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Mi mayor orgullo: haber estado tan cerca de Fidel

Clara Jaime Blanco es una pinareña que hoy vive en Buena Vista, municipio capitalino de Playa; le quedan cinco meses para cumplir 81 años, de estos, 41 laborando en el Palacio de Convenciones

Clara Jaime Blanco es una pinareña que hoy vive en Buena Vista, municipio capitalino de Playa; le quedan cinco meses para cumplir 81 años, de estos, 41 laborando en el Palacio de Convenciones.

Casi toda una vida, primero estuvo durante 17 años en la Federación de Mujeres Cubanas, luego en el Partido municipal de Playa y de ahí vino al Palacio, un año antes de su apertura, y nunca más se ha ido.

Recuerda de la etapa constructiva, de esos años fundacionales, a Celia y muchos compañeros muy buenos, que todos los días iban a la casa rosada a merendar, que en aquel entonces fungía como la dirección del Palacio.

“Sí, trabajé muy cerca de Fidel, en el área donde radicaba y actualmente me mantengo en ese puesto de labor, ahora con el General de Ejército Raúl Castro y el Presidente Miguel Díaz- Canel Bermúdez”, dice la fundadora con orgullo.

“He tenido la dicha y el honor de ver pasar por allí a muchos presidentes y grandes personalidades, a quienes les he atendido, en la casa rosada habían muchas reuniones, con dirigentes de todo el país como Pedro Miret, Juan Almeida, Ramiro Valdés, Celia, toda la alta dirección, soy quien se encarga de la limpieza y de todos los aseguramientos del área.

“Tengo muchos recuerdos, muchas fotos con Fidel, tuve la suerte y el honor de entregarle el diploma de los primeros 54 círculos infantiles creados en el país; al final de su vida, ya enfermo, quiso venir a reunirse con nosotros y nos dio un diploma con su firma que dice: Cariñosamente para Clara Jaime, de Fidel Castro Ruz.

“Confiaba mucho en nosotros, su lugar lo mantenemos hasta hoy, es una reliquia, y así lo conservaremos con esmero  y amor, solo porque sabemos lo que él representa para Cuba, para el mundo entero.

“De sus costumbres, recuerdo que se iba a las cinco de la madrugada de una reunión de trabajo y ya a las nueve de la mañana estaba de regreso, en las noches daba vueltas de un lado a otro y nos acostumbramos a ese ritmo de labor; era un día tras otro, no teníamos domingo, ni sábado y trabajamos con mucho amor. Tuve la suerte que siempre durante los 54 años de casada, mi esposo me entendió.

“Todavía aporto, por eso sigo aquí, ya no soy la Clara Jaime de hace 40 años, pero siempre se ayuda y se orienta en el trabajo a quienes comienzan, y se inculca la responsabilidad que implica estar en un lugar como este.

“Tengo la satisfacción de que estuve muy cerca del Comandante Fidel Castro, que lo conocí y trabajé para él, conservo múltiples fotos, son mi gran orgullo.

“He conocido a muchos presidentes y dirigentes, imagínese qué cantidad de personalidades han pasado por aquí de la talla extraordinaria de Hugo Chávez, también Nicolás Maduro, y Rafael Correa, quien vino por primera vez como economista. Hace poco estuvo Dilma Rousef en un evento y vino a saludarnos a todos.

“ Yo nunca digo dónde trabajo, y luego en la bodega me comentan que me vieron en una imagen junto al Comandante Fidel, dándome un diploma en un aniversario del Palacio. Todas las etapas han tenido su encanto, cuando me retire voy a extrañar mucho el Palacio porque me llevo muchos gratos recuerdos.

“Para mí el Palacio es uno de los centros más grandes, pues representó mucho en la vida del Comandante en Jefe y mi mayor regocijo y honor es haber trabajado cerca de Fidel y de los dirigentes de esta Revolución”, afirma con orgullo Clara Jaime.