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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Las riquezas verdes de Matanzas

Fomento de bosques, madera, carbón, resina, turismo de naturaleza, coco y cultivos varios conforman la cartera de productos de la Empresa Agroforestal Matanzas

La entidad está constituida por 49 121,4 hectáreas de patrimonio forestal, de estas 31 463,6 hectáreas corresponden a bosques productores -aquellos donde se realiza el aprovechamiento forestal-,   mientras que los protectores abarcan unas 17 643,8 hectáreas, dijo a Opciones Geidy Tejera Velunza, especialista de calidad de la Empresa Agroforestal (EAF) Matanzas.

Ese patrimonio se extiende por los municipios de Matanzas, Cárdenas, Limonar, Jovellanos, Martí y Los Arabos, donde se encuentra San Pedro de Mayabón, el mayor polo productivo de la empresa, y está dividido en siete unidades empresariales  de base, cinco productivas y dos de apoyo.

“El quehacer fundamental de la empresa se centra en el fomento y manejo de bosques, desde la preparación de viveros de la semilla,  su siembra, fundamentalmente pino caribaea o pino macho, y todas las atenciones culturales a las plantaciones -mantenimiento, tratamientos silviculturales y medidas contra incendios-, hasta su edad de máximo rendimiento y su corte”, explicó Tejera Velunza.

Con anterioridad, destaca, la entidad estaba considerada, sobre todo,  como productora. Ante esto, ha intensificado las acciones de fomento de bosques y el hábitat, especialmente en las más de 17 000 hectáreas de bosques protectores. Entre las especies principales que crecen en el territorio se encuentran pino, eucalipto y casuarinas.

El encargo estatal fundamental de la entidad matancera es la madera aserrada, indica la especialista, la cual tiene como principal destinatario a comunales, para la confección de sarcófagos. A su vez, se dedican al aprovechamiento de los bosques, este último relacionado con la producción de resina de pino -como primer renglón, para su envío a Pinar del Río, donde se procesa y exporta-, y carbón vegetal”, agregó.

En la tala que se realiza en  la fase de aprovechamiento, se obtiene la madera rolliza,  fundamentalmente de pino y eucalipto, que se entrega al grupo empresarial Tabacuba para el proceso de secado de las hojas del  tabaco.

De acuerdo con Geidy Tejera, en la Unidad Empresarial de Base de Martí la empresa cuenta con 10 masas semilleras, que son áreas destinadas a la extracción de simientes, con especies como caoba, teca y ocuje, entre otras, para responder a la política empresarial de aumentar cada año las hectáreas de fomento de bosques y reforestar las áreas taladas con fines productivos. “La máxima es: por cada hectárea talada, una hectárea reforestada”, destacó Tejera.

Esa UEB cuenta asimismo con un huerto clonal de segunda generación, único en el país, donde se obtienen las semillas de pino caribea o pino macho, cuya calidad para el desarrollo forestal, certifica la UCTB Itabo.

El tercer proceso clave de la empresa es la industrialización, durante la cual se obtiene la  madera aserrada y se confeccionan artículos de alta demanda, entre otros, muebles para su comercialización en ferias, así como  pallets y módulos de envase. Otras son las llamadas producciones rústicas como sombrillas playeras, ranchones y pasarelas, destinadas al balneario de Varadero, Matanzas -declarada ciudad turística en 2019-, así como a las áreas donde se fomenta el turismo de naturaleza.

En cuatro fincas forestales se incentivan las producciones de alimentos agroecológicos y se intercalan las plantaciones forestales con diversos cultivos cuyos frutos son destinados a la alimentación humana.

Coco y café

Durante 2019 la empresa se insertó en dos importantes programas de desarrollo del sector agropecuario cubano: café en el llano, con la adquisición del grano a productores vinculados a las cooperativas y el de coco, con siembras para incrementar el número de hectáreas dedicadas a ese cultivo en la zona de Ceiba Mocha, donde se alcanzaron más de 26,64 hectáreas. “El coco, del cual no existía tradición en el territorio, se inició con el fomento de las posturas en el vivero y su plantación y el objetivo es entregar la masa a la industria para la elaboración de conservas, mientras la carcasa tendrá como destino las ventas al exterior”, dijo.

Como parte de la diversificación que lleva adelante la empresa matancera, en la Unidad Empresarial de Base Matanzas se creó un vivero de plantas ornamentales, con 29 variedades, que tributará a la jardinería local y al embellecimiento tanto de la capital provincial, y eventualmente, al vecino polo turístico de la playa de Varadero.

La empresa, con un total de 585 trabajadores,  participa en el proyecto Ecovalor, con el pago de los servicios ambientales. “Según estudios, nuestros bosque remueven carbono atmosférico y se está analizando el pago de ese carbono que se remueve de un período a otro”.

El carbón vegetal obtenido a partir de marabú se ha mantenido como un importante rubro de exportación y durante 2019 la empresa comercializó mediante la exportadora CIMEX más de 1 300 toneladas de este producto, creciendo en relación con el año precedente y superando lo proyectado para la etapa. En el caso de la resina, indicó la especialista, sobrepasaron las 30 toneladas.

Potencial para el turismo

Según explicó Tejera Velunza, en la Ciénaga de Majaguillar  el territorio cuenta con una riqueza especial: la magnolia virginiana, única que crece a nivel del mar en el Caribe. “Existe el proyecto de utilizar esta zona como espacio para el turismo de naturaleza, por la gran diversidad faunística y florística que atesora, pues se dice que las aves migratorias que van hacia la Ciénaga de Zapata sobrevuelan Majaguillar, lo que constituye una fortaleza para el avistamiento de aves, además de las potencialidades que brindan el herbazal  de ciénaga y el mangle, muy buen conservado”, dijo.

La zona de Majaguillar está comprendida dentro de los planes de la empresa relacionados con la Tarea Vida (Plan de Estado para el enfrentamiento al cambio climático), y su acápite cinco, referido a la reforestación de toda la franja costera, que dentro de su patrimonio incluye a los municipios de Martí y Cárdenas, donde se ha manejado el mangle  para detener y prevenir la intrusión salina y el mal drenaje de las áreas.

Hacia el desarrollo

En el programa de desarrollo hacia 2020, enfatizó la especialista en calidad, la entidad tiene varios objetivos, entre esos, diversificar las producciones e incrementar las exportaciones, para dar respuesta a la política económica del Estado, insertarse entre las empresas que comercializan a la Zona Especial de Desarrollo (ZED) Mariel con productos agroforestales -madera aserrada, pallets, carbón vegetal y muebles-, así como incorporar el turismo de naturaleza.