Opciones

Semanario Económico y Financiero de Cuba

Reconocen rol del programa fotovoltaico para renovar la matriz energética en Cuba

En el VIII Taller Cuba FV, disertó el doctor en Ciencias Físico-Matemáticas, Daniel Stolik Novygrod, sobre la actualidad y perspectivas del desarrollo mundial de la energía fotovoltaica y la implementación de políticas para su incremento en esta nación caribeña

Un cambio de matriz energética en la Mayor de las Antillas requiere, entre otras acciones, del auge de las instalaciones de energía fotovoltaica (FV),  junto a la formación de capacidades para el empleo de fuentes más amigables con la naturaleza, y así reducir la dependencia de los combustibles fósiles, según trascendió en un encuentro sobre el tema en La Habana.

Además de la voluntad política, para enrumbar hacia un mayoritario uso de las fuentes renovables, se requiere elevar la cultura y la comprensión de que esa transformación representa uno de los principales fundamentos en los que se apoya el avance sostenible.

En el VIII Taller Cuba FV, efectuado en el capitalino Hotel Meliá Habana y organizado por la Sociedad para la promoción de las fuentes renovables de energía y el respeto ambiental (Cubasolar), disertó el doctor en Ciencias Físico-Matemáticas, Daniel Stolik Novygrod, sobre la actualidad y perspectivas del desarrollo mundial de la energía fotovoltaica y la implementación de políticas para su incremento en esta nación caribeña.

Explicó que cerca de 60 parques FV funcionan en el archipiélago antillano con un considerable desarrollo perspectivo, si se tiene en cuenta que su radiación solar es algo superior a la del promedio mundial con unos 1 825 Kw/h/ por m2 al año.

“Se trata de una tecnología sencilla, de bajo costo, cuyo principal suministrador de insumos es la República Popular China, y con una parte de estos fabricados en la Empresa de Componentes Electrónicos de Pinar del Río, todo en función de su conexión al Sistema Electroenergético Nacional (SEN)”, abundó el especialista.

El costo de un kilovatio es varias veces más barato que producir una hora de combustible tradicional, de seis o siete centavos el primero, y de 15 o 20 el segundo en moneda convertible, ilustró el académico al citar sus ventajas en la disminución del uso del petróleo que, junto al carbón y el gas natural, son las tres fuentes de combustibles fósiles de las que se depende principalmente para cubrir necesidades energéticas.

También el Doctor en Ciencias Luis Bérriz Pérez, presidente de Cubasolar, explicó que en el encuentro los intercambios tuvieron en cuenta el conocimiento acumulado y las habilidades existentes en los laboratorios,  la vigilancia tecnológica, diplomados y consultorías en FV.

Asimismo expusieron sobre las innovaciones en celdas, módulos y automatización, la centralización y descentralización, costos actuales y futuros de los sistemas en cuestión, oportunidades para su disminución, aplicaciones en industrias, agricultura, comercios y residencial.

Durante el evento se presentó el libro FV para Cuba, editado por Cubasolar y financiado por la Unión Eléctrica, que también lo patrocina, junto al Laboratorio de Investigaciones Fotovoltaicas, del Instituto de Ciencia y Tecnología de Materiales, de la Universidad de La Habana, y el Ministerio de Energía y Minas (Minem).

La solar, una fuente infinita

Es vital para el país el cambio de la matriz energética nacional ante su alta dependencia de combustibles importados para la generación de electricidad, por lo que constituye un imperativo el uso acelerado de las Fuentes Renovables de Energía (FRE).

Datos oficiales señalan que la combinación de la producción en las instalaciones de ese tipo en el país y en sus nuevas inversiones provocará la generación de más 1100 GW en 2019, y en consecuencia, se hallan en fase de ejecución los parques solares fotovoltaicos La Herradura Uno y La Herradura Dos, ubicados en el norte de la oriental provincia de Las Tunas (estos de conjunto podrán generar 100 megawatt/hora, lo que significará dejar de consumir una considerable cifra de combustibles fósiles).

Trascendió además que ya se concluyeron cuatro parques solares fotovoltaicos en Villa Clara, Holguín y Granma, conectados al Sistema Electroenergético Nacional, y existen proyectos para otros 19.

En etapa de construcción están las bioeléctricas del central Jesús Rabí, en Matanzas, y la del Ciro Redondo, en Ciego de Ávila, las más avanzadas de las 25 previstas por el Grupo Azucarero Azcuba hasta 2027, en pos de diversificar la matriz energética e incrementar la presencia de las fuentes de energías renovables.

Las emisiones del sol sobre el territorio nacional pueden convertirlo en una potencia energética a partir de su empleo, el auge del conocimiento y la tecnología si se tiene en cuenta que el país recibe un promedio de radiación solar de más de 1 800 Kw/h/ por metro cuadrado al año.

Sin embargo, la eficiencia energética es decisiva en el alcance de esa política que incluye la instalación de lámparas LED, calentadores solares, cocinas de inducción, bombeos, plantas industriales de biogás y biodigestores en el sector residencial.

Como garantía en todo este esfuerzo se cuenta con la Política para el Desarrollo Perspectivo de las FRE y el Uso Eficiente de la Energía, aprobada oficialmente en 2014, con un programa hasta 2030, cuando se debe alcanzar casi una cuarta parte de participación de la energía limpia, es decir la proyección estimada del país es que, para esa fecha las fuentes renovables representen un 24 % de la matriz energética y que estas puedan cubrir el 60 % del incremento del consumo.

Es decir que, en el territorio cubano, con alrededor de 111 000 km2, se recibe cada día una radiación solar equivalente a la energía que pueden producir 50 millones de toneladas de petróleo. O sea, la radiación solar que recibe Cuba, en un solo día, en su valor energético, es mayor que todo el petróleo que consume durante cinco años.

Una vez instalada la potencia prevista, según se estima, se producirán más de mil gigawatts/hora al año y se evitará la emisión de más de 874 000 toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera.

Otro de los propósitos del evento fue incentivar la cooperación y el intercambio científico técnico entre los países para contribuir a la independencia electro-energética nacional e impulsar el uso de la energía solar y de las fuentes renovables en general.

También se  promovió la interacción de las universidades y el sector productivo, según subrayó la Doctora en Ciencias Físicas Lídice Vaillant, jefa del Laboratorio de Investigaciones Fotovoltaicas, de la Facultad de Física de la Universidad de La Habana.

Participaron en el evento expertos de la Unión Eléctrica, del Minem, y representantes de empresas del país anfitrión, Alemania, España, Francia y México, quienes intercambiaron experiencias y conocimientos a partir de las diferentes conferencias, presentaciones y sesiones de debate.