evento

Desde la gala inaugural (sábado 28), breve y precisa, dedicada al aniversario 250 de Wolfgan Amadeus Mozart y cuajada de la música del gran compositor, hubo polémicas entre quienes gustaron de la función y quienes no. A este cronista le satisfizo tanto el difícil trabajo del desfile, a cargo del joven coreógrafo Eduardo Blanco, como el estreno mundial de la noche, Mozart divertimento, creación de Alicia Alonso para la ocasión. Tal vez, el enemigo de ambos momentos estuvo en la propia música mozartiana, que era justamente la clave de la creación.

Estrellas como Carlos Acosta y José Manuel Carreño han sido piezas clave en el interés y satisfacción de los asistentes a las funciones del García Lorca y el Nacional.

Punto y aparte es el caso de Julio Bocca quien, anoche, cuando ya había cerrado esta edición, bailaba con Annette Delgado en la sala Avellaneda del Teatro Nacional la misma obra con que debutara en el mismo escenario, hace veinte años, en una función memorable junto a Ofelia González. Entonces, era un joven bailarín que recién había obtenido los mayores lauros en el Concurso Internacional de Moscú.

Su presencia en La Habana, para despedirse del público cubano, le otorga al Festival un toque de nostalgia por los prodigios que vimos realizar a esta gran estrella de la danza durante sus reiteradas visitas a nuestra capital.

Un reconocimiento especial merecen los bailarines y, en general, todos los artistas del Ballet Nacional de Cuba, quienes han estado llevando el peso de un evento tan exigente y riguroso, recién llegados de una gira internacional, y atendiendo las tres sedes principales del evento y las funciones de la Plaza de la Catedral, presentando tres clásicos completos (Giselle, Don Quijote y El lago de los cisnes) y echándose a los hombros la tremenda tarea de bailar los nueve estrenos mundiales y otras muchas obras.

Son mayoría las ocasiones en que las figuras establecidas se llevan las mayores palmas y ello tiene su lógica, pero en este Festival el mérito de los bailarines del cuerpo de baile ha sido especial. Por el esfuerzo realizado y la brillantez de su actuación.

Mucho y bien han bailado las muchachas que realizan los protagónicos: Viengsay Valdés, Annete Delgado, Yolanda Correa, Sadaise Arencibia y Hayna Gutiérrez, pero, de algún modo, pienso que en esta ocasión la labor de Bárbara García ha tenido un toque especial.

Ella siempre nos mostró que era dueña de una técnica poderosa pero su Giselle junto a Joel Carreño la presentó con matices interpretativos muy interesantes, los que de mantenerse pudieran colocarla en una etapa de plenitud artística que estamos esperando desde hace tiempo. Tal vez, este sea su Festival y hayamos estado asistiendo a un punto de giro definitivo en la carrera de una gran bailarina.

Para este cronista el estreno de Teseo y el Minotauro devino feliz resurgir de Iván Tenorio, uno de los grandes coreógrafos cubanos, justo sobre la huella de su sólida trayectoria artística.

Cuando este periodista cerró su carpeta aún faltaban dos estrenos de Alicia Alonso que han despertado gran expectativa: Cuadros en una exposición, donde se han comprometido importantes figuras de nuestras artes plásticas y que, por su carácter, se sitúa como una obra de gran actualidad, transgresora de los tradicionales límites interartes; y Desnuda luz de amor, la pieza concebida por la gran bailarina cubana para Carla Fracci.

Se nos va el Festival y no ha sido posible verlo todo. Más tarde, con las reposiciones de los estrenos y la visualización de los videos podremos tener una idea más completa de lo acontecido. Lo que sí puedo asegurarles es que el evento, que está a punto de concluir, ha sido uno de los más hermosos, intensos y fructíferos de los últimos tiempos.