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Semanario Económico y Financiero de Cuba

El bolero en su cuna natal a partir del 17

Se trata del Festival Boleros de Oro, que en esa fecha y hasta el 20 también se celebrará en Camagüey. Después , del 24 al 27, tendrá lugar en la capital cubana, donde habrá una actuación especial del puertorriqueño Andy Montañez. Un breve acercamiento a la historia del género

El Festival Internacional Boleros de Oro se celebrará en Santiago de Cuba, Camagüey, Ciudad de La Habana y provincia de La Habana dedicado en esta ocasión a Brasil y contando con la presencia de intérpretes de varios países.

En Santiago de Cuba, considerada la cuna del género, así como en Camagüey, se efectuará del 17 al 20 de este mes, mientras que en la capital y su vecina provincia La Habana, será del 24 al 27.

En la capital cubana los teatros Mella, América y la sala Avellaneda serán lugares acogedores, donde a partir de determinada temática se ofrecerán diversos espectáculos.

La clausura en la última de las salas contará con la presencia de Andy Montañez, quien en unión de otros intérpretes nacionales, pondrá fin a esta cita del 2004.

El encuentro habanero contará, además, con un coloquio en el Hotel Nacional, del 23 al 26, en el que se abordarán temas como Brasil desde la música y el canto; las cantantes brasileñas y el bolero; el bolero en Brasil; boleros, boleristas y cuartetos vocales, y otros.

En este evento participan consagradas y nuevas figuras que cultivan el bolero. Entre los primeros podemos mencionar a Kino Morán, Ela Calvo, Roberto Sánchez, Alfredo Martínez, Orestes Macías, Manolo del Valle, Elizabeth de Gracia, Sergio Farias, Anaís Abreu y Teresa Caturla, esta última ex integrante del que fuera Cuarteto Las D´Aidas, y ganadora este año del Gran Premio del Cubadisco por su CD Llegó Teté.

ESE BOLERO ES NUESTRO

Aunque existe el bolero español, el cubano se diferencia por su compás binario de 2/4 “e introduce, bien en el giro melódico o en el toque semipercutido de las guitarras (con acentos de indiscutible estirpe africana), el diseño rítmico del llamado cinquillo cubano”. (1)

Según los estudios hechos hasta ahora, su cuna fue Santiago de Cuba y el primer bolero se llamó Tristeza, compuesto por Pepe Sánchez: “Tristezas me dan tus penas, mujer, profundo dolor, no dudes de mí...”.

En esa ciudad oriental, en aquella época, había varios trovadores que también cultivaron el género: Sindo Garay, Rosendo Ruiz, Salvador Adams, Alberto Villalón, Emiliano Blez, Pepe Banderas, Leopoldo Rubalcaba...

Como todo género que se respete, su evolución no se hizo esperar y nuevos nombres se fueron uniendo a su historia, así como comenzó su proceso de fusión, cuando Miguel Matamoros compone Lágrimas negras, para “matrimoniarlo” con el son.

Otras geografías saben de su existencia por medio del pianista matancero Nilo Menéndez, que con texto de Adolfo Utrera da a conocer la composición Aquellos ojos verdes, que luego se oyera en las voces de Nat King Cole, Los Platters, Los Panchos, por solo mencionar algunos.

De su seno también surge el movimiento del Feeling en la década del 40, una conjunción de autores e intérpretes como José Antonio Méndez, César Portillo de la Luz, Niño Rivera, Yáñez y Gómez y Rosendo Ruiz.

Un músico, y también musicólogo, Leonardo Acosta sintetizó las fuentes de que se nutren los textos del bolero: el habla popular de la época, la poesía de mayor difusión en ese momento, las lecturas del autor o lo que oye o ve por los medios no impresos, el modo de cortejar a la mujer y otros contextos.

Acusado el bolero en ocasiones de cursi, el poeta Mario Benedetti declaró en una entrevista:

“En cuanto a la canción, a veces a uno le gusta una canción cursi, y pienso que si a uno le gusta (...) es porque algo tiene, aunque no sea perfecta, tal vez está ligada a un hecho que le ha pasado a uno en la vida, a un hecho amoroso, por ejemplo”. (1) Ponencia del compositor Rosendo Ruiz, hijo.