Opciones

Semanario Económico y Financiero de Cuba

¿Qué pasa con la informatización?

Acerca de los avances de este proceso habló a Opciones, Grisel Reyes León, presidenta del Grupo Empresarial de la Informática y las Comunicaciones

Varias respuestas podrían derivarse de la pregunta ¿qué pasa con la informatización en el país? Una de esas pudiera subrayar la necesidad de enfocar ese empeño, con mayor intencionalidad, en la llamada ingeniería de los procesos organizativos.

En torno a tal requerimiento, Grisel Reyes León, presidenta del Grupo Empresarial de Informática y Comunicaciones (GEIC) explicó en entrevista a este semanario que “ahí es donde tenemos que poner mayor atención para ayudar a compulsar esa ingeniería, porque no se puede informatizar el desorden”.

En su opinión es imprescindible pensar qué hacer y cómo hacerlo mediante el uso de las tecnologías y de las potencialidades y posibilidades que ofrecen. Se trata, dijo, de una manera diferente de organizar un proceso del cual se deriva, por ejemplo, la posibilidad de conferir otras funciones a los propios trabajadores de una entidad u organismo.

No obstante, reconoció avances en  proyectos como el Gobierno en línea impulsado en todo el país, a partir de los portales de los gobiernos provinciales y locales y de otras soluciones  específicas que contribuyen con su desarrollo.

Igualmente, considera que en los últimos dos o tres años el sector empresarial de manera general se ha dirigido y, lo hace cada vez más, hacia el uso de los softwares nacionales, aunque también las políticas trazadas y el marco legal han propiciado que se conduzca de esta manera.

Pero se aprecia mayor conciencia en las empresas acerca de esa necesidad, señaló, no solo por el ahorro en la sustitución de importaciones, sino también en materia de seguridad, de soberanía, de posibilidades de adecuar las soluciones informáticas a las realidades.

Aunque también se utilicen plataformas, herramientas, normas y estándares internacionales, “siempre hay un nivel de personalización de estas soluciones adaptadas a las características del país, a su idiosincrasia y a las condiciones tecnológicas y de la infraestructura disponible”, precisó.

Igualmente, destacó ciertos avances en este desempeño, en particular, en organismos globales y entre directivos empresariales, que han ido informatizando y automatizando los procesos productivos y los de gestión y dirección, con aplicaciones cubanas.

Pero todavía están en uso softwares extranjeros, sobre todo en la gestión económica y en algunas líneas específicas de actividades de mayor especialización.

En ese quehacer, la Presidenta de GEIC mencionó como ejemplo positivo la labor del sector de la construcción, mediante la empresa de software AICROS, que se ha ido especializando y ha desarrollado una aplicación con módulos alineados para la gestión de los materiales registrados a nivel nacional, así como de los presupuestos asociados con las inversiones constructivas. Según dijo,  se trata de soluciones específicas de las cuales hay varias en el país, y “se ha ido avanzando con mayor intencionalidad”, afirmó.

De igual manera se destacan los softwares cubanos vinculados con el sector de la salud de los cuales, incluso, hay presencia en otros países. Como parte de la colaboración médica en algunos lugares se han insertado soluciones desarrolladas por la empresa Softel; también se han exportado otras aplicaciones para la seguridad informática, así como las relacionadas con la educación, “pero nos queda mucho por hacer en ese sentido” subrayó Reyes.

Recordó algunos antecedentes que datan del cambio de milenio, cuando “tuvimos un grupo de profesionales trabajando para el aseguramiento de las aplicaciones bancarias que en Europa se estaban haciendo y se desarrollaron con informáticos cubanos”.

También en la Universidad de las Ciencias Informáticas (UCI) se crean soluciones y aplicaciones de conjunto con empresas cubanas para darle respuesta a problemáticas presentadas en Venezuela. “Pero hoy tenemos más potencialidad que presencia en el exterior y esa debemos tratar de explorarla más”, señaló.

Resaltó la elevada preparación de los profesionales del ramo, pero reconoció que en esta rama aún se debe trabajar más en la adopción de estándares y normas de calidad, así como en la organización  de la industria y en la vinculación con las universidades para tener más impacto y resultados en las exportaciones. 

Perspectivas de integración

La llamada industria cubana del software, a diferencia de otras, está representada en empresas de distintos sectores, por tal característica, Grisel Reyes opina deben integrarse todas esas fuerzas para aprovechar la posibilidad de compartir experiencias, plataformas, herramientas y buenas prácticas.

Según dijo,  esto permite crear un sistema que contribuya con la agilidad del proceso de informatización, se pueda avanzar con más velocidad y lograr que “las soluciones, las comunicaciones y los servicios sean cada vez más robustos”.

Al respecto, explicó que este ha sido uno de los objetivos principales que estimularon la celebración del reciente Foro de Empresarios y Líderes en Tecnologías de la Iinformación (Felti 2019), en interés por estrechar las relaciones entre todos los factores que participan en el proceso de informatización de la sociedad.

Por eso reconoce a dicho evento como un espacio que facilita la actualización en torno a las tecnologías y tendencias que están marcando las pautas en el desarrollo tecnológico en estos momentos.

También señaló que constituye una posibilidad para evaluar el desarrollo de la industria nacional, como paso previo a la Convención y Feria Internacional Informática, cuya XVIII edición se realizará del 16 al 20 de marzo de 2020, en el Palacio de Convenciones de La Habana y el recinto expositivo de Pabexpo.

Sobre la convocatoria de Felti con carácter internacional, la presidenta de GEIC confirmó el propósito de establecer vínculos con empresas del sector y propiciar que constituya una oportunidad para “insertarnos en sus cadenas de valores y aportarles la posibilidad de abaratar sus costos, crecer hacia afuera y aprovechar el amplio potencial profesional de Cuba”.

Insistió en la necesidad de intensificar los vínculos entre las empresas y las universidades. Dijo que se ha identificado el hecho de que no convergen las demandas del sector empresarial con las líneas de investigación de las universidades y “tenemos que hacerlos coincidir”.

Mientras tanto, en las empresas se observan debilidades en este proceso de acercamiento, porque la labor cotidiana se concentra más en alcanzar los indicadores económicos inmediatos y se limita la posibilidad de dedicar a algunos profesionales a buscar el desarrollo prospectivo.

Asimismo, la presidenta de GEIC aseguró que una empresa de alta tecnología no puede estar separada de la academia, porque ésta debe enfocarse en los intereses, al banco de problemas de las diferentes entidades y reiteró la necesidad de “lograr que esa convergencia sea efectiva”.