Opciones

Semanario Económico y Financiero de Cuba

Innovación tecnológica y leche suficiente: calidad garantizada

Sus principales producciones son leche fluida, yogurt natural y de soya, helados y quesos, cuya  inocuidad está avalada por la política de protección al medio ambiente

En la Empresa de Productos Lácteos de Ciego de Ávila se respiran aires de renovación, aunque el día de la visita de Opciones estaba detenida debido a la necesidad de una reparación al sistema de generación de vapor. “Tenemos una sola caldera, explicó el ingeniero termoenergético Reinaldo Borroto Rodríguez, director técnico, para el 2019 solicitamos otra caldera que evitaría la interrupción; ahora no lo podemos hacer, se coordina con la producción para no afectar la canasta básica”, precisó.

“Este año hemos recibido una serie de equipos nuevos, dos condensadores evaporativos, uno para la fábrica de Ciego de Ávila y otro para la del municipio de Morón, que mejoran el sistema de frío y disminuyen el consumo de energía. No estamos sobregirados en el área energética, aunque sí en caldera, porque no es lo mismo la producción de leche fluida que la concentrada”, afirmó el directivo.

“El 80 % del gasto energético de la industria lo representa el consumo de energía eléctrica, y para disminuir ese indicador tenemos parada la planta de hielo con el fin de hacer una reparación capital y sustituir la torre de enfriamiento, porque los condensadores modernos, de procedencia china, disminuyen el consumo de energía al minimizar las presiones de condensación.

“Para la industria como tal recibimos un pasteurizador de leche, de tecnología rusa, que se instaló en Morón y contribuye al ahorro de energía, porque su capacidad de pasteurización es mayor, y disminuye el período de trabajo. También recibimos una prensa neumática para quesos que reduce la humedad y la cantidad de suero, e incrementa la calidad de este alimento. Asimismo instalamos y pusimos en funcionamiento un congelador de helado; la fábrica de Ciego de Ávila tiene dos congeladores nuevos adquiridos el pasado año.

“Los dos nuevos furgones son vagones cerrados, isotérmicos, es decir, donde no  hay transferencia de calor, conservan el frío de seis a ocho horas, y esto garantiza que tanto el yogurt como la leche lleguen fríos y alarguen su durabilidad en los puntos de venta donde no hay disponibilidad de enfriamiento. Igual de importante en tal sentido es la cisterna para la recogida de la leche en los campos”, informó Borroto.

El registro sanitario: un valor agregado

“La dirección técnica atiende otras áreas importantes como calidad, indica el ingeniero. Estamos trabajando en el registro sanitario de los productos, tenemos registrados casi el 40 % del total. Las dificultades con el helado estuvieron dadas por el traslado hasta La Habana, pero logramos que la Dirección provincial de Salud Pública en Sancti Spíritus haga los análisis y estos se llevan a la capital para certificarlos en el Instituto de Higiene de los Alimentos, gracias a eso se agiliza el proceso.

“El año próximo declararemos nuestro laboratorio competente y podremos hacer nosotros mismos todos los análisis físico-químicos y microbiológicos”, reafirmó Borroto. 

Como parte de la política de protección al medio ambiente, Lácteos Ciego de Ávila gestionó la licencia para el manejo de los desechos peligrosos; de conjunto con Recursos Hidráulicos realizó un estudio acerca del vertimiento de residuales de líquidos de la industria los cuales están dentro de los parámetros establecidos por la Ley del agua. Ahora se esfuerzan para lograr la construcción del sistema de residuales en la fábrica del municipio de Morón. Ya existen el proyecto y la licencia, pero se no ha podido conciliar con un constructor que ejecute la obra.

Mayor eficiencia, productividad y calidad

“Desde el punto de vista productivo la organización ha tenido buenos resultados”,  manifiesta Rubén Pina Angelbello, director de producción de la entidad láctea avileña. “Se cumplen todos los planes de producción; en el sistema de aseguramiento material ha habido buena respuesta por parte de las autoridades locales, el sector de la agricultura y el Grupo Empresarial de la Industria Alimentaria (GEIA).

“Los planes de entrega de leche se cumplieron en la primera decena de diciembre, hay un buen cuidado al ganado, atención al acopio, y una adecuada coordinación entre la Agricultura y la empresa para que no se quede ni un litro sin recolectar, a pesar de que existen lugares donde los viales no son buenos; se hacen esfuerzos para revertir esa situación. Hay 57 centros de enfriamiento en toda la provincia, y esto ha contribuido al mejoramiento de la calidad del producto que llega a la industria.

“La innovación tecnológica de la industria ha redundado en un aumento de las producciones y la calidad de las mismas, fundamentalmente en los sistema de refrigeración. Por ejemplo, se está haciendo una línea independiente de homogenización del dulce de leche; se coordina la reparación de la de mini dosis de mantequilla para su puesta en funcionamiento a partir de la entrada al país del material de envase, ya contratado por la Aseguradora de la Industria Láctea”, comentó Pina.

Lácteos Ciego de Ávila tiene 590 trabajadores agrupados en cinco unidades empresariales de base (UEB): dos productivas, una de ventas en divisas y dos de apoyo, transporte y logística.

En estos momentos, la UEB de ventas en divisas está comercializando los quesos frescos, condimentados y fundido, bajo la marca Jardines del Rey. Se retomará la producción de quesos semiduros cuando concluya el montaje del pasteurizador de leche en la fábrica de Morón, el cual elevará la capacidad de 3 000 a 4 000 litros diarios destinados a la canasta básica.

Sus principales producciones son leche fluida, yogurt natural y de soya, helados y quesos, cuya  inocuidad está avalada por la política de protección al medio ambiente, así como lo relacionado con la innovación tecnológica, el incremento de los surtidos y su calidad, lo cual puede contribuir con la apertura de las puertas hacia la exportación en el área de Latinoamérica y el Caribe.