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Semanario Económico y Financiero de Cuba

Tabaco, nueva temporada en tiempos complejos

El Ministerio de la Agricultura llama al uso racional y eficiente de los recursos disponibles para la campaña 2019-2020 que, como es tradicional, arrancará el 10 de octubre

Para que haya tabaco en las escogidas, el despalillo y las galeras donde se tuercen los habanos, es preciso comenzar por el primer paso del proceso que se prepara hoy: el surco.

En reciente análisis para la preparación de la campaña tabacalera 2019-2020, el director agrícola de Tabacuba, Gonzalo Rodríguez Pérez, informó que, como es tradicional,  las siembras iniciarán a partir del 10 de octubre en todas las estructuras productivas que cuenten con el balance de recursos necesarios.

En la etapa se prevé plantar unas 30 500 hectáreas. Dentro del plan de siembra, trascendió, noviembre será el mes en el que se plantarán la mayor cantidad de hectáreas (ha) y Pinar del Río, la principal productora de la hoja del país, contrató 19 890 ha para una cosecha de 21 944 toneladas. Se debe lograr un rendimiento promedio de 1,11 toneladas por hectárea.

En un chequeo de los aseguramientos de la venidera temporada, realizado en Pinar del Río, el ministro de la Agricultura, Gustavo Rodríguez Rollero, llamó a ser respetuosos con la cultura tabacalera, heredada de las anteriores generaciones, que identifica a la Mayor de las Antillas como meca del cultivo, y a hacer un uso racional y eficiente de los recursos disponibles.

La contienda  se desarrollará en un contexto de limitaciones financieras, de ahí que Rodríguez Rollero insistiera en la prioridad de revisar los inventarios para asegurar los insumos necesarios y ponerlos en función del plan de reparación y mantenimiento, así como recurrir al recape de gomas, ante la imposibilidad real de importar neumáticos  para equipos agrícolas y para el transporte automotor. En medio de las difíciles condiciones económicas y financieras por las que atraviesa el país, se impone obrar con eficacia, resaltó.

Igualmente, enfatizó en la necesidad de elevar los rendimientos y la calidad de lo cosechado en los campos y a hacer, en cada momento, lo que cada momento exige y “afinar el tiro” en la estrategia de beneficio de tabaco de la campaña anterior en la provincia de Pinar del Río, cuna de las mejores hojas de la solanácea.

Según informó Virginio Morales Novo, especialista del Grupo Empresarial Tabacuba, en tierras pinareñas han sido roturados campos, acondicionados los túneles para la obtención de postura bajo tela, iniciado las labores de producción de sustrato, la subsolación de las vegas, la conservación y mejoramiento de los suelos con mejoradores, materia orgánica, relleno vegetal y carbonato de calcio. También han trabajado en la edificación de nuevas casas de cura (secado) natural y en la reparación de las que requerían acciones de mejoramiento.

Entre las variedades a sembrar en la campaña tabacalera 2019-2020 están el Habana 92, Corojo 2006 y 2012, Criollo 2010, Virginia 22, 23 y 24.

Por toda Cuba

La necesidad de crecer en la siembra y cosecha tabacalera no se limita a la provincia más occidental de Cuba. También en el oriente, en Granma, se llama a acelerar el programa de la industria cigarrera y las unidades donde se elabora manualmente el habano con destino a la exportación.

La empresa de Granma tiene previsto plantar 890 hectáreas en 46 bases productivas en siete municipios y regar 54,3 hectáreas de semilleros. La producción está contratada con los vegueros y se trabaja por garantizar el transporte con la participación del sector privado y estatal, el agua para el riego del área planificada, la semilla y los nutrientes orgánicos y biológicos, sin embargo, no podrán satisfacerse las necesidades de las distintas fórmulas de fertilizantes.

Similares prioridades tiene el resto de las provincias que en Cuba se dedican a producir las hojas con que se tuercen a mano los habanos, uno de los principales rubros de exportación de la nación, entre esas Villa Clara, Sancti Spíritus y Santiago de Cuba, donde de forma paralela a la producción se desarrolla un programa de dignificación para mejorar las condiciones de trabajo e incrementar la capacidad de almacenaje y beneficio.

El programa de desarrollo del sector tabacalero al 2030 incluye el incremento paulatino de las plantaciones de la solanácea, incluido el crecimiento de la variedad Virginia, con el propósito de garantizar la materia prima que demandará la fábrica de cigarrillos de la Zona Especial de Desarrollo Mariel. Para eso, en la venidera temporada, en Pinar del Río destinarán 300 hectáreas al tabaco Virginia.