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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Conexión rápida desde la universidad hacia la economía

Desarrollan intercambio acerca de la transferencia de conocimientos como parte del programa de cooperación científica y académica entre Cuba y Bélgica

Llevar los resultados de la ciencia y la tecnología al sector productivo para tributar a  la economía y contribuir al desarrollo social es hoy una prioridad en Cuba.

Ese interés quedó plasmado en el artículo 21 de la nueva constitución cubana, adoptada en abril pasado, que señala: “el Estado promueve el avance de la ciencia, la tecnología y la innovación como elementos  imprescindibles para el desarrollo económico y social. Igualmente implementa formas de organización, financiamiento y gestión de la actividad científica”.

Con la anunciada aprobación de regulaciones para crear empresas de ciencia y tecnología y  de parques científicos y tecnológicos, Cuba estaría conectando las universidades y entidades de ciencia, tecnología e innovación con la economía de una manera más directa y que repercutiría no solo en los ingresos de las casas de altos estudios, sino también en los investigadores.

Un paso adelante

Los temas mencionados fueron debatidos por representantes del sector académico y empresarial de Cuba y Bélgica en el seminario Spin Off De la Universidad a la Empresa, organizado por la embajada del Reino de Bélgica, hub.brussels, la Cámara de Comercio de la República de Cuba y el Ministerio de Educación Superior (MES), en el Hotel Nacional de Cuba.

Presidido por Alberto Navarro, embajador de la Unión Europea (UE) en Cuba; Jehanne Roccas, embajadora del Reino de Bélgica en La Habana; Orlando Hernández, presidente de la Cámara de Comercio; y Alicia Alonso, viceministra del Ministerio de Educación Superior, en el encuentro se expuso acerca del desarrollo de empresas denominadas spin off, un concepto de entidades que llevan a la economía y la actividad productiva los resultados científicos en tecnologías y productos innovadores de alto valor en el sector empresarial, generados desde centros de investigación y universidades.

Este modelo ha sido vital para colocar a la innovación y la búsqueda científica en el centro de la economía belga y contribuir a la transferencia de tecnologías, la creación de empleos de calidad y al desarrollo regional.

Según destacó la embajadora Roccas, Cuba es un país con un desarrollo académico y científico de referencia cuyo gobierno ha definido recientemente a la ciencia y la innovación como uno de sus cuatro principios rectores de trabajo para enfrentar los retos económicos que tiene por delante.

Actualmente, las autoridades de la Isla trabajan por crear nuevas regulaciones para la constitución de empresas de alta tecnología y parques tecnológicos, así como dirigidas a fomentar la interrelación entre el sector científico-académico y empresarial.

La vicetitular cubana del Ministerio de Educación Superior dijo que las universidades de la Mayor de las Antillas siempre han tenido un vínculo estrecho con el sector productivo y anunció que se llevan a cabo acciones adicionales para fortalecer esa relación.

Entre esas se encuentra la adopción del marco jurídico dirigido a la creación de parques tecnológicos con sedes en la Universidad de Ciencias Informáticos (UCI) y en la Universidad de Matanzas, así como la fundación de empresas de ciencia y tecnología que sirvan de interfaz entre los centros de altos estudios y el sector productivo en las universidades Tecnológica de La Habana, Central de Las Villas y Agraria de La Habana.

“Están creadas las bases para continuar fortaleciendo los vínculos universidad- empresa, que los resultados de nuestros científicos y profesores se introduzcan en la vida real, en la producción de bienes y servicios de alta tecnología, de alto valor añadido que contribuyan al desarrollo de nuestra economía y nuestra sociedad”, enfatizó Alonso.

Cooperación Cuba-Bélgica

Bélgica y Cuba tienen una larga relación en materia de cooperación científica y académica. En el área comercial, Bélgica ocupa el puesto 16 entre los primeros 20 socios de la isla caribeña con 138 millones de dólares de intercambio comercial en 2018. Esos argumentos y el compromiso de seguir profundizando estos lazos, inspiró la organización del taller para compartir entre belgas y cubanos.

Según destacó Rocas, entre las dos naciones  se desarrolla desde hace más de cuatro lustros una cooperación académica de excelencia.  Cada año, dijo, unos representantes del sector académico cubano se benefician con diferentes programas de posgrado y doctorados en universidades belgas.

Durante el intercambio, se visibilizó el impacto que tienen los planes de cooperación entre Bélgica y Cuba en las universidades y centros de investigación cubanos, mediante ponencias de representantes de las universidades de Oriente, a cargo de la doctora Teresa Orberá Ratón, y de Las Villas, por el doctor Gilberto Quevedo Sotolongo.

En el caso de la Universidad de La Habana, el profesor Leandro Benítez explicó acerca del funcionamiento de In Cuba, una iniciativa que ha propiciado la creación de varios proyectos empresariales que han logrado acuerdos comerciales dentro y fuera de la Isla. Acerca de las experiencias de organizaciones como BioCubaFarma y el Centro de Neurociencias de Cuba, disertaron el doctor Agustín Lage, asesor para temas científicos y de negocios del presidente de ese grupo empresarial que agrupa a 34 empresas del sector biofarmacéutico, y el doctor Mitchell Valdés, director del centro, respectivamente.